30 abr. 2008

Tú eres realmente tú cuando estás haciendo algo inútil. Pintando, no para vender, sino sólo para disfrutar...

"Chuang Tse dice: Recuerda que la casa consiste en dos cosas: las paredes, lo material, lo manejable, lo utilizable, y el vacío deli­mitado por las paredes, lo no utilitario que no puede ser adquirido, que no puede ser vendido, que no tiene ningún valor económico.

¿Cómo puedes vender el vacío? Pero has de vivir en el vacío. Si un hombre viviera en las paredes enloquecería; es imposible. Pero nosotros tratamos de hacer lo imposible. En la vida, hemos escogido lo utilizable.

Por ejemplo, si un niño está jugando le dices, "Estate quieto, ¿qué haces? Esto es perder el tiempo. Haz algo útil. Aprende, lee, haz tus deberes, al menos, haz algo útil. No vagabundees, no seas un holgazán". Y si sigues insistiendo sobre ello ante el niño, poco a poco acabarás con lo inútil. El chico se volverá solamen­te útil, y cuando una persona se centra solamente en lo prove­choso, está muerto. Puedes usarlo, es una cosa mecánica, un medio, no un fin en sí mismo.

Tú eres realmente tú cuando estás haciendo algo inútil. Pintando, no para vender, sino sólo para disfrutar; cuidando el jar­dín, tan sólo para deleite; estando tumbado en la playa, sin hacer na­da, disfrutando, sin hacer nada, alegre; sentado en silencio junto a un amigo.

Podrías hacer muchas cosas en esos momentos. Podrías ir a la tienda, al mercado, podrías ganar algún dinero. Podrías convertir tu tiempo en dinero. Podrías aumentar tu cuenta bancaria porque esos momentos no volverán. Y los estúpidos dicen que el tiempo es dinero. Sólo conocen una función del tiempo: cómo convertir­lo en más dinero, más dinero y más dinero. Al final morirás con una enorme cuenta en el banco, pero por dentro serás totalmente pobre, porque la riqueza interior surge sólo cuando puedes disfrutar de lo inútil.

¿Qué es la meditación? La gente acude a mí y me dice, "¿Para qué sirve? ¿Qué provecho sacaremos? ¿Qué beneficio obtendre­mos con ella?".

La meditación... ¿y tú preguntas sobre el beneficio? No pue­des comprenderlo porque la meditación es tan sólo lo inútil. En el momento en que digo inútil sientes una desazón porque toda la mente se ha vuelto tan utilitaria, tan orientada hacia lo cómodo, que pides siempre resultados. No puedes admitir que exista algo que sea un placer en sí mismo.

Inútil quiere decir que lo disfrutas, pero no obtienes beneficio de ello; te fundes totalmente en ello y ello te otorga felicidad. Pero, cuando estás totalmente sumergido en ello, no puedes acumular e­sa dicha, no puedes convertirla en un tesoro.

Han existido dos clases de personas en el mundo: las utili­tarias, que han llegado a ser científicos, ingenieros, doctores, y la otra rama, la complementaria: poetas, vagabundos, sannyasins, inútiles, que no hacen nada de provecho pero confieren el equilibrio, le dan la gracia al mundo. Considera un mundo lleno de científicos sin un solo poeta --sería totalmente desagradable, no valdría la pena vivir en él. Piensa en un mundo lleno de científicos y sin un solo poeta; sería absolutamente horrible no valdría la pena vivir en él. Piensa en un mundo en el que todos trabajaran en tiendas, oficinas, sin un solo vagabundo. Sería el infierno. El vagabundo le confiere belleza".

Osho, El bote vacío
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Tu vida se ha vuelto únicamente trabajo, sin diversión

"Tu vida se ha vuelto únicamente trabajo, sin diversión. La diver­sión es lo inútil, lo inmenso; el trabajo es lo útil, lo trivial, lo pequeño. Has llenado tu vida totalmente con el trabajo. Siempre que haces algo la primera cosa que te viene a la cabeza es, ¿Tiene al­guna utilidad? Si la tiene, la haces.

Sartre sitúa una de sus historias en el próximo siglo, el vein­tiuno. Un hombre muy rico dice, "El amor no es para mí, sólo es para los pobres. Por lo que a mí concierne, que mis sirvientes se lo queden".

Desde luego, ¿por qué debería un Ford perder el tiempo aman­do a una mujer? Un simple sirviente puede hacerlo. El tiempo de Ford es más valioso. Debería invertirlo en algo provechoso.

¡Es posible! Observando a la mente humana cómo funciona, es posible que en el futuro sólo los sirvientes hagan el amor. Cuando puedes delegar en un sirviente, ¿por qué ocuparte tú mis­mo? Cuando todo se mide en términos económicos, cuando un Ford, un Rockefeller pueden emplear su tiempo de una forma más adecuada, ¿por qué tendrían que malgastar su tiempo con una mujer? Pueden enviar a un sirviente, será menos problemático.

Parece absurdo hablar de estas cosas pero ya han ocurrido en muchas dimensiones de la vida. Nunca juegas, lo hacen tus sir­vientes. Nunca eres un participante activo en nada alegre, los de­más lo hacen por ti. Acudes a ver un partido de fútbol: otros lo juegan y tu tan sólo observas, eres un espectador pasivo, sin im­plicarte. Vas a ver una película, y otros están haciendo el amor, creando guerras, violencia, de todo; tu tan sólo eres un espectador en tu asiento. Es tan inútil que no necesitas preocuparte. Cualquiera puede hacerlo, tu tan sólo miras. El trabajo lo haces tu; la diversión, los demás por ti. ¿Y por qué no pues el amar? Usando la misma lógica, alguien lo hará.

La vida aparenta sin sentido porque su significado consiste en un equilibrio entre lo útil y lo inútil. Has negado lo inútil absolu­tamente. Has cerrado la puerta. Sólo queda lo útil y te abruma en demasía.

Es un síntoma de haber triunfado el que sobre los cuarenta ten­gas úlceras, demuestra que eres un triunfador. Si has superado los cuarenta y estás en los cincuenta y todavía la úlcera no ha apare­cido, eres un fracasado. ¿Qué has estado haciendo durante toda tu vida? Debes de haber estado perdiendo el tiempo.

A los cincuenta deberías de tener el primer ataque de cora­zón. Los científicos han calculado que hoy en día sobre los cua­renta un hombre debe de sufrir de úlcera, y a los cincuenta el pri­mer ataque de corazón. A los sesenta ha muerto y nunca ha vivi­do. No tenía tiempo para vivir. Había tantas cosas importantes que hacer, que no tuvo tiempo para vivir.

Mira a tu alrededor, mira a los triunfadores; políticos, millo­narios, grandes industriales, ¿qué les ocurre? No atiendas a lo que poseen, obsérvalos directamente, porque si miras las cosas serás engañado. Los objetos no tienen úlceras, los coches no tie­nen ataques de corazón, las casas no se hospitalizan. No atiendas a las cosas, sino serás engañado. Mira a la persona sin sus pose­siones, mírala directamente a ella y sentirás entonces su pobre­za. Incluso un mendigo puede ser entonces un millonario. Incluso un pobre puede ser más rico en lo que concierne a la vida.

El éxito fracasa, y nada fracasa tanto como el éxito, pues el hombre de éxito pierde su conexión con la vida, con todo. El hombre que triunfa está haciendo un mal trueque, cambiando lo real por lo irreal, tirando diamantes y coleccionando guijarros de colores de la playa; coleccionando guijarros y perdiéndose los diamantes.

Un rico es un perdedor, un triunfador es un fracaso. Pero debi­do a que miras con los ojos de la ambición atiendes a lo que se po­see. Nunca observas al político, ves su cargo, su puesto de primer ministro. Miras el poder, nunca miras a la persona que está senta­da ahí absolutamente inerte, perdiéndoselo todo, sin tener tan si­quiera un atisbo de lo que es la dicha. Ha comprado el poder, pe­ro al adquirirlo se ha perdido a sí mismo. Y es un mal negocio.

Oí una vez que, tras un mitin multitudinario, un líder político le gritaba a su manager. El manager no podía entenderlo. El líder le estaba diciendo, "¡He sido engañado!".

El manager le contestó, "No lo entiendo, el rally fue un éxito. Miles de personas acudieron, y ¡mira tus guirnaldas! Te han cu­bierto de flores, ¡cuéntalas! El líder le contestó, "He pagado doce y sólo hay once”.

Al final, todo triunfador siente que ha sido estafado. Eso tiene que ocurrir, ha de suceder, es inevitable, porque ¿qué estás dando y qué estás recibiendo? El yo interior se pierde por alcanzar pa­siones fútiles. Puedes engañar a los demás, pero ¿cómo podrás engañarte a ti mismo. Al final contemplarás tu vida y verás que te la has perdido por causa de lo útil.

Lo inútil debe de estar ahí. Lo útil es como un jardín, limpio, cuidado; lo inútil es como un bosque inmenso, natural, no puede ser tan limpio ni tan cuidado. La naturaleza tiene su propia belleza y cuando algo está tan limpio y arreglado, está ya muerto. Un jardín no puede estar muy vivo porque lo podas, lo cortas, lo ma­nipulas. Un gran bosque tiene una vitalidad, un alma muy pode­rosa. Métete en un bosque y siente el impacto; piérdete en un bos­que y sabrás de su poder. En un jardín no puedes sentir su poder; no está ahí, es hecho por el hombre. Puedes contemplarlo, es her­moso, pero es cultivado, está planeado, manipulado".

Osho, El bote vacío
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¿Por qué es el rostro humano tan triste y feo?

"Oí una vez que un ateo se estaba muriendo. No creía ni en el cielo ni en el infierno pero pensó que sería mejor si se vestía adecuadamente antes de morir. No sabía adónde iba a ir porque no creía en nada, pero aun así, se iba a alguna parte, y por tanto antes de irse uno a algún sitio, debía de vestirse adecuadamente.

Era un hombre de modales, de etiqueta, así que se puso su tra­je, corbata y todo, y luego se murió. Se llamó al rabino para que lo bendijera. El rabino dijo, "Este hombre nunca fue un creyen­te, pero mirad cómo lo ha preparado todo. ¡No creía, no tenía si­tio alguno al que ir, y miradle qué bien vestido y dispuesto!".

Incluso creyendo que no vas a parte alguna, lo planeas, por­que la mente siempre desea jugar con el futuro. Es muy feliz pla­neando el futuro, es muy infeliz viviendo en el presente. Pero el planear el futuro parece interesante. Siempre que tienes tiempo empiezas a planear el futuro, tanto si es de este o del otro mundo, pero siempre el futuro. Y la mente disfruta planeando. El planear es simplemente una fantasía, un soñar, un ensueño.

La gente como Chuang Tse está interesada en el ser, no en el llegar a ser. No están interesados en el hacer, no están interesados en el futuro. No es necesario plan alguno. La existencia se cuida sola.

Jesús les dijo a sus discípulos: Mirad esas flores, esos lirios del campo, tan bellos en su gloria que incluso Salomón no era tan hermoso. Y no planean, y no piensan en el futuro, no se preocu­pan del momento venidero.

¿Por qué son tan hermosos los lirios? ¿En qué consiste su be­lleza? ¿Dónde se esconde? Los lirios existen aquí y ahora. ¿Por qué es el rostro humano tan triste y feo? Porque nunca está aquí y ahora, siempre está en el futuro. Es como un fantasma. ¿Cómo puedes ser real si no estás aquí y ahora? Tan sólo puedes ser un fantasma, bien visitando el pasado o yendo hacia el futuro".

Osho, El bote vacío

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Si es­tás vivo, ¿cuál es el problema?

"Chuang Tse está en su lecho de muerte, y cuando un hombre como Chuang Tse está en su lecho de muerte los discípulos debe­rían permanecer en el más estricto silencio. Este momento no de­be obviarse, porque la muerte es la culminación. Cuando Chuang Tse muere, muere en la cima. Sucede raramente que la consciencia alcance su culminación absoluta. Los discípulos deberían de estar en silencio, deberían contemplar lo que está sucediendo, de­berían mirar en lo hondo a Chuang Tse y no permitir que la men­te interfiriese ni empezar a preguntar cuestiones estúpidas.

Pero la mente siempre empieza a preguntar. Están preocupa­dos por el funeral y Chuang Tse está aún vivo. Pero la mente no está viva, no está nunca viva, la mente siempre piensa en térmi­nos de muerte. Para los discípulos, el Maestro está ya muerto. Están pensando en el funeral: qué hacer, qué dejar de hacer. Están creando un problema que en realidad no existe porque Chuang Tse está aún vivo.

Oí una vez de tres hombres que estaban sentados en un par­que, discutiendo sobre lo inevitable, la muerte. Uno de los hom­bres, de setenta y tres años, dijo: "Cuando muera me gustaría ser enterrado con Abraham Lincoln, el hombre más grande, querido por todos".

Otro dijo: "Me gustaría ser enterrado con Albert Einstein, el científico más grande, humanitario, filósofo, amante de la paz".

Luego ambos miraron al tercero, que tenía noventa y tres años.

Y dijo: "Me gustaría ser enterrado con Sofía Loren".

Los otros dos se sintieron molestos, se enfadaron y le dijeron, "Pero aún está viva". .

Y ese viejo contestó, "¡Y yo también!".

Este viejo debía de ser algo especial. Con noventa y tres años y dijo: "¡Y yo también!". ¿Por qué debería la vida preocuparse de la muerte? ¿Por qué debería la vida pensar sobre la muerte? Si es­tás vivo, ¿cuál es el problema? Pero la mente crea el problema. Y te confundes.

Sócrates se estaba mueriendo, y le ocurrió lo mismo que le ocurrió a Chuang Tse. Los discípulos estaban preocupados por el funeral. Le preguntaron: “¿Qué deberíamos hacer?

Se dice que Sócrates dijo: “Mis enemigos me dan veneno para matarme y vosotros planeáis como enterrarme, ¿quién es pues mi amigo y quién mi enemigo? Los dos estáis preocupados por mi muerte, nadie parece estar preocupado por mi vida”.

Osho, El bote vacío

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La mente es exhibicionista

"La mente siempre piensa en términos de exhibición, es exhibicionista.

Mulla Nasruddin murió. Alguien se lo dijo a su esposa que es­taba tomando el té de la tarde; media taza estaba vacía. El hom­bre le dijo,'''Tu marido ha muerto, lo atropelló un autobús". Pero la esposa de Mulla Nasruddin continuó sorbiendo su té.

El hombre le dijo, "¡Qué! ¡No has ni dejado de tomar el té! ¿Es que no me oyes? Tu marido ha muerto y no has dicho ni mu!". La esposa dijo, "¡Déjame acabar, chico, y ya gritaré luego! Espera un momento".

La mente es exhibicionista. Ella gritará, ¡dale tan sólo un po­co de tiempo para prepararlo!

Oí una vez de un actor cuya esposa murió. Lloraba desconso­ladamente, gritaba, las lágrimas cayendo por sus mejillas.

Un amigo le dijo, "Nunca pensé que quisieras tanto a tu mujer".

El actor miró a su amigo y le dijo, "Esto no es nada. Deberías de haberme visto cuando murió mi primera esposa".

Incluso cuando demuestras tu angustia miras a los demás pre­guntándote que pensarán de ello. ¿Por qué pensar en un gran fu­neral? ¿Por qué grande? Haces de la muerte una exhibición, ¿Es realmente esto respetuoso? ¿O es la muerte algo comercial, un ar­tículo de consumo?

Nuestro Maestro ha muerto, por eso surge la competencia y de­bemos de intentar que tenga el funeral más grande; ningún otro Maestro habrá tenido uno como éste, ni nadie lo tendrá otra vez. Incluso en la muerte piensas en el ego. Pero los discípulos son así, seguidores. Pero no son auténticos seguidores, pues si hubieran seguido realmente a Chuang Tse no se habrían planteado el tema de un gran funeral. Hubieran sido humildes en ese instante. Pero el ego es fuerte.

Siempre que sostengas que tu Maestro es alguien muy impor­tante, mírate por dentro. Estás afirmando, "Yo soy alguien impor­tante, por eso es por lo que seguí a este gran hombre, soy un gran seguidor". Y todos los seguidores reclaman que su Maestro es el más grande, ¡pero no por el Maestro en sí! ¿cómo puedes ser tu un gran seguidor si tu Maestro no es grande? Y si alguien le dice que no es así te sientes ofendido, irritado, comienzas a discutir y a pelear.

Es una cuestión de la supervivencia del ego. En cualquier par­te el ego se afirma. Es astuto y muy sutil. Incluso a la hora de la muerte, no te abandonará, incluso en la muerte estará allí. El Maestro se está muriendo y los discípulos están pensando en el funeral. No han seguido para nada al Maestro, a un Maestro co­mo Chuang Tse cuya única enseñanza ha sido el ser espontáneo.

Cuando Chuang Tse estaba a punto de morir,
sus discípulos comenzaron a planearle un gran funeral.


No ha muerto aún y sus discípulos ya han empezado a planear, porque el tema no es Chuang Tse, el tema son los egos de los discípulos. Deben de ofrecerle una gran despedida y todo el mundo debe de saber que nunca antes se dio un hecho igual.

Pero no puedes engañar a Chuang Tse. Aun en su muerte no te abandonará; aún en su muerte no puede ser engañado; aun cuando está en su adiós, te entregará su corazón, su sabiduría; aun en su último momento compartirá lo que ha conocido y experi­mentado. Aun este último momento será un compartir.

Pero Chuang Tse dijo:

"Tendré al cielo y a la tierra como ataúd,
el sol y la luna serán símbolos de jade
prendidos junto a mí,
los planetas y las constelaciones brillarán
como joyas a mi alrededor,
y todos los seres estarán presentes
como plañideras en el velatorio".


¿Qué más se necesita? Todo es muy simple: sencillo, sufi­cientemente, dispuesto. ¿Qué más se requiere? ¿Qué más puedes hacer? ¿Qué más puedes hacer por un Chuang Tse, por un buda? Hagas lo que hagas no será nada, planees lo que planees será una trivialidad. No puede ser algo magnífico porque el universo al completo está preparado para recibirlo. ¿Qué más puedes hacer?

Chuang Tse dijo: El sol y la luna y todos los seres del cielo y de la tierra están preparados para recibirme. Y todos los seres, la existencia entera, serán los que plañirán. Por eso no necesitas pre­ocuparte, no necesitas contratar plañideros.

Contratas plañideros; ahora puedes encontrarlos en el merca­do. Hay gente a la que pagas y ella llora la muerte. ¿Qué clase de humanidad es la que está surgiendo? Si muere una esposa, si muere una madre, no hay nadie para llorarla, por eso has de con­tratar a plañideros profesionales. Están disponibles en Bombay, Calcuta, en las grandes ciudades, y hacen un trabajo tan bien he­cho que no puedes competir con ellos. Desde luego son más efi­cientes, practican diariamente, pero qué repugnante es cuando les pagas. Todo se ha vuelto falso.

La vida es falsa, la felicidad es falsa. Incluso el plañir es falso. Y tiene que ser así, tiene un significado lógico. Si nunca has sido realmente feliz con una persona ¿cómo puedes llorarla cuando muere? Es imposible. Si no has sido feliz con tu esposa, si no has conocido instantes de dicha con ella, cuando muera ¿cómo podrán brotar lágrimas auténticas de tus ojos? En lo más hondo de ti se­rás feliz, en lo más hondo sentirás cierta libertad: Ahora soy inde­pendiente, ahora puedo hacer lo que desee. La esposa era algo así como una cárcel.

Oí de un hombre que se estaba muriendo y su esposa le con­solaba diciéndole, "No te preocupes, antes o después me reuniré contigo".

El hombre le dijo, "Pero no me seas infiel". Debió de sentirse asustado. ¿Por qué este temor en el último momento? Este temor debió de estar siempre allí.

La esposa le prometió, "Nunca te seré infiel".

Por eso el hombre le dijo, "Si cometes un solo acto de infide­lidad hacia mí, me revolveré en mi tumba. Será muy doloroso pa­ra mí".

Diez años después la esposa murió. A las puertas del cielo San Pedro le preguntó, "¿A quién quieres ver primero?".

Ella contestó, "A mi marido desde luego",

San Pedro le: preguntó, "¿Cuál es su nombre?".

Ella le dijo, "Abraham".

Pero San Pedro le replicó, "Va a ser difícil para mí porque hay millones de Abrahams, que dame una pista sobre él".

La esposa se lo pensó y le dijo, "En su último suspiro dijo que si yo cometía alguna infidelidad hacia él, él se revolvería en su tumba".

San Pedro le dijo; "No digas más. Te debes referir a Abraham el "girador", el que se está revolviendo constantemente en su tumba. Durante diez años no ha tenido ni un sólo instante de paz. Y todo el mundo le conoce. No hay problema, le llamaré de in­mediato".

Ni fe, ni confianza, ni amor, ni felicidad alguna han surgido nunca de tus relaciones. Cuando la muerte llega, ¿cómo puedes llorarla? ¡Tu plañir será falso! Si tu vida es falsa tu muerte va a ser falsa. Y no creas que tú eres el único falso, todos los que te ro­dean, con todos los que te relacionas son falsos. Y vivimos en un mundo tan falso que es simplemente asombroso cómo podemos continuar".

Osho, El bote vacío

28 abr. 2008

El arte de la sublimación

"Éste es un método hermoso, será muy útil para ti.

Por ejemplo, si te estás sintiendo muy descontento, ¿qué se puede hacer? Patanjali, el más famoso exponente del yoga, dice que te enfoques en el opuesto: si te estás sintiendo descontento, piensa en el bienestar: ¿Qué es el bienestar?

Trae un equilibrio. Si tu mente está enojada, trae compasión. Piensa en la compasión e, inmediatamente, la energía cambia porque son iguales; el opuesto es la misma energía. Una vez que lo traes, se absorbe. El enojo está allí: contempla la compasión.

Haz una cosa: guarda una estatua de Buda porque esa estatua es el gesto de la compasión. Siempre que estés enojado, entra al cuarto, mira a Buda, siéntate como Buda, y siente compasión. Repentinamente verás una transformación sucediendo dentro de ti: la cólera está cambiando, la agitación se ha ido... la compasión está surgiendo. Y no es diferente energía; es la misma energía, la misma energía del enojo, cambiando su cualidad, yendo más alto. Inténtalo.

No es represión, recuerda. La gente me pregunta, “¿Patanjali está reprimiendo? Porque cuando estoy enojado, si pienso en la compasión, ¿no será una represión?” No. Es sublimación; no es represión. Si estás enojado y reprimes el enojo sin pensar en la compasión, entonces es represión. Continúas empujándolo hacia abajo y sonríes y actúas como si no estuvieras enojado... y el enojo está burbujeando allí e hirviendo allí y listo para estallar. Entonces es represión. No, no estamos reprimiendo nada, y no estamos creando una sonrisa ni nada; simplemente estamos cambiando la polaridad interior.

El opuesto es el polo. Cuando te sientas iracundo, piensa en el amor. Cuando sientas deseo, piensa en la ausencia de deseo y en el silencio que llega con él. Cualquiera que sea el caso, trae el opuesto y observan qué sucede dentro de ti. Una vez que conozcas el truco, te has convertido en un maestro. Ahora tienes la llave... en cualquier momento el enojo se puede cambiar por compasión, en cualquier momento el odio se puede convertir en amor, en cualquier momento la tristeza se puede convertir en éxtasis. El sufrimiento puede convertirse en dicha porque el sufrimiento tiene la misma energía que la dicha; la energía no es diferente. Tú simplemente tienes que saber cómo canalizarlo.

No hay represión porque toda la energía del enojo se convierte en compasión... no queda nada por reprimir. De hecho, la has expresado en la compasión.

Hay dos formas de expresión. En Occidente, hoy en día, la catársis ha llegado a ser muy importante. Los grupos de Encounter y Terapia Primal creen en la catarsis. Mi Meditación Dinámica es un método de catarsis porque la gente ha perdido la clave para sublimar. Patanjali no habla de catarsis en absoluto. ¿Por qué no habla de ella? La gente tenía la clave, el truco. Sabían cómo sublimar. Tú lo has olvidado, así que tengo que enseñarte catarsis.

El enojo está allí; puede ser transformado en compasión, pero tú no tienes idea de cómo hacerlo. Y no es un arte que puede ser enseñado; es un truco. Tienes que hacerlo y aprenderlo haciéndolo; no hay otra forma. Es igual que nadar: tienes que nadar, y errar, y meterte a veces en peligro. Algunas veces te sentirás perdido; que tu vida está perdida, te estás ahogando. Tienes que pasar por todo eso, y entonces el truco llega, entonces sabes lo que es. Es algo tan simple, nadar.

¿Lo has observado? Hay algunas cosas que puedes aprender pero no puedes olvidar: nadar es una de esas cosas. O andar en bicicleta: lo puedes aprender pero no lo puedes olvidar. Todo lo demás lo puedes aprender y lo puedes olvidar. En tu escuela aprendiste mil y un cosas; ahora casi has olvidado todo. Todo el sistema escolar parece tal desperdicio... La gente aprende, y luego nadie recuerda. Solamente para pasar el examen… entonces se acabó. Entonces no se recuerda nada, pero tú no puedes olvidarte de nadar. Si desde hace cincuenta años no has ido al río y de pronto te arrojan a él, volverás a nadar tan fresco como siempre... no tendrás ni un solo momento de vacilación sobre qué hacer. ¿Por qué sucede así? Porque es un truco. No puede ser olvidado. No es un aprendizaje; no es un arte. Y aprendiendo el arte, se puede olvidar, ¿pero un truco? Una truco es algo que va tan profundamente dentro de tu ser que se convierte en parte de ti. La sublimación es un truco.

Patanjali nunca habla de catarsis; yo tengo que hablar de ella por ti. Pero una vez que entiendes, y si puedes sublimar, entonces no hay necesidad de catarsis porque la catarsis es, en una manera, un despilfarro de energía. Pero, desafortunadamente, en este momento nada se puede hacer. Y tú has sido reprimido durante tantos siglos que la sublimación parece represión, así que sólo la catarsis parece ser el camino. Primero tienes que ser liberado; te vuelves un poco liviano, descargado... y entonces se te puede enseñar el arte de la sublimación.

Sublimación es utilizar la energía de una manera más elevada; la misma energía siendo utilizada con una calidad diferente. Pero puedes intentar. Muchos de ustedes han pasado a través de la Meditación Dinámica durante mucho tiempo. Puedes intentar: la próxima vez cuando el enojo esté allí, la tristeza esté allí, simplemente siéntate en silencio y permite que la tristeza se desplace hacia la felicidad; sólo ayuda, da un pequeño empujón. No hagas demasiado y no tengas prisa, porque al principio la tristeza estará renuente a ir hacia la felicidad. Porque durante siglos, durante muchas vidas, no has permitido que se desplace de esa manera, estará renuente.

Es como un caballo que estás forzando hacia un nuevo camino en el cual nunca ha estado; estará renuente. Intentará ir al viejo patrón, al viejo camino, a la vieja rutina. Pero poco a poco convéncelo, sedúcelo. Entonces dile a la tristeza, “No tengas miedo. ¡Es realmente maravilloso! Ven acá. Puedes convertirte en felicidad, y no hay nada malo en ello y nada imposible”.

Simplemente convence, háblale a tu tristeza, y de pronto un día descubrirás que la tristeza se ha desplazado a un nuevo canal: se ha convertido en felicidad".

Osho, Yoga: The Alpha and Omega
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25 abr. 2008

Estoy triste. Por favor sigue recordándomelo

Hay una tristeza dentro de mí con la que no tengo ningún contacto. Sé que es mi ego. Pero me cansa mucho que la gente me diga que me veo triste. Cuando me siento feliz aún así me dicen que también ahí está esta tristeza. Simplemente no sé qué hacer al respecto.

"Haz una cosa. Siempre que alguien lo diga, acéptalo con profunda gratitud y díles que están en lo cierto, que estás triste. Estás evitando el hecho. Es por ello que te estás sintiendo muy lastimado; de lo contrario no lo estarías. Si alguien dice que eres hermoso, no te sientes lastimado. Te sientes agradecido, es un cumplido.

¿Por qué te sientes lastimado cuando alguien dice que te ves triste? Porque no deseas estar triste, y lo estás, y quieres que nadie sepa que estás triste, aún si lo estás.

Acéptalo. Cuélgate un letrero alrededor del cuello:

ESTOY TRISTE. POR FAVOR SIGUE RECORDÁNDOMELO.

Hará maravillas. ¡Haz un letrero! Durante tres días tienes que usarlo.

Acéptalo. Nadie te está lastimando; nadie desea lastimar a nadie. La gente es hermosa. Si dicen que estás triste, simplemente están diciendo que les gustaría que no estuvieras triste… les gustaría que estuvieras feliz porque tu tristeza también los hará sentir tristes.

Quienquiera que se te acerque: un amigo, un vecino, un amante… si estás triste, haces que también esté triste. Creas una situación triste, y si alguien entra en tu terreno está destinado a estar triste. Si continúa riéndose a pesar de tu tristeza, será ofensivo. Incluso si desea reír, incluso si había venido para reír contigo, no puede hacerlo; sólo por ser amable, como parte de la etiqueta. Y si realmente estás triste y la persona se compadece de ti, lo sentirá junto contigo. Cuando dice que te ves triste, está diciendo simplemente que no es bueno que te sientas así.

Te sientes lastimado porque estabas intentando evitar el hecho, y ahora él viene y trae el hecho ante ti. ¡Agradéceselo! Siéntete agradecido de que te lo hizo notar. Y no intentes ocultarlo. ¿Qué puedes hacer? Si estás triste, estás triste. No sonrías y te ocultes tras ello; no crees ninguna pantalla, camuflaje... o fachada.

Una vez que lo aceptes, te darás cuenta que poco a poco hay momentos en que olvidas que tienes que seguir estando triste, y te has sentido feliz. Hace tan sólo un momento, te habías olvidado. Cuando te dije que te colgaras un letrero alrededor del cuello, te habías olvidado por completo; no estabas triste en ese momento.

La tristeza no es la naturaleza de nadie; es sólo un estado de ánimo, un hábito, un patrón. Puede ser roto. Existe porque lo has elegido. Pero la manera no es luchar con él. La manera es trascender. Así que acéptalo. Estate realmente triste durante tres días. Si te descubres sintiéndote feliz, siéntete triste de inmediato, porque tienes que obedecer al letrero; sino, la gente preguntará qué estás haciendo. Si te sorprendes sonriendo un poco o algo, ¡siéntete culpable!

Es simplemente un viejo hábito en el que te deslizas una y otra vez. Un hábito necesita inconsciencia, un hábito vive en inconsciencia. Si te vuelves consciente de ello, desaparece. Así que por tres días estate conscientemente triste, consistentemente triste, persistentemente triste. No vayas de un lado a otro; inmediatamente agárralo y regresa y estate triste.

¡Fallarás! ".

Osho, Above All, Don't Wobble

23 abr. 2008

Interésate más por la realidad

"Una vez hice un viaje por toda India con un amigo. Él estaba todo el rato con la cámara de fotos. Cuando estábamos en los Himalayas, no estaba interesado en los Himalayas, sino en hacer fotos. Una noche de luna llena estábamos contemplando el Taj Mahal, y él sólo estaba interesado en hacer fotos. Después de un rato juntos, le pregunté: ¿Qué haces? El Taj Mahal está aquí. No te veo mirar el Taj Mahal. Estás todo el rato preocupado por tus fotos, por si saldrán o no, por si habrá luz suficiente o no.

Él contestó: ¿Para qué me voy a preocupar por el Taj Mahal? Después voy a hacer un álbum estupendo de todo el viaje. Entonces ya me podré sentar tranquilo y ver todo.

Esto es "kodakomanía": estar más interesado en ver las fotos que en la realidad. Interésate más por la realidad. Y cada vez que tu mente intente alejarte de la realidad --a fotos, a ficciones, sueños-- estate alerta, vuelve. Vuelve al momento presente.

Había un médico que solía venir aquí... No hacía más que tomar apuntes; mientras yo hablaba, él cogía apuntes. Yo le dije: Intenta entender mientras hablo.

Él contestó: Pero es bueno que tome apuntes, porque después, en casa, con tranquilidad, puedo repasarlos y entenderlos.

Ese hombre nunca será capaz de entender lo que digo, porque no es una cuestión de tomar apuntes; es una transferencia de un determinado tipo de visión. Nunca me miraba porque estaba mirando a su cuaderno. Y tampoco creo que tomara apuntes, porque cuando había terminado de escribir algo, yo ya había dicho otra cosa que se había perdido. Sólo sería algo fragmentario. Y después haría un conjunto de todo eso; ese conjunto sería suyo, no mío.

Tienes que estar aquí conmigo de verdad, totalmente aquí conmigo. Entonces... Entonces surge un nuevo entendimiento. Y esto debería convertirse en tu forma de vida, en tu estilo. Implícate constantemente en la realidad, participa en la realidad. No seas un observador y no te intereses demasiado por las imágenes; de lo contrario, poco a poco, perderás la capacidad de ser consciente de la realidad".

Osho, La búsqueda. Charlas sobre los Diez Toros del Zen

No cometas el mismo error una y otra vez

"Puedes equivocarte, pero no tiene nada de malo. Al equivocarte aprenderás algo, te enriquecerás. Podrás volver, y te alegrarás de haberte equivocado, porque hay muchas cosas que sólo se pueden aprender si eres lo suficientemente valiente para cometer errores. Únicamente debes recordar una cosa: no cometas el mismo error una y otra vez".

Osho, La búsqueda. Charlas sobre los Diez Toros del Zen

14 abr. 2008

Salir de la masa

"La mente compensa de muchas maneras. Especialmente en el mundo, si existes sin mente no serás capaz de competir, no serás capaz de luchar violentamente; no podrás formar parte de la raza de depredadores que hay continuamente. No serás capaz de participar en esta multitud de locos. Caminarás por la calle por un lado, encontrarás tu propio camino.
Por supuesto, tú te harás rico, inmensamente rico, pero la sociedad no lo considerará riqueza. Te volverás bello, inmensamente bello, pero tu belleza será incomprensible para las mentes mediocres de las que está compuesta la sociedad. Te volverás muy, muy feliz, dichoso, silente, pero la gente pensará que te has vuelto loco; porque a ellos les parece que la infelicidad es el estado natural del hombre. Ser infeliz parece bien, pero la dicha parece una especie de locura. ¿Quién ha oído alguna vez de un hombre que sea feliz sin estar loco? Eso es algo que no ocurre.
Así que, si verdaderamente estás buscando al toro, tendrás que correr el riesgo de salir de la masa. Y sólo podrás salir de la masa si puedes salir de la mente, porque la masa ha creado tu mente".

Osho, La búsqueda. Charlas sobre los Diez Toros del Zen
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13 abr. 2008

Hagas lo que hagas, hazlo totalmente, amorosamente

"La creatividad necesita pasión, vitalidad, energía. La creatividad necesita que sigas siendo un torrente, un torrente intenso y apasionado...

Una vez vino a verme un sannyasin hindú. Cuando llegó, yo estaba trabajando en mi jardín, en el que tenía muchas flores. Él echó una mirada al jardín y me dijo: "¿Te interesan las flores y la jardinería?" En su rostro había una mirada de condena. Y añadió: "Yo pensaba que tú eras indiferente a todas esa cosas".

Yo no soy indiferente. La indiferencia es negativa, es suicida, es escapista...

Para mi la creatividad es una plegaria, la creatividad es meditación, la creatividad es vida...

¡Muévete! ¡Sé dinámico! Y hagas lo que hagas, hazlo con tanto amor que la mera acción se convierta en creativa y divina. No os estoy diciendo que tengais que convertiros todos en pintores y en poetas; eso es imposible. Pero tampoco hace falta. Puedes ser un ama de casa y cocinar de forma muy creativa. Puedes ser un zapatero y hacer zapatos de una forma muy creativa. Hagas lo que hagas, hazlo totalmente, amorosamente, íntimamente; implícate en ello de modo que tu acción no sea algo externo. Tú estás en tu acción, tu acción se convierte en una realización. Entonces es cuando te llamaré religioso. La persona religiosa, la consciencia religiosa, es inmensamente creativa".

Osho, La búsqueda. Charlas sobre los Diez Toros del Zen
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12 abr. 2008

Esa es la manera de estar conmigo. Empápate de mi, absórbeme, y después no habrá problema de practicarme

"Empieza a escucharme de nuevo. No hace falta que me entiendas intelectualmente. Yo no soy un intelectual ni te estoy enseñando doctrinas. Sólo te estoy permitiendo que participes de mi ser, que te relaciones conmigo, que entres en sintonía conmigo. Todo este esfuerzo es para que puedas encontrar cierta armonía entre tú y yo, para que puedas ser mi compañero, para que compartas conmigo algo desconocido que me ha ocurrido y que también te puede ocurrir a ti. Quiero darte la mano. Quiero darte ánimos, no entendimiento intelectual. Quiero darte vida. Quiero compartir algo que me rebosa...

Sin embargo, yo te digo: escúchame como un todo. No hace falta que me escuches con la planta de tus pies o con el vientre o con la cabeza. Sólo escúchame como un ser total.

Por ejemplo, si estás en peligro y alguien te está persiguiendo con una espada, ¿cómo correrás? ¿Sólo con la cabeza? ¿Sólo con tus pies? ¿Sólo con tu vientre? No. Correrás como un todo. Te olvidarás por completo de dónde está la cabeza, dónde están los pies y dónde el ombligo. Olvidarás todo. Te convertirás en una unidad. Correrás como uno.

Esa es la manera de estar conmigo. Empápate de mi, absórbeme, y después no habrá problema de practicarme. Te empezará a afectar. Te empezará a cambiar. Te sorprenderás: de repente, verás que lo has practicado. Alguien estaba enfadado pero en ti no había enfado; pudiste permanecer tranquilo y sereno. De repente lo has practicado; se ha convertido en parte de tu ser, ha ocurrido.

Te sorpenderá: si el entendimiento es real, más que sentirte culpable, sentirás muchas, muchas sorpresas; a tu propio comportamiento, a tus propias reacciones. En la misma situación de siempre, si alguien te insulta, tú ni siquiera sentirás nada. Es como si te atravesara, sin golpearte; sólo pasa, no te deja ninguna herida, ¡ni siquiera te ha rozado! Y tú puedes sonreir y puedes mirar atrás...., ¿qué ha ocurrido? ¡Un milagro! El entendimiento es milagroso. Es el único milagro que existe..."

Osho, La búsqueda. Charlas sobre los Diez Toros del Zen

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Uno nace profesor, al igual que uno nace poeta, es un gran arte

"Una vez me llamaron para que asistiera a un seminario; allí se habían congregado muchos rectores y vicerrectores de universidad. Estaban muy preocupados sobre la disciplina en los colegios, los institutos y las universidades, y por la actitud irrespetuosa de la nueva generación hacia los profesores.

Escuché sus planteamientos y les dije:

"Veo que en alguna parte falla lo esencial. El profesor es alguien al que se respeta de forma natural, así que un profesor no puede exigir respeto. Si el profesor exige respeto, lo único que hace es demostrar que no es un profesor, que ha elegido la profesión equivocada, que no tiene vocación. La misma definición de profesor es aquel al que se respeta de forma natural; no al que tienes que repetar. Si tienes que respetarlo, ¿qué tipo de respeto va a ser ese? Fíjate: "tengo que respetar"; ha perdido todo su encanto, el respeto no está vivo. Si tiene que ser hecho, por tanto no está allí. Cuando está allí, nadie es consciente de él, nadie se cohibe por él. Sencillamente, fluye. En cuanto hay un profesor, fluye".

De modo que dije en el seminario:

"En vez de pedir a los alumnos que respeten a los profesores, por favor piensen de nuevo; deben de estar escogiendo a profesores equivocados, que no son en absoluto profesores".

Uno nace profesor, al igual que uno nace poeta, es un gran arte. No todo el mundo puede ser profesor, pero a consecuencia de la universalización de la educación, hacen falta millones de profesores. Imagínate una sociedad que pensara que la poesía debe ser enseñada por poetas, y que hay que enseñar poesía a todos. Harían falta millones de poetas. Evidentemente, entonces habría escuela de poetas. Esos poetas serían falsos, y después exigirían: ¡Aplaudidnos! Porque somos poetas. ¿Por qué no nos respatáis? Esto es lo que les ha sucedido a los profesores.

Antiguamente había muy pocos profesores. La gente solía viajar miles de kilómetros para encontrar a un profesor, para estar con él. Había un gran respeto, pero el respeto dependía de la calidad del profesor..."

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Ser rico significa ser maduro, estar alerta, vivo

"Déjame que te lo diga de esta manera: el hombre que busca dinero quiere ser rico, pero no sabe que ser rico es algo totalmente diferente a tener dinero. Ser rico significa ser un arcoiris, no blanco y negro; todos los colores juntos. Ser rico significa ser maduro, estar alerta, vivo.

El hombre que va en pos de dinero, va en pos de algo más; por eso, cuando consigue el dinero, no consigue nada. El hombre que busca el poder, ¿qué es lo que busca en realidad? Quiere ser un Dios. Y en el mundo, dice, si tienes poder, puedes fingir ser un Dios. Tras esta búsqueda de poder, se oculta la misma búsqueda de Dios. De modo que cuando llega al poder, de repente, se sentirá por dentro sin poder, impotente; exteriormente, rico; interiormente, pobre, un mendigo".

Osho, La búsqueda. Charlas sobre los Diez Toros del Zen

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11 abr. 2008

Cualquier cosa que hagas con consciencia es meditación

Para mi la meditación más bella consiste en sentarme en un rincón y contemplar a los niños jugar en el ashram. Pero tengo un problema: ¿es eso meditación?

"Contemplar es meditación. Da igual lo que contemples. Puedes contemplar los árboles, puedes contemplar el río, puedes contemplar las nubes, puedes contemplar a los niños jugando. Contemplar es meditación. Lo importante no es lo que contemples; el objeto no es lo importante. La cualidad de la observación, la cualidad de estar consciente y alerta; eso es lo que es la meditación.

¡Así que perfecto! Los niños son maravillosos; energía pura danzando alrededor, energía pura corriendo alrededor. Deléitate en ella y contémplala. No sé por qué estás preocupado. La mente no hace más que crear problemas. Hagas lo que hagas, la mente sigue creando problemas.

Ahora la mente dice: ¿Es eso meditación?

Recuerda una cosa: la meditación significa consciencia. Cualquier cosa que hagas con consciencia es meditación. Lo importante no es la acción sino el caracter que le des a tu acción. Caminar puede ser meditación si caminas de manera alerta. Sentarse puede ser meditación si te sientas de manera alerta. Escuchar a los pájaros puede ser meditación si escuchas con consciencia... Lo importante es que: uno no debe vivir medio dormido. Entonces, cualquier cosa que hagas será meditación, ¡y no te preocupes por ello!".

Osho, La búsqueda. Charlas sobre los Diez Toros del Zen
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Si eres realmente feliz, no piensas nunca en el pasado, no piensan nunca en el futuro

Me gusta disfrutar de la vida y de sus diversiones y, aunque pienso que soy de los que hacen las cosas con desgana, no me quiero ir de aquí a menos que me eches.

"Entonces debe ser que no me has entendido bien. Yo no estoy en contra de la vida. Yo no estoy en contra de ninguna diversión. De hecho, lo que te estoy diciendo es que de la forma en que estás viviendo no estás disfrutando. De la forma en que estás viviendo sólo sueñas que disfrutas. Sólo sufres. Sigues siendo infeliz. Simplemente esperas.

La esperanza no es una diversión. La esperanza no es más que un engaño de la mente para consolarte, para convencerte de alguna manera de que el hoy ya ha pasado pero mañana todo irá bien. Hoy uno es infeliz, mañana no habrá infelicidad. Uno sueña, espera, proyecta.

El hombre que disfruta realmente está aquí-ahora. Nunca piensa en el mañana, no hay necesidad de pensar en el mañana. Si eres realmente feliz, no piensas nunca en el pasado, no piensan nunca en el futuro. ¿Qué más da? ¿Para qué? Toda tu energía se concentra en el aquí-ahora, se convierte en una danza interminable de dicha, felicidad, celebración.

Yo no estoy en contra de la vida. Yo no estoy en contra de la idea de disfrutarla. Si me has interpretado de esa manera, me has malinterpretado. Mi religión es la celebración. Mi religión es el disfrute. Mi religión es la danza..."

Osho, La búsqueda. Charlas sobre los Diez Toros del Zen
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10 abr. 2008

Libertad y responsabilidad van juntas, son dos caras de la misma moneda

¿Cómo me puedo rendir cuando Judas está en el camino?

"No hay nadie en el camino, no hay ningún Judas, pero la mente tiene tendencia a cargar la responsabilidad en éste o en aquél. La mente no hace más que encontrar chivos expiatorios. Y este es su ardid para salvarse a sí misma, para protegerse a sí misma.

No hay nadie más en el camino aparte de ti mismo, tú eres el único que está obstaculizando el camino. No le pongas nombres. No digas Judas, no digas el demonio, Satán, Belcebú; nadie está obstaculizando tu camino. Pero una vez que crees que alguien lo está obstaculizando, te sientes aliviado. No eres tú, así pues, ¿qué puedes hacer tú? Otra persona está obstaculizando el camino. Pero yo digo que no hay nadie...

Recuerda, esto no te va ayudar: No te compadezcas tanto de ti mismo y no intentes dar la imagen de víctima. Esto no es más que un ardid de la mente. Nadie está obstaculizando el camino excepto tú. Y nadie te va a ayudar excepto tú. Así que no te quites responsabilidades. Asume todas las responsabilidades tal como son, porque sólo al aceptarlas tendrá lugar tu madurez.

Pero las personas siguen utilizando estratagemas; y sus estratagemas parecen muy lógicas. Por supuesto, cuando te enfadas y casi enloqueces, después, te arrepientes, te sientes culpable. ¿Cómo manejarlo de una forma lógica? No quería hacerlo. Después dices: ocurrió a mi pesar. Después te tienes que arrepentir de tu imagen. Has estado loco, y siempre has pensado de ti mismo que eras una de las personas más sabias y cuerdas del mundo. Ahora se ha roto esa imagen. ¿Qué puedes hacer? Saca a colación al demonio, a Judas; a quien sea. No lo hiciste tú, alguien te forzó a hacerlo....

Escucha a la vida. Concéntrate y medita más en tu interior. Cierra los ojos y medita más, y observa quién está obstaculizando tu camino. ¿Judas? Nadie excepto tú: Si estás haciendo algo malo, acepta la responsabilidad, porque esa es la única manera de que un día lo trasciendas...

Libertad y responsabilidad van juntas, son dos caras de la misma moneda. Si quieres libertad, tienes que ser responsable de aquello que estás haciendo. Si no quieres aceptar la responsabilidad, entonces también pierdes la libertad.

Todo el mundo quiere ser feliz y nadie quiere ser responsable. No hacemos más que pasar a otros la responsabilidad. Y al cargar la responsabilidad en los hombros de otros, estás también eliminando las posibilidades de libertad. ¡Hazte responsable! Si has estado enfadado, has estado enfadado. No digas: A mi pesar. No saques a colación a Judas. No digas: Otra persona, otra fuerza me ha poseído. No, nadie te está poseyendo.

Sea lo que sea lo que está ocurriendo, es elección tuya..."

Osho, La búsqueda. Charlas sobre los Diez Toros del Zen
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¿Piensas que tu ego es algo valioso? La gente sólo se ríe de él

Llegué a un punto en el que vi que podía abandonar el ego en ese mismo instante, pero entonces me di cuenta de que no quería abandonarlo.Pero yo quiero querer. ¿Puedes arrojar un poco de luz en este tema?

"Permíteme que te cuente unas cuantas anécdotas:

Un hombre, después de haber sido ascendido a una alta posición en el Gobierno, visitó la ciudad donde había nacido.

¿Me imagino que os habréis enterado del honor que me ha sido concedido?, preguntó a un antiguo compañero de clase.

Sí, sonó la gratificante respuesta.

¿Y qué comenta la gente al respecto?

No comentan nada, fue la respuesta. Sólo se ríen.

¿Piensas que tu ego es algo valioso? La gente sólo se ríe de él. Excepto tú, todo el mundo está en contra de tu ego. Excepto tú, todo el mundo sabe lo ridículo que es; tu ego, no estoy hablando de sus egos.

¿Qué es el ego? Es un punto de vista muy ridículo. El ego dice: Yo soy el centro del universo. El ego dice: El universo existe gracias a mí. ¡Puntos de vista ridículos!. Sólo hace falta un poco de luz. Tú no eres el centro del universo; porque el mundo estaba ahí cuando tú no existías, y el mundo seguirá existiendo cuando tú no estés ahí. No puedes ser el centro. No eres el centro...

El hombre no hace más que decir "Yo". ¿Por qué? Porque desorienta muchísimo sentir que no eres el centro del mundo, que no eres el fin ni el propósito del mundo, que todo el mundo no ha estado esperándote; que sin ti el mundo puede existir. Desorienta mucho. Si sientes esto, te sientes sacudido; como si te hubieran quitado la tierra de los pies y estuvieras colgado en un abismo sin fondo.

El ego te proporciona una roca en la que sujetarte, pero la roca es imaginaria, no es más que un sueño. El ego es una declaración de que : Estoy separado de los demás, separado de los árboles, separado del cielo, separado del mar, estoy separado de los otros. Pero ¿lo estás? ¿Estás verdaderamente separado de los demás? Estás unido a los demás de millones de maneras.

Estás unido a tu madre y a tu padre, y tu padre está unido a su padre y a su madre, etc. Es una cadena infinita. Tú estás unido al aire a cada momento. Si no respiras morirás. Estás unido a los rayos de sol; si el sol simplemente se olvida de salir una mañana, moriremos en diez minutos. Dependes del agua, dependes de la luz. ¿Cómo puedes decir que no estás unido a los árboles? Estamos profundamente conectados a todos los demás; ese es el significado de ecología. Es un sistema.

Decir Yo es sencillamente absurdo. No puedes ser independiente, no puedes ser totalmente independiente. Entonces, ¿cómo puedes decir Yo?. Mira qué ridículo es el Yo. No te estoy diciendo que lo abandones, porque, para empezar, no está ahí, así que no te puedo decir que lo abandones... Sólo puedo decir: ¡Despierta! ¡Manténte despìerto! Yo sólo puedo sacudirte para que puedas abrir los ojos y ver que no está ahí. Hace falta consciencia; yo no enseño ausencia de ego, no...

Así que no estoy preocupado por tu ego. ¡Olvídalo! Es un fenómeno de sombra; ¿por qué preocuparse? En vez de eso, hazte más consciente y con más entendimiento. Sigue haciéndote más consciente y un día vendrás y me dirás: Ahora soy consciente y he estado intentando encontrar dónde está el ego y no lo puedo encontrar".

Osho, La búsqueda. Charlas sobre los Diez Toros del Zen
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8 abr. 2008

La ira es veneno

"La ira es veneno. 
Puede hacerle daño al otro, 
puede que no 
--eso depende del otro-- 
pero, 
con certeza, 
te va a hacer daño a ti".

Osho
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No reprimas más la ira. Se tiene que sacar todo lo que hay, porque es la única manera de estar realmente tranquilo

Nunca me siento en paz en mi interior. Hay aún un poco de ira dentro de mí que no logro entender. Algo me dice que me calle y me tranquilice, pero me es muy difícil escuchar a esa voz interior que me pide que esté tranquilo. Le tengo miedo.

"Simplemente no reprimas más la ira. Se tiene que sacar todo lo que hay, porque es la única manera de estar realmente tranquilo.

Tú puedes forzar la calma pero la tranquilidad es y será perturbada tarde o temprano, porque simplemente por debajo de ella está la ira hirviendo y esperando su momento y oportunidad. Entonces uno sigue sentado en un volcán. Todo parece tranquilo cuando el volcán no está en erupción, no es activo, pero se está preparando interiormente. Una cierta ira ha salido, algo de ella todavía está ahí; y la ira que ha salido era superficial. Sacar la ira que necesita salir es más profundo; por eso es que es difícil entenderlo.

Una parte de la ira es comprensible porque se relaciona con la gente, con las situaciones. Tú puedes entender por qué estás enojado; el por qué está claro. Pero cuando esta capa, esta capa superficial de cólera se saca, entonces tú llegas repentinamente a una fuente de ira que no se relaciona con el exterior en absoluto, que es simplemente parte de ti. Nadie te ha insultado, de hecho no hay excusa para estar enojado y entonces está allí. Llega a ser muy difícil entenderlo porque no puedes echarle la responsabilidad a cualquiera. Ahora es algo que está dentro de ti, que te pertenece.

Nos han enseñado que la ira viene solamente en cierta situación de tensión. Eso no es verdad.
Nacemos con ira; es parte de nosotros.

En ciertas situaciones aparece; en otras situaciones está inactiva, pero está allí. Así que uno primero tiene que sacar la ira que está relacionada, y luego ir al origen más profundo de la ira, que no está relacionado con alguien más; aquella con la que naces. Es impersonal, y por eso es un problema entenderla. Pero no hay necesidad de entenderla. Simplemente sácala, no contra alguien, sino sobre una almohada, con el cielo, con Dios, ¡conmigo! Simplemente sacarla es el punto.

Y porque no está relacionada tiene que ser absurda. Tú no sabes dónde sacarla, cómo sacarla, en quién verterla. Si tú la descargas en alguien te sentirás muy culpable, porque el otro no lo ha merecido en absoluto. Ése es su misterio, y le hace sentir a uno mismo muy perturbado.

Esto va a suceder con cada emoción. Hay una parte del amor que se relaciona con alguien. Entonces si tú vas más profundamente, un día llegarás a la fuente del amor que es impersonal. No se está dirigiendo hacia alguien; está simplemente allí, allí dentro. Y lo mismo es verdad con todo lo que sientes. Cada cosa tiene dos lados.

Uno, el inconsciente, el lado más profundo, está simplemente contigo, y lo superficial es el funcionar de esta capa más profunda en una relación. La gente que sigue siendo superficial siempre se olvida totalmente de sus propios tesoros internos. Cuando tú sacas fuera la ira interna, te encuentras cara a cara con el amor interno, la compasión interna. Los desperdicios se tienen que sacar de modo que tú puedas llegar al oro más puro de tu interior.

Así que haz de ello una indicación ; no intentes entenderlo.
Ése es uno de los problemas básicos que enfrenta en todo Occidente la mente moderna: Intentamos entenderlo todo… y la vida es básicamente un misterio. Tú puedes vivirla, pero no puedes entenderla. Y si insistes en que tienes que entender, entonces seguirás siendo superficial.

El intelecto está solamente en la superficie, sólo hasta cierto punto, entonces no puede ir más profundamente. La profundidad no es la dimensión del intelecto; la longitud es la dimensión del intelecto. Así que si quieres conocer detalles, el intelecto te puede dar muchos, muchos y muchos, pero no puede ir a lo profundo; no puede ahondar en ningún hecho en la dimensión de lo profundo, verticalmente. Así que olvídate de ello. No hay necesidad de entenderlo.

La ira está allí; es suficiente saber eso. Y se tiene que sacar, porque si permanece en ti, nunca sentirás tranquilidad y quietud; seguirá ardiendo interiormente como fuego. Seguirá encontrando excusas fuera, y si no la sacas sin excusa, la sacarás con alguna excusa y entonces el problema es más complicado. Tú la sacarás con la esposa, los niños, el amigo, con alguien. Entonces te estás creando más complejidad porque no has captado el punto. Ésta es por tanto una buena revelación. Ahora utilízala".

Osho, Above All, Don’t Wobble
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Los hechos se pueden enfrentar, pero las ficciones no se pueden enfrentar

"La miseria no es tan grande como la concibes. Así que lo primero es reducirla a sus proporciones adecuadas. Antes de dejarla, permite que desaparezca el tigre. Sé muy práctico. Si quieres transformar tu vida realmente, sé práctico. No puedes dejar las ficciones. Puedes dejar los hechos. Los hechos se pueden enfrentar, pero las ficciones no se pueden enfrentar".

Osho

3 abr. 2008

Una persona espontánea sólo necesitará una cosa, nada más, y es estar bien alerta, atento

"Vivid cada momento sin pensar, porque pensar es la máscara más profunda de todas. Te acercas a una mujer y ensayas mentalmente lo que vas a decirle: "Te amo", o "no hay nadie como tú". Si estás ensayando qué decir, no estás enamorado; de lo contrario, no hay ninguna necesidad, porque el amor hablará su propio idioma, el amor fluirá en su propia dirección: las cosas sucederán por sí mismas. Las flores florecerán, pero por sí mismas, no necesitan ensayar.

Una vez un amigo le preguntó a Mark Twain, que venía de dar una conferencia en un auditorio donde había dado una charla que había sido muy aclamada por el público:

--¿Cómo estuvo? ¿Te gustó tu charla, o no, me refiero a ti mismo?

Mark Twain dijo:

--¿Cuál charla? Por que está la que preparé, la que di y la que quería dar, ¿a cuál de ellas te refieres?

Pero así es toda vuestra vida; preparáis algo, dais otra cosa y habríais querido dar algo totalmente diferente. ¿Por qué sucede esto? ¿Por qué tanta división? Porque no sois espontáneos. Una persona espontánea sólo necesitará una cosa, nada más, y es estar bien alerta, atento. Luego responderá a partir de ese estado de plena atención. Vosotros os preparáis porque no estáis atentos, conscientes. Teméis, sois miedosos, porque ¿quién sabe con qué situación os deberéis enfrentar? "¿Seréis capaces de responder o no?". ¡El temor! Entonces os volvéis falsos".

Osho, La semilla de la mostaza
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¿Por qué la gente habla y aburre a los demás con su sufrimiento?

"La próxima vez que sufras, no te quejes, no conviertas tu sufrimiento en angustia. Más bien, obsérvalo, siéntelo, míralo, obsérvalo desde todos los ángulos posibles. Haz de él una meditación y ve qué ocurre: la energía que se estaba yendo a la enfermedad, la energía que estaba creando sufrimiento se transforma, su calidad cambia. Esa misma energía se transforma en conciencia, porque no hay dos energías en ti, la energía es una. Puedes convertirla en sexo, puedes transformarla y convertirla en amor; puedes transformarla en algo más elevado y que se vuelva plegaria y puedes transformarla en algo aún más elevado y convertirla en conciencia; la energía es la misma.

Cuando sufres, disipas energía, en la angustia disipas energía, produces pérdidas. Cuando sufras, sacúdete. Cierra los ojos y mira el sufrimiento. Sea el que sea --mental, físico, existencial-- , sea lo que sea, míralo, haz de él una meditación. Míralo como si fuese un objeto.

Cuando miras a tu sufrimiento como si fuese un objeto, estás separado, ya no te identificas, el puente se rompe. Y entonces, la energía que iba a pasar al sufrimiento no lo hará, porque ya no hay un puente. El puente es la identificación: sientes que eres el cuerpo, entonces la energía se mueve en el cuerpo. Siempre que sientas una identificación, allí es donde va tu energía...

Siempre que sufras, hazte consciente; entonces, el puente se rompe, entonces no se transfiere energía al sufrimiento. Y poco después, el sufrimiento decrece, porque el sufrimiento es tu hijo. Ha nacido de ti, tú eres su causa; y luego lo alimentas, lo riegas y crece y sufres más. Entonces te quejas, te sientes desdichado, entonces toda tu atención se identifica con tu sufrimiento...

El noventa por ciento del sufrimiento existe porque has asociado algo que te parece bueno con el sufrimiento. Deshazte de esa asociación. Eres el único que puede hacerlo. Deshazte por completo de esa asociación, corta esa asociación por completo. El sufrir es simplemente desperdiciar energía. No te comprometas en eso, no creas que da réditos. Hay una sola forma en que el sufrimiento puede dar rédito y es a través de la conciencia. Vuélvete consciente.

Recuerda cómo deshacerte de la asociación: primero, no hables nunca de tu sufrimiento. Súfrelo, pero no hables de él. ¿Por qué hablas de él? ¿Por qué la gente habla y aburre a los demás con su sufrimiento? ¿A quién le interesa? Pero en cuanto te pones a hablar de enfermedades y angustia, los demás, para no ofenderte, tienen que tolerarte; pero comienzan a escaparse, quieren librarse de ti de alguna manera. Nadie quiere oirte, porque todos tienen demasiados sufrimientos propios. ¿Quién va a molestarse con tu sufrimiento? No hables de él, porque crea asociaciones.

No te quejes, porque cuando lo haces pides afecto, lástima, compasión, amor. No pidas, no vendas tu sufrimiento, recupera lo que invertiste. Sufre privadamente, no lo hagas público...

Sufre en privado, sufre de forma tan privada que nadie se dé nunca cuenta de que sufres. Y luego, medita sobre tu sufrimiento; no lo desperdicies, acumúlalo en tu interior, cierra tus ojos y medita sobre él. Entonces el puente se romperá...

El sufrimiento pertenece al reino de la muerte, la conciencia, al de la vida. Rompe el puente y verás que algo en ti, en torno a ti, va a morirse; que le pertenece a la muerte; y que algo en ti, tu conciencia, no va a morir, es inmortal, le pertenece a la vida. Por eso el sufrimiento puede darte la clave de la vida".

Osho, La semilla de la mostaza
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1 abr. 2008

Y el paraíso no existirá hasta que no te sumerjas en la vida en todas sus dimensiones y todos sus colores

"La gente sigue viviendo porque no puede hacer otra cosa. Sigue arrastrándose sabiendo perfectamente que al final está la tumba. Esperando, soñando, imaginando, pero sin vivir.

Yo te enseño a vivir, y la vida es aquí y ahora.

Siempre es aquí y ahora, y el paraíso no existirá hasta que no te sumerjas en la vida en todas sus dimensiones y todos sus colores. Esta danza absoluta es lo único que existe".

Osho, Creer en lo imposible antes del desayuno
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Observar a los demás es sólo una manera de evitar mirarte a ti mismo

“Todo el mundo mira a los demás, busca las faltas, los defectos, las tonterías de los demás. Pero nadie se mira a sí mismo. El día que empieces a mirarte a ti mismo serás sannyasin; el día que empieces a mirarte a ti mismo estarás de camino hacia un gran cambio. Habrás dado el primer paso --contra la lujuria, hacia el amor; contra el deseo, hacia la ausencia de deseos--, porque cuando te mires tus propias manos te darás cuenta de que se han abrasado en numerosas ocasiones, y de que tus heridas son muchas.

Observar a los demás es sólo una manera de evitar mirarte a ti mismo. Siempre que critiques a alguien, observa: es un truco de la mente para así olvidarte de ti mismo. La gente no deja de criticar a los demás; cuando critican a todo el mundo se sienten fenomenales. Piensan que en comparación no son peor que otros, sino que de hecho son mejores. Por eso, cuando criticas a alguien, exageras, te vas al extremo; haces una montaña de un grano de arena, y agrandas, y agrandas, y agrandas la montaña, y así tu propia montaña parece más pequeña. Te sientes feliz.

¡Ya basta! Eso no te ayudará. Es suicida. No estás aquí para pensar en los demás. Tu vida es tuya. Pensar en los demás no te beneficiará en nada . Piensa en ti mismo. Medita acerca de ti mismo. Sé más consciente de qué estás haciendo aquí... ¿Vas tirando o haces algo? En lo único que puedes confiar es en ser consciente. Sólo ser consciente puede llevarte a través de la muerte, a través de la puerta de la muerte... Nada más”.

Osho, Dijo el Buda...

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