26 sept. 2008

Tus hijos no han nacido para satisfacer tus gustos y disgustos. Tienen que vivir su vida, y debes alegrarte de que vivan su vida, sea la que sea

Amado Osho:

Haberte oído hablar la otra mañana sobre nuestra infancia y el espíritu competitivo me ha hecho pensar en mi propia educación. Me he dado cuenta de que durante 21 años seguidos, cada suceso escolar -desde jugar en el jardín y los deportes oficiales hasta la gramática latina- ha sido básicamente un ejercicio sobre cómo ganar al de al lado. Me parece que ha sido la experiencia más dañina de mi vida. No puedo pensar en un sistema más perfecto para destruir a los niños y hacer que estemos completamente desarmonizados con el mundo que nos rodea.
¿Cómo podemos ayudar a los niños a crecer hasta su pleno potencial sin favorecer este espíritu competitivo?

"Desde el momento en que te planteas ayudar a los niños a crecer sin espíritu competitivo estás en un camino equivocado, porque cualquier cosa que hagas dará a los niños cierto programa. Puede que sea distinto del que tú recibiste, pero estás condicionando a los niños, aunque lo hagas con las mejores intenciones del mundo.

Los árboles crecen y siguen creciendo sin que nadie les enseñe cómo. Los animales, los pájaros, la existencia toda, no necesita programación. La idea misma de programar implica básicamente crear esclavitud, y durante miles de años el hombre ha estado creando esclavos con distintos nombres. Cuando la gente se harta de un nombre, lo reemplaza inmediatamente por otro. Unas cuantas modificaciones en el programa, unos cuantos cambios aquí y allá en el condicionamiento, pero la cosa fundamental sigue siendo la misma: que los padres, la generación anterior, quiere que sus hijos sean de cierta forma. Por eso preguntas por el “cómo”.

En mi opinión, la función de los padres no es ayudar a crecer a los hijos: ellos crecerán sin ti. Tu función es apoyar, nutrir, ayudar a lo que ya está creciendo. No des directrices y no des ideales. No le digas lo que está bien y lo que está mal: deja que lo descubran por propia experiencia.

Sólo hay una cosa que puedes hacer, y es compartir tu propia vida. Diles que has sido condicionado por tus padres, que has vivido con ciertos límites, de acuerdo a ciertos ideales, que debido a estos límites y estos ideales has perdido la vida completamente y que no quieres destruir la vida de tus hijos. Quieres que sean totalmente libres: libres de ti, porque para ellos tú representas el pasado.

Hace falta valor y hace falta un inmenso amor en un padre, en una madre, para decir a sus hijos: “Tenéis que ser libres de nosotros. No nos obedezcáis; depended de vuestra propia inteligencia. Incluso equivocarse es mejor que tener la razón si para ello tienes que ser esclavo. Es mejor cometer errores por cuenta propia y aprender de ellos, que seguir a otra persona y no cometerlos. De esa forma no vas a aprender más que a ser un seguidor, y eso es veneno, puro veneno”.

Es muy fácil si amas. No preguntes “cómo”, porque el “cómo” significa que estás pidiendo un método, una metodología, una técnica; y el amor no es una técnica.

Ama a tus hijos, disfruta de su libertad. Permite que cometan errores. Diles: “No está mal cometer errores. Cometed todos los errores posibles, porque de esa forma aprenderás más. Pero no cometáis el mismo error una y otra vez, porque eso os hará estúpidos”.

Por eso, de mí no obtendrás una respuesta simple. Tendrás que descifrarla viviendo con tus hijos momento a momento, dándoles todas las libertades posibles en las cosas pequeñas.

Por ejemplo, en mi infancia...., y es algo que ha ocurrido durante siglos, a los niños se les enseña: “Ve a la cama temprano y levántate pronto por la mañana. Eso te hará sabio”.

Yo le dije a mi padre: “Me parece raro: me obligas a ir a dormir temprano por la noche, cuando aún no tengo sueño”. Y en los hogares jaina temprano significa muy temprano, porque se cena a las cinco de la tarde, como mucho a las seis. Y después no hay nada que hacer, los niños deben irse a la cama.

Le dije: “Me obligas a ir a dormir cuando mi energía no está preparada para ello. Y cuando tengo sueño por la mañana me arrastras fuera de la cama. ¡Parece una forma muy extraña de hacerme sabio!. Y no veo la conexión. ¿Cómo voy a hacerme sabio porque me obligues a dormir cuando no tengo sueño? Estoy tumbado en la cama durante horas, en la oscuridad..., es un tiempo que podría ser usado de alguna forma, para algo creativo, y tú me obligas a dormir. Pero mi sueño no es algo que esté en tu mano. Uno no puede simplemente cerrar los ojos e irse a dormir. El sueño viene cuando viene; no sigue tus órdenes ni las mías, por eso estoy perdiendo muchas horas de mi tiempo.

Y después, por la mañana, cuando verdaderamente tengo mucho sueño, me obligas a despertar -muy temprano, a las cinco- y me sacas a dar un paseo por el bosque. Tengo tanto sueño que tienes que arrastrarme. No puedo entender que todo esto vaya a hacerme muy sabio. ¡Por favor, explícamelo!

¿Cuánta gente se ha hecho sabia gracias a este proceso? Muéstrame algunas personas sabias: no veo ninguna a mi alrededor. He hablado con mi abuelo y me ha dicho que todo esto son tonterías. Él es la única persona sincera de toda la casa. No le importa lo que digan los demás, y me ha dicho que todo esto son tonterías: “La sabiduría no viene por irse pronto a la cama. Yo he estado acostándome temprano toda mi vida -setenta años- y aún no soy sabio, ¡y no creo que vaya a serlo!. Ahora lo que me sobrevendrá será la muerte, no la sabiduría. No te dejes engañar por esos proverbios”.

Yo le dije a mi padre: “Piénsatelo otra vez y por favor sé auténtico y verdadero. Concédeme esta parcela de libertad: quiero poder ir a dormir cuando sienta ganas de hacerlo y levantarme cuando sienta que ha llegado el momento y ya no tenga ganas de dormir”.

Lo pensó durante un día y al día siguiente me dijo: “De acuerdo, quizá tengas razón. Hazlo según tu propio criterio. Escucha a tu cuerpo en lugar de escucharme a mi”.

Este debería ser el principio: se debe ayudar a los niños a escuchar a su cuerpo, a escuchar a sus propias necesidades. Lo básico para los padres es proteger a sus hijos para que no caigan en un hoyo. La función de su disciplina es negativa.
Recuerda la palabra “negativa”..., no una programación positiva sino una protección negativa; porque los niños son niños, y pueden hacer algo que les dañe, que les deje lisiados. Asimismo, no hay que darles órdenes de no hacer las cosas, sino explicárselas. No hay que hacer de ello una cuestión de obediencia; hay que permitirles decidir. Simplemente hay que explicarles toda la situación.

Los niños son muy receptivos, y si eres respetuoso con ellos, están dispuestos a escuchar, dispuestos a entender; entonces déjales con su entendimiento. Sólo es cuestión de unos años, al principio; pronto se asentarán en su inteligencia y tu protección no será necesaria en absoluto. Pronto podrán moverse por sí mismos.

Puedo entender el miedo que sienten los padres de que sus hijos sigan direcciones que a ellos no les gustan; pero eso es un problema de los padres. Tus hijos no han nacido para satisfacer tus gustos y disgustos. Tienen que vivir su vida, y debes alegrarte de que vivan su vida, sea la que sea. Pueden convertirse en unos músicos mediocres...

Yo conocí a un hombre muy rico que quería que su hijo, tras ingresar en la universidad, se hiciera médico. Pero al hijo sólo le interesaba la música. Ya no era un aficionado; era conocido por la zona, y donde quiera que hubiera una función, él se presentaba a tocar el sitar y se estaba haciendo cada vez más famoso.

Quería ir a una universidad que está básicamente dedicada a la música. Quizá sea la única universidad en el mundo dedicada por completo a la música; tiene todos los departamentos -danza, distintos instrumentos- y todo el entorno de la universidad es musical.

El padre estaba completamente en contra. Me llamó -porque yo era muy amigo de su hijo- y dijo: “Será un mendigo toda su vida”, porque en la India los músicos no ganan mucho dinero. “Como mucho será profesor de música de alguna escuela. ¿Y cuánto ganará? Lo mismo que pagamos a muchos de los sirvientes de nuestra casa. Y se asociará con la gente equivocada” porque en la India, la música ha estado y sigue estando muy conectada con las prostitutas.

La prostituta india es diferente de cualquier prostituta del resto del mundo. La palabra “prostituta” no hace justicia a su contraparte india, porque realmente la prostituta india está muy versada en música, en danza; e India tiene tanta variedad. Si realmente quieres aprender los aspectos más profundos de la música, del canto, de la danza, tienes que estar con alguna prostituta famosa.

Hay familias famosas; se les llama gharanas. Gharana significa familia. No tiene nada que ver con la familia ordinaria; es la familia formada por el maestro y los discípulos. Hay ciertas gharanas famosas que tienen prácticas que le son propias. En la presentación de una pieza musical o de un baile, las distintas gharanas lo interpretarán de distintas formas, con matices sutiles. Por eso, si alguien quiere realmente introducirse en el mundo de la música, tiene que formar parte de alguna gharana; y no son una buena compañía. Según la gente rica, ciertamente no son una buena compañía.

Pero al hijo no le interesaba la compañía. Desoyó a su padre y fue a esa universidad musical. Y el padre se enfadó tanto que le desheredó.

Como su padre le había desheredado y no tenía otros medios
-porque esta universidad estaba en un área montañosa remota en la que no se podía encontrar empleo- volvió y tuvo que hacer exactamente lo que su padre había predicho, hacerse profesor de una escuela.

Su padre me llamó y me dijo: “Mira, justo lo que te había dicho. De mis otros hijos, uno es ingeniero, otro es profesor universitario, pero este idiota no ha querido escucharme. Lo he desheredado, no recibirá ni un céntimo de mí. Y se quedará en la más pobre de las profesiones: maestro de escuela”.

Pero mi amigo era inmensamente feliz... no le preocupaba verse abandonado por su familia, ni tener que ser pobre toda la vida, ni dejar de recibir su herencia. Estas cosas no le preocupaban; era feliz: “Es bueno que hayan hecho todo esto, ahora puedo formar parte de una gharana. Me sentía preocupado por ellos, porque se iban a sentir humillados. Ahora que me han abandonado, ya no soy parte de ellos y puedo ser parte de una gharana”.

Mientras enseñaba en una escuela, se hizo parte de una gharana y ahora es uno de los mejores músicos; lo importante es que desarrolló lo que sentía que era su potencial. Y cuando sigues tu potencial siempre te conviertes en el mejor. Cuando te desvías del potencial es cuando eres mediocre.

Toda la sociedad está formada por gente mediocre por la simple razón de que nadie es lo que está destinado a ser; es otra cosa. Entonces, haga lo que haga, uno no puede ser el mejor ni puede alcanzar la realización; no puede disfrutar.

Por eso el trabajo de los padres es muy delicado, y es precioso, porque toda la vida del niño depende de él. No le des ningún programa positivo; ayúdale de cualquier manera que él desee.

Por ejemplo, yo solía trepar a los árboles. Ahora bien, hay unos pocos árboles a los que se puede trepar con seguridad porque tienen las ramas y el tronco recios. Puedes ir hasta la misma copa sin temor a que alguna rama se rompa. Pero algunos árboles son muy blandos. Como yo solía trepar a los árboles para coger mangos, jamuns -una fruta deliciosa- , mi familia estaba muy preocupada y siempre enviaban a alguien para impedírmelo.

Yo le dije a mi padre: “En lugar de impedírmelo, por favor explícame qué árboles son peligrosos -para que pueda evitarlos- y cuáles no son peligrosos para que pueda treparlos. Pero si tratas de impedirme trepar hay un peligro: puede que trepe al árbol equivocado, y la responsabilidad será tuya. No voy a dejar de trepar porque me encanta hacerlo”. Verdaderamente, estar en la copa de un árbol, al sol, cuando sopla el viento y todo el árbol danza, es una de las experiencias más hermosas, es muy reconfortante.

Yo dije: “No voy a dejar de hacerlo. Tu trabajo consiste en decirme exactamente cuáles son los árboles a los que no debo trepar, porque puedo caerme de ellos, puedo hacerme fracturas, puedo hacerme daño corporal. Pero no me des una orden estricta como “deja de trepar” porque no la voy a seguir”. Tuvo que venir conmigo, dar una vuelta por la ciudad y mostrarme qué árboles eran los peligrosos. Después le planteé otra pregunta: “¿Conoces en la ciudad a algún buen escalador que pueda enseñarme a escalar incluso los árboles peligrosos?”.

Él dijo: “¡Eres demasiado! Estás yendo demasiado lejos. Me habías dicho, yo había entendido que...”

Yo dije: “Lo cumpliré porque yo mismo te lo he propuesto. Pero los árboles que dices que son peligrosos son los más irresistibles, porque en ellos crece el jamun”, que es un fruto indio. “Es verdaderamente delicioso cuando está maduro y puede que no resista la tentación. Eres mi padre, es tu deber..., debes conocer a alguien que pueda ayudarme”.

Me dijo: “Si hubiera sabido que ser padre iba a ser tan difícil, no lo habría sido, ¡al menos tuyo!. Sí, conozco a un hombre”; y me presentó a un anciano que era un trepador muy especial, el mejor.

Era leñador, y era tan mayor que uno no podría creerse que pudiera cortar leña. Sólo hacía trabajos esporádicos, trabajos que nadie más quería hacer...; cortaba las ramas de grandes árboles que se extendían hasta las casas. Era un experto, y lo hacía sin dañar las raíces ni las casas. En primer lugar ataba las ramas a otras ramas con cuerdas. Después las cortaba y tiraba de ellas con las cuerdas, alejándolas de las casas y dejándolas caer al suelo.

¡Y era tan viejo!,. Pero cuando se daba una situación en la que ningún otro leñador estaba dispuesto a acudir, él sí lo estaba. Por eso mi padre le dijo: “Enséñale cosas, en particular sobre los árboles peligrosos, los que se pueden romper”. Las ramas pueden romperse... y yo ya me había caído dos o tres veces; todavía tengo las marcas en las piernas.

El anciano me miró y dijo: “Nunca había venido nadie, ¡sobre todo un padre que trae a su hijo...! Es peligroso, pero si a él le gusta, yo estaré encantado de enseñarle”. Y me enseñó a trepar los árboles peligrosos.

Me mostró todo tipo de estrategias para protegerme: si quieres escalar a lo alto de un árbol y no quieres caer al suelo, en primer lugar átate con una cuerda a un punto del árbol que sientas lo suficientemente fuerte y después sube. Si te caes, te quedarás colgando de la cuerda, pero no caerás al suelo. Y aquello me ayudó mucho, ¡desde entonces no me he caído nunca!.

La función de un padre o de una madre es genial porque trae un nuevo invitado al mundo, que no sabe nada, pero trae consigo un potencial. Y a menos que el potencial se desarrolle, no será feliz.

A ningún padre le gusta pensar que su hijo va a ser infeliz; todos quieren que sus hijos sean felices. Sencillamente, lo que ocurre es que la forma de pensar de los padres está equivocada. Piensan que si sus hijos se hacen médicos, si se hacen profesores, ingenieros, científicos, entonces serán felices. ¡Pero los hijos no saben! Sólo pueden ser felices si hacen lo que han venido a hacer. Sólo pueden desarrollar la semilla que llevan dentro de sí mismos.

Por eso, ayuda de la forma que puedas a dar libertad, a dar oportunidades. Ordinariamente, si un niño pregunta algo a su madre, la madre dice simplemente no, sin ni siquiera escuchar al niño y lo que está pidiendo. “No” es una palabra de autoridad, “sí” no lo es. Por eso ni el padre, ni la madre, ni nadie que tenga autoridad quiere decir sí a las cosas más ordinarias.

El niño quiere jugar fuera de la casa: “¡No!”. El niño quiere salir fuera mientras llueve y quiere jugar bajo la lluvia: “¡No! Te vas a enfriar”. Un resfriado no es un cáncer, pero al niño que se le impide bailar bajo la lluvia nunca vuelve a bailar, se ha perdido algo grande, algo realmente hermoso. El resfriado habría merecido la pena; y no es que se vaya a resfriar necesariamente. De hecho, cuanto más lo protejas, más vulnerable será. Cuanto más permisivo seas con él, más inmune será.

Los padres tienen que aprender a decir sí. El 99% de las veces que dicen no, lo hacen simplemente para mostrar su autoridad. No todo el mundo puede ser presidente de un país, no todo el mundo puede tener poder sobre millones de personas. Pero todo el mundo puede ser un marido y puede tener autoridad sobre su esposa; cada esposa puede ser madre y tener autoridad sobre el niño; cada niño puede tener un osito de peluche y tener autoridad sobre él... darle patadas de una esquina a la otra, darle bofetones, bofetones que en realidad le gustaría dar a su padre o a su madre. Y el pobre osito de peluche no tiene a nadie por debajo de él.

Ésta es una sociedad autoritaria.

Lo que digo es que si creamos niños que tengan libertad, que hayan oído muchos “síes” y pocos “noes”, la sociedad autoritaria desaparecerá. Tendremos una sociedad más humana.

Por tanto, no es sólo una cuestión que atañe a los niños. Estos niños formarán la sociedad del mañana: el niño es el padre del hombre”.

Osho, Más allá de la psicología
http://osho-maestro.blogspot.com/

23 sept. 2008

La idea de que los niños son una posesión tuya es errónea. Nacen a través de ti pero no te pertenecen. Tú tienes un pasado; ellos sólo tienen futuro.

Amado Osho,
Pronto estaré pasando unos días con mis dos hijas adolescentes. Ellas quieren una madre con una dedicación plena y están enfadadas porque he elegido estar contigo en lugar de estar con ellas. Yo estoy desgarrada, porque aunque se me ha dicho que mi mayor regalo hacia ellas es ser libre, sólo es una idea. Por otro lado, mi deseo de aprobación por ser una buena madre es muy fuerte y me siento culpable por estar contigo mientras ellas sufren solas.
¿Podrías hablar, por favor, de cómo romper el condicionamiento social respecto a la maternidad?

Todo depende de una comprensión muy simple. La idea de que los niños son una posesión tuya es errónea. Nacen a través de ti pero no te pertenecen. Tú tienes un pasado; ellos sólo tienen futuro. Ellos no van a vivir de acuerdo a ti. Vivir de acuerdo a ti casi equivaldría a no vivir en absoluto. Tienen que vivir de acuerdo a sí mismos: en libertad, en responsabilidad, en el peligro, en el desafío. Así es como uno se hace fuerte.

Los padres, a los largo de los siglos, han tenido la idea de que los niños les pertenecían y de que tenían que ser sus copias de calco. Una copia de calco no es algo hermoso, y la existencia no cree en las copias de calco; la existencia disfruta de la originalidad.

Una vez que te das cuenta de que tus hijos no te pertenecen --pertenecen a la existencia, tú sólo has sido un pasaje-- tienes que agradecer a la existencia que te haya elegido a ti para ser el pasaje para unos cuantos niños preciosos. Pero no tienes que interferir en su crecimiento, en su potencial. No tienes que imponerte sobre ellos. No van a vivir los mismos tiempos, no van a enfrentar los mismos problemas; serán parte de otro mundo. No los prepares para este mundo, esta sociedad, este tiempo, porque entonces les estarás creando problemas. Se sentirán desencajados, sin la formación adecuada.

Tienes que ayudarles a crecer más allá de ti; tienes que ayudarles a que no te imiten. Ése es realmente el deber de los padres: ayudar a que sus hijos no caigan en la imitación...

Te sientes culpable de haber dejado a tus hijas solas; de que quizá eso no esté bien. Según la vieja mentalidad no está bien. De acuerdo a la vieja mentalidad, todo tiene que ser enseñado: no se les debe permitir ser ellas mismas; tienen que ser moldeadas por un ideal. Este mismo proceso de moldearlas va a matarlas...

No tienes por qué sentirte culpable. Los que están destruyendo a sus hijos: ellos son los que deberían sentirse culpables. Dar libertad a los niños... Y de vez en cuando irás a verlas, de vez en cuando estarás con ellas y eso será un puro regalo, estar con ellas de vez en cuando, porque entonces puedes ser amorosa. Has reunido tanto amor, has estado tantos días alejada. Hay tanta añoranza. Les ducharás con tu amor. Ellas sólo verán tu ser amoroso.

Estar con ellas 24 horas al día, cada día, año tras año; no puedes seguir siendo amorosa. Tendrás que enfadarte, que ponerte celosa; tendrás que ser todo lo que no debes ser delante de tus hijas, y ellas aprenderán todo eso de ti.

Mi idea es que los padres deberían encontrarse con sus hijos sólo de vez en cuando, para poder derramar en ellos todo su corazón, y que los niños conozcan a sus padres y a sus madres sólo como puro amor. Ellos no saben que estas dos personas están luchando continuamente, que discuten, que se tiran cosas..."

Osho, Más allá de la psicología
http://osho-maestro.blogspot.com/

21 sept. 2008

Nunca he conocido a nadie en mi vida que fuera tan sensible

"Uno de mis profesores universitarios, el doctor Ras Biharidas -que era un anciano- había vivido toda su vida solo porque se sentía tan contento y tan alegre consigo mismo que nunca necesitó de nadie.

Era el director del departamento, por lo que tenía un gran bungalow y vivía solo en él. A medida que nos fuimos conociendo se fue mostrando muy amoroso conmigo, era como un padre.

Me dijo: "No hace falta que vivas en una residencia, puedes venir a vivir conmigo. Toda mi vida he vivido solo..." Solía tocar el sitar; quizá mejor que ninguna otra persona a la que yo haya oído, y eso que he oído a los mejores. Pero nunca lo tocaba para entretener a la gente, sólo tocaba por pura alegría.

Y tenía unos horarios que nadie habría imaginado...; solía tocar el sitar todos los días a las tres de la mañana, y había estado tocándolo durante setenta años. Las dificultades surgieron desde el primer día porque yo solía leer hasta las tres de la mañana y después me iba a la cama, justo cuando a él le llegaba la hora de despertar.

Y esto era una molestia para ambos porque a mí me encantaba leer las cosas que me gustaban no en silencio, sino en voz alta. Cuando únicamente lees con los ojos sólo puede haber una conexión parcial. Pero cuando lees poesía en voz alta entras en ella, por un momento te conviertes en el poeta. Te olvidas de que es la poesía de otra persona y se convierte en parte de tu sangre, de tus huesos, de tu tuétano.

Naturalmente le costaba dormir. Y cuando yo iba a dormir a las tres también me costaba caer dormido. Él estaba tocando sus instrumentos eléctricos: la guitarra, el sitar y demás instrumentos, muy cerca de mi, justo en la habitación de al lado. En dos días ambos estábamos cansados de la situación.

Él me dijo: "Quédate a vivir en esta casa, ¡yo me voy!"

Yo respondí: "No tienes por qué irte, ¿y a dónde irías? Por lo menos yo tengo plaza en la residencia. Yo me iré".

Pero él dijo: "No puedo decirte que te vayas. Te quiero, me encanta que estés aquí. Pero los hábitos de cada uno de nosotros son un peligro para el otro. Nunca me he inmiscuido en la vida de nadie ni nadie se ha inmiscuido en la mía. Y, como te conozco, sé que no te vas a inmiscuir en mi vida. ¡Pero eso nos matará a los dos! No me vas a decir : "Cambia de horario". Yo no puedo pedirte que dejes la casa; por eso te digo que me voy, quédate a vivir aquí".

Yo le persuadí: "No puedo vivir aquí. Una vez que te vayas la universidad no lo permitiría, esta casa te ha sido asignada a ti. Yo tengo que ir a mi residencia". Me acompañó hasta la residencia con lágrimas en los ojos.

Lo he recordado en este momento porque nunca he conocido a nadie en mi vida que fuera tan sensible, tan cuidadoso...

No me podía decir... que era su casa. Podría haberme dicho: "Lee en silencio", o "Lee en otro momento". Pero él nunca haría algo así. Eso hubiera sido sencillo, es lo que todo el mundo hace. Pero su sensibilidad y su profundo respeto por la otra persona... incluso su veneración por las cosas era impecable".

Osho, Más allá de la psicología
http://osho-maestro.blogspot.com/

18 sept. 2008

Totalmente despierto en todo momento

"Gosa Hoyen solía decir: "Cuando la gente me pregunta cómo es el Zen les cuento esta historia:

Dándose cuenta de que su padre, que era un ladrón, se estaba haciendo viejo, el hijo le pidió que le enseñara el oficio, de modo que pudiera continuar con el negocio familiar cuando su padre se hubiera retirado.

El padre accedió, y esa noche irrumpieron juntos en una casa.

Abrieron un gran arcón y el padre le dijo a su hijo que se metiera dentro y cogiera la ropa. Tan pronto como el muchacho estuvo dentro, el padre cerró el arcón y empezó a hacer mucho ruido hasta que todos en la casa se despertaron. Entonces se escabulló con sigilo.

Encerrado dentro del arcón el muchacho estaba enfadado, aterrorizado y confundido por no saber cómo salir de allí. Entonces se le ocurrió una idea: simuló el ruido de un gato. La familia ordenó a una doncella que tomara una vela y examinara el arcón.

Cuando abrieron la tapa el muchacho saltó fuera, apagó la vela, salió empujando a un lado a la asombrada doncella y echó a correr. La gente corrió tras él.

El muchacho vio un pozo a un lado del camino y arrojó dentro una gran piedra y se escondió en la oscuridad. Los perseguidores se reunieron alrededor del pozo intentando ver al ladrón ahogándose.

Cuando el muchacho regresó a casa, estaba muy enfadado con su padre e intentó contarle la historia. Pero el padre le interrumpió: "No te molestes en contarme los detalles, estás aquí, has aprendido el arte"...

El Zen es exactamente como robar: es un arte; no es una ciencia, es femenino; no es masculino, no es agresivo, es receptivo; no es una metodología bien planeada, es espontaneidad. No tiene nada que ver con teorías, hipótesis, doctrinas, escrituras: sólo tiene que ver con una cosa que es la consciencia.

¿Qué sucedió en ese momento cuando el muchacho estaba en el interior del arcón? Ante un peligro así tu consciencia se vuelve muy aguda, tiene que hacerlo. Tu vida está en peligro, tú estás totalmente despierto. Es así como uno debería estar, totalmente despierto en todo momento...."

Osho, Música ancestral en los pinos. Charlas sobre el zen
http://osho-maestro.blogspot.com/

17 sept. 2008

Si quieres ser aceptado como el hombre más grande de la tierra, empieza aceptando a todo el mundo como si fueran los hombres más grandes de la tierra

Me he dado cuenta de que en fondo quiero ser amado y aceptado como el hombre más grande de la tierra, que quiero ser la persona más famosa. Y me siento herido cuando alguien me rechaza. ¿Qué puedo hacer con estos sueños?

"Si entiendes que son sueños entonces mójate la cara y tómate una taza de té. ¿Por qué tienes que hacer algo? Los sueños son sueños, ¿por qué molestarse? Pero tú no comprendes que son sueños.

Esto es prestado. Sabes que no son sueños, por eso estás preocupado. De otra manera, ¿por qué te preocupas? Si en un sueño ves que te has puesto enfermo, ¿vas al doctor cuando te despiertas por la mañana?... Nunca vas. Por la mañana te das cuenta que era un sueño, ¡se acabó! ¿Qué sentido tiene visitar a un doctor?

Pero todavía no has entendido que son sueños. Para ti son realidades, de ahí el problema.

"Me he dado cuenta de que en el fondo quiero ser amado". Si quieres ser amado, ¡ama!, porque cualquier cosa que das te es devuelta.... La vida refleja, la vida resuena, la vida se hace eco de todo lo que le lanzas...

Y si quieres ser aceptado como el hombre más grande de la tierra, empieza aceptando a todo el mundo como si fueran los hombres más grandes de la tierra. De otro modo, ¿cómo te van a aceptar a ti como el más importante? Ellos están en el mismo viaje. No te van a aceptar a ti como el más grande porque entonces ¿qué les pasará a ellos? Si tú eres el más importante, ¿quiénes son ellos? Nadie quiere ser otra cosa.

Sucedió una vez. Un amigo de Mulla Nasrudin le estaba hablando. Se había encontrado después de muchos años. Ambos eran rivales acérrimos... ambos eran poetas. Ambos empezaron a jactarse sobre los progresos que habían hecho en sus carreras.

- No tienes idea, Nasrudin, de cuánta gente lee ahora mi poesía -fanfarroneó el amigo-. Mis lectores se han doblado.

- ¡Dios mío, Dios mío! -gritó Nasrudin- ¡No tenía ni idea de que te habías casado!

Todo el mundo está en el mismo viaje. Si quieres que la gente te acepte como el hombre más grande de la tierra, haz tuya esta regla: todo lo que quieras que los demás hagan por ti, hazlo por ellos. Pero éste es el problema. El ego quiere que seas el hombre más importante de la tierra y nadie más. Entonces te sentirás herido, porque todos están en el mismo viaje. ¿Puedes entender algo tan simple? Están esperando que tú también les aceptes como los grandes hombres.

Escuché una vez a Mulla Nasrudin una vez. Estaba dando un discurso político.

Dijo: "Me dirijo con una gran turbación a una audiencia de gente más inteligente que yo; esto es, si hacemos la suma de todos ellos".

Todos están tratando de estar en la cima del mundo; luego estás compitiendo con el mundo entero. Recuerda, vas a ser derrotado...

Si lo entiendes hay dos maneras. Una, olvida este viaje, sé normal, sencillo, quienquiera que seas. No hay necesidad de ser especial, lo único necesario es ser real...

...Si eres realmente realista comienzas a vivir el milagro. Y el milagro es, si eres real, no quieres que te molesten con la competición, con la comparación. ¿A quién le importa? Disfrutas comiendo, disfrutas respirando, disfrutas de la luz del sol, disfrutas de las estrellas, disfrutas de la vida, disfrutas de estar vivo: estás perfectamente sintonizado, en armonía con la totalidad. ¿Qué sentido tiene ser un gran hombre?... Ser grande es una meta del ego, ser real es existencial.

Si quieres ser el más grande, estarás continuamente en conflicto. Y por supuesto todo el mundo te perjudicará. No es que todo el mundo esté intentando perjudicarte, ellos están en su propio viaje; tú te estás cruzando en su camino innecesariamente.

Abandona esta carrera de ratas. Siéntate debajo de un árbol al lado del camino. Es tremendamente hermoso y silencioso. De otra manera prepárate a que te hagan daño...

Son tus ideas las que están creando tu humillación. Si estás realmente preocupado en tu propio bienestar entonces nadie te está haciendo daño: son sólo tus propias ideas. Déjalas caer.

O, si te sientes bien con ellas, no te preocupes de las heridas. Carga con ellas. Pero toma una decisión en tu interior: si escoges el viajes del ego, si quieres ser el hombre más grande del mundo, todos te van a demostrar que eres el peor hombre del mundo. En este caso ten el coraje y el corazón para sufrir todo esto. Es inútil, pero si escoges este camino, es tu elección. Si realmente quieres tu bienestar, tu calma interior, silencio y felicidad, entonces estas heridas son indicativas: dentro de ti estás cargando con algunas ideas erróneas.

Abandónalas".

Osho, Música ancestral en los pinos. Charlas sobre el zen.
http://osho-maestro.blogspot.com/

16 sept. 2008

¿Crees que serías más feliz si vivieras en un palacio?

"Si esta mujer no encaja contigo, tú piensas que otra encajará. Tratas de cambiar el mundo, pero tú sigues siendo el mismo. Convertirás a la próxima mujer en una réplica exacta de la anterior. Volverás a crear, porque la mujer será sólo una pantalla...

El problema no es la mujer, el problema es la mente. La mente vuelve a ser atraída por el mismo tipo de mujer, y otra vez crea la misma relación; se vuelve a encontrar con el mismo lío y el mismo infierno.

Y lo mismo ocurre con todo lo que haces. ¿Crees que serías más feliz si vivieras en un palacio? ¡Te equivocas! ¿Quién es el que va a vivir en el palacio? Serás tú quien viva allí. Y si no eres capaz de ser feliz en una cabaña, tampoco serás capaz de ser feliz en un palacio. ¿Quién va a vivir en el palacio? Los palacios no existen fuera de ti.

Si puedes ser feliz viviendo en una cabaña podrás ser feliz viviendo en un palacio, porque quien crea el mundo a tu alrededor eres tú..."

Osho, El libro de la nada
http://osho-maestro.blogspot.com/

¿Quién soy yo para juzgar a nadie?

"Alguien que fue a ver a Chuang Tzu le comentó, refiriéndose a un hombre del pueblo: "Es un pecador, un hombre realmente malo, un ladrón"; y le criticó en muchos sentidos.

Chuang Tzu le escuchó y luego dijo: "Pero toca la flauta maravillosamente".

Luego llegó un segundo hombre (el primero todavía estaba allí sentado) y le dijo refiréndose al mismo hombre: "Es un excelente flautista".

Chuang Tzu dijo: "Pero es un ladrón".

Ambos estaban presentes, así que exclamaron: " ¿Qué quieres decir?".

Chuang Tzu dijo: "Sólo estaba equilibrando la cosa un poco; y además ¿quién soy yo para juzgar a nadie? Ese hombre es un ladrón y un buen flautista. Para mi no hay rechazo ni aceptación. Yo no hago ninguna elección. Él es lo que es. ¿Quién soy yo para juzgar o elegir un extremo u otro? Para mi no es bueno ni malo. Él es él mismo y sólo a él le concierne. ¿Quién soy yo para decir nada? Si digo algo es tan sólo para equilibraos a vosotros dos".

Osho, El libro de la nada
http://osho-maestro.blogspot.com/

15 sept. 2008

Si estás enfadado, vete a una habitación, solo, y éstate enfadado y expresa tu ira... y sé consciente.

"Cuando odies, no digo que lo reprimas, porque todo lo que se reprime es peligroso. Y si reprimes algo, nunca puedes abrirte. Entonces creas un mundo privado que no te permitirá incluir a otros. Siempre tendrás miedo a lo que has reprimido, porque en cualquier momento puede salir. Así que lo primero, no reprimas la ira, el odio, nada. Pero no es necesario expresárselo a alguien.

Si se lo expresas a alguien, sentirás que el otro es responsable; eso es erróneo. El otro no es responsable; sólo tú eres responsable. Sientes odio porque estás lleno de odio, y el otro sólo te da una oportunidad, nada más...

Si estás enfadado, vete a una habitación, solo, y éstate enfadado y expresa tu ira... y sé consciente. Haz todo lo que habrías hecho con la persona que fue instrumental. Puedes usar una foto suya, o simplemente coger una almohada y decir: "Eres mi padre", y darle una buena paliza. Sé plenamente consciente. Sé plenamente consciente de lo que estás haciendo, y hazlo.

Será una profunda realización. La ira será expresada, y tú estarás alerta. Y podrás reirte; podrás saber las estupideces que estabas haciendo. Pero podrías haberlo hecho con tu padre real; sólo se lo estás haciendo a la almohada. Y si realmente lo haces de manera auténtica, te sentirás muy cariñoso, muy amoroso con tu padre. Cuando salgas de la habitación y cuando mires a tu padre a la cara, te sentirás muy comprensivo, muy amoroso. Incluso te gustaría pedirle que te perdone.

A esto es a lo que me refiero cuando digo que incluyas. No me refiero a que reprimas. La represión siempre es peligrosa, venenosa. Con todo lo que reprimes estás creando complejos internos que continuarán y que terminarán por volverte loco. La represión está destinada a volverse locura. Expresa, pero no se lo expreses a alguien. No es necesario. Eso es estúpido, y crea un círculo vicioso. Expresa solo, meditativamente, y éstate alerta mientras expreses".

Osho, El libro de los secretos
http://osho-maestro.blogspot.com/

La inseguridad está llena de vida y es hermosa

"Los que quieran entrar en ámbitos más profundos de la vida deben estar dispuestos a sentirse inseguros,
deben estar dispuestos a estar en peligro,
deben estar dispuestos a entrar en lo desconocido
y no deben tratar de fijar el futuro en modo alguno.
El esfuerzo mismo lo matará todo.
Y recuerda esto también:
esa inseguridad no sólo está viva; es bella.
La seguridad es sosa, fea.
La inseguridad está llena de vida y es hermosa.
Puedes sentirte seguro si cierras tus puertas y ventanas, y todo.
No entra ni luz ni aire; no entra nadie.
Estás seguro en cierto modo, pero no estás viviendo;
ya has entrado en tu tumba".
Osho, El libro de los secretos

14 sept. 2008

Recuerda una cosa: siempre que te parezca que algo está mal, primero encuentra la causa en ti mismo.

El tantra dice que no luches o nades, sino que te dejes llevar y flotes en el río de la vida. Pero la experiencia muestra que la moderna vida urbana de velocidad y tecnología pesada crea tensiones constantes y agotamiento físicos y mentales. ¿Cuál será la actitud del tantra con respecto a esto? ¿No es bueno evitar los agotamientos innecesarios?

" La vida siempre ha sido así, moderna o primitiva. Hay tensiones, hay ansiedades. Los objetos cambian , pero el hombre sigue siendo el mismo. Hace dos mil años conducías un coche de bueyes, ahora conduces un coche, pero el conductor sigue siendo el mismo... Estaba ansioso por su carro, tenso por su carro; ahora está ansioso y tenso por su coche. Los objetos cambian, pero la mente sigue igual.

Así que no pienses que tienes tanta ansiedad debido a la vida moderna. Es debido a ti, no a la vida moderna, y estarás ansioso en cualquier parte, en cualquier tipo de civilización. Vete a un pueblo a pasar unos días -dos o tres días- y te sentirás bien por algún tiempo, porque incluso las enfermedades necesitan un reajuste. Pero en tres días te habrás adaptado al pueblo, y entonces empezarán a llegar las ansiedades, sentirás otra vez perturbaciones. Las causas ya no serán las mismas, pero tú eres el mismo.

A veces sucede que puede que estés alterado debido al tráfico y al ruido de la ciudad, y puede que digas que no puedes dormir por la noche porque hay tanto tráfico y ruido. Entonces vete a un pueblo, y no podrás dormir porque no hay tráfico ni ruido. Tendrás que volver porque el pueblo te parece muerto, soso: porque no hay vida...

Tú eres el problema.... No es Bombay lo que te perturba, o Londres o Nueva York; ¡eres tú!. Y no es que Londres te haya creado; tú has creado Londres. No es el tráfico y el ruido y la prisa loca: tú has creado eso; tú y otros como tú. ¡Mira! La causa está dentro de ti. No es que estés tenso debido al ruido. Hay ruido porque estás tenso, y no puedes vivir sin él. Por eso existe. Lo necesitas, no puedes vivir sin él...

Esta vida urbana la ha creado tu mente loca. No te estás volviendo loco debido a estas ciudades; estas ciudades se han construido debido a tu mente loca. Han sido construidas para ti y por ti, y existen para ti. Y a no ser que esta mente loca cambie, estas ciudades no pueden desaparecer; tendrán que permanecer. Son tu subproducto.

Recuerda una cosa: siempre que te parezca que algo está mal, primero encuentra la causa en ti mismo. No vayas a ninguna parte. Noventa y nueve veces de cada cien, encontrarás la causa dentro de ti mismo. Y si encuentras la causa dentro de ti noventa y nueve veces de cada cien, la centésima causa desaparecerá por sí sola.

Tú eres la causa de todo lo que te está sucediendo. Tú eres la causa, y el mundo es sólo un espejo. Pero es consolador encontrar siempre la causa en otra parte. Entonces nunca te sientes culpable, nunca te sientes autocondenado. Siempre puedes decir que la causa está ahí, y a menos que esta causa cambie, "¿cómo voy a cambiar yo?". Puedes ampararte en eso; esto es un truco. De modo que tu mente siempre va proyectando causas en alguna otra parte. La esposa está alterada debido al marido; la madre está alterada debido a los hijos, y los hijos están alterados debido al padre. Todo el mundo está alterado debido a algún otro, y todo el mundo piensa que la causa existe fuera...

Todo ello es estúpido, y lo seguirá siendo a menos que cambies de actitud. Y trata siempre de encontrar primero la causa dentro de ti...

La dicha es tu creación y la desdicha también es tu creación. Puedes transformar tu desdicha en dicha porque es tu creación...".

Osho, El libro de los secretos
http://osho-maestro.blogspot.com/

13 sept. 2008

¿Por qué nos da miedo la vida?

"Puede que no lo hayas observado: te da miedo la vida, te da mucho miedo la vida. Puede que suene raro decir que te da miedo la vida, porque normalmente sientes que te da miedo la muerte, no la vida. Ésta es la observación usual: que a todo el mundo le da miedo la muerte. Pero yo te digo: sólo te da miedo la muerte porque te da miedo la vida. Quien no le tenga miedo a la vida no le tendrá miedo a la muerte.

¿Por qué nos da miedo la vida? Tres razones. En primer lugar tu ego sólo puede existir si va contra corriente...

¿Me comprendes? Si vas contra corriente, sientes que tú existes. Si te dejas ir y empiezas a flotar con la corriente dondequiera que te lleve, no sientes que tú existes. Entonces te has vuelto parte de la corriente. Este ego, este pensar que existes aislado como un "yo", crea la negatividad en torno a ti. Este ego crea las ondas de la negatividad.

En segundo lugar, la vida es incógnita, imprevisible, y tu mente es muy estrecha: quiere vivir en lo conocido, lo previsible. La mente siempre tiene miedo a lo desconocido...

La vida siempre está entrando en lo desconocido, y tú tienes miedo. Quieres que la vida vaya conforme a tu mente, conforme a lo conocido, pero la vida no puede seguirte. Por eso nos da miedo la vida, y siempre que podemos tratamos de matar la vida, tratamos de fijarla. La vida es un cambio continuo. Tratamos de fijarla porque con lo fijo es posible la predicción.

Si amo a alguien, inmediatamente mi mente empezará a cavilar sobre cómo casarse con esa persona, porque el matrimonio fija las cosas. El amor es un cambio continuo, un flujo, el amor no puede predecirse. Nadie sabe a dónde llevará, o si levará a alguna parte. ¡Nadie lo sabe!. Está flotando con la corriente, y tú no sabes a dónde va la corriente. Puede que no exista al día siguiente, al momento siguiente.

No puedes estar seguro del momento siguiente. Pero la mente quiere certeza, y la vida es inseguridad. Como la mente quiere certeza, la mente está en contra del amor. La mente está a favor del matrimonio, porque el matrimonio es algo fijo. Ahora tienes cosas fijas, así que ahora el flujo se ha roto. El agua ya no está fluyendo: se ha vuelto hielo. Ahora tienes algo muerto; puedes predecir. Sólo las cosas muertas son previsibles. Cuanto más vivo está algo, más imprevisible es. Nadie sabe adónde irá la vida.

Así es que no queremos vida; queremos cosas muertas. Por eso seguimos poseyendo cosas. Es difícil vivir con una persona; es fácil vivir con cosas... Y si tenemos que vivir con una persona, trataremos de convertir a esa persona en una cosa; no podemos permitir la persona.

Una esposa es una cosa, un marido es una cosa. No son personas, sino cosas fijas...

Este encorsetamiento es un miedo a la vida. La vida es un flujo; no se puede decir nada sobre la vida. Te amo en este momento, pero al momento siguiente el amor puede desaparecer...

Nos da miedo la vida porque la vida es un flujo. La mente quiere certeza. Si realmente quieres estar vivo, éstate dispuesto a estar inseguro. ¡No hay seguridad y no hay manera de crear seguridad!. Sólo hay una manera: no vivir; entonces estarás seguro. De modo que los que están muertos están absolutamente seguros. Una persona viva está insegura. La inseguridad es el núcleo central de la vida, pero la mente quiere seguridad.

En tercer lugar, en la existencia hay una dualidad básica. La existencia existe como dualidad, y la mente quiere elegir una parte y negar la otra. Por ejemplo, quieres ser feliz, quieres placer; no quieres dolor. Pero el dolor es parte del placer, su otra cara. La moneda es una. En un lado está el placer, en el otro está el dolor....

De modo que una persona que quiera placer debería estar dispuesta a aceptar el dolor. Esto es como los valles y las colinas. Tú quieres cimas, colinas, pero no quieres valles; así que ¿adónde irán los valles? Y sin valles, ¿cómo va a haber cimas? Sin valles no puede haber cimas. Si amas las cimas, ama también los valles. Se vuelven parte del destino...

Una persona que comprende esto -que la vida es dualidad- acepta ambas partes. Acepta la muerte no como algo en contra de la vida, sino como parte de ella, como parte del valle. Acepta la noche como el valle del día...

Llamo liberado, iluminado, al hombre que acepta la dualidad misma de la existencia.
Entonces es positivo.
Entonces acepta todo lo que sucede.
Entonces no tiene anhelos.
Entonces no exige nada a la vida.
Entonces puede flotar con la corriente".

Osho, El libro de los secretos
http://osho-maestro.blogspot.com/

12 sept. 2008

El miedo fundamental es el miedo a la muerte

¿Puede hablar un poco más sobre ese fenómeno que denomina "sumergirse en la nada"? Parece como si se tratara de caer en un espacio vacío y me produce dudas y mucha inseguridad.

"La palabra vacío denota ausencia de ocupación. Si uno va hasta su raíz, descubre que en realidad es una palabra hermosa. La raíz es fecunda en sí misma: significa ocio, desocupación. Estás vacío siempre que estás ocioso, desocupado.

Recuerda el proverbio que dice que la mente vacía es el taller del demonio; es una tontería. Todo lo contrario: la mente ocupada es el taller del demonio. La mente vacía es el taller de Dios, no del demonio. Pero deben comprender lo que quiero decir cuando hablo de "vacío"; me refiero a ocio, serenidad, ausencia de tensión, ausencia de movimiento, ausencia de deseo, ausencia de destino. Es sencillamente estar aquí, completamente presentes. Una mente vacía es presencia pura...

Hay tres estados de la mente. El primero es de conciencia más contenido. Siempre hay un contenido en la mente, trátese de un pensamiento, un deseo, ira, codicia, ambición. Siempre hay algún contenido en la mente, la cual nunca está sin ocupación. Hay tráfico durante todo el día, todos los días; hay tráfico en la vigilia y también en el sueño...

El segundo estado de la mente es conciencia sin contenido. Eso es la meditación. Estás totalmente alerta y hay un vacío, un intervalo donde no hay pensamientos. No estás dormido, sino despierto, pero no hay pensamientos...

Y hay un tercer estado...

Este tercer estado se denomina samadhi, o ausencia de contenido, ausencia de conciencia.... y es a este estado al cual se refiere Buda cuando habla de shunyata o vacío.

Primero debes abandonar el contenido para estar medio vacío y después abandonar la conciencia para estar completamente vacío. Y este vacío pleno es lo más maravilloso que puede ocurrir; es la más grande de las bendiciones.

En esa nada, en ese vacío, en esa ausencia de ser, en ese shunyata, la seguridad y la estabilidad son totales.

Les sorprenderá saber que la seguridad y la estabilidad son totales cuando ya no se es. Todos los miedos desaparecen porque, ¿cuál es el miedo fundamental?. El miedo fundamental es el miedo a la muerte y todos los demás miedos son reflejos de éste. Todos los demás miedos se pueden reducir a uno solo: el miedo a morir, el miedo a desaparecer algún día: "Soy, pero llegará el día en que ya no seré". He ahí el miedo fundamental.

Para evitar ese miedo, nos comenzamos a mover de tal manera que podamos vivir el mayor tiempo posible. Ese miedo nos incita a tratar de asegurar la vida transando y buscando más y más seguridad. Entonces nos paralizamos, porque mientras más seguros y a salvo, menos vivos estamos.

La vida está presente en los desafíos y en la crisis. La vida necesita inseguridad, se nutre de la inseguridad. Siempre que hay inseguridad nos sentimos más vivos, más alertas. Esa es la razón por la cual tanto ricos son tan insulsos; los invade una especie de torpeza y sopor. Es tan grande su seguridad que no hay desafíos. Es tan grande su seguridad que no necesitan ser inteligentes. ¿Para qué necesitan inteligencia en medio de tanta seguridad? La inteligencia nace del peligro y se necesita para enfrentar desafíos.

Por tanto, el miedo a la muerte nos impulsa a buscar la seguridad, el dinero en el banco, los seguros, el matrimonio, la estabilidad, el hogar. Nos convertimos en ciudadanos de un país, nos vinculamos a un partido político, nos unimos a una iglesia, nos hacemos hinduístas, cristianos, musulmanes. Todas esas son formas de buscar la seguridad. Todas son formas de buscar un sitio al cual pertenecer...

Cuando conozcas ese vacío interior, perderás el miedo porque habrás vivido la muerte. Ella sucede en ese vacío. En ese vacío desaparecerás, de modo que ya no tendrás nada que temer. ¿A qué podrías temerle? ¿A quién? ¿Y quién podría tener miedo? En ese vacío desaparecen todos los miedos porque allí sucede la muerte. Toda posibilidad de morir desaparece. Sentirás una especie de eternidad, de ausencia de muerte. La eternidad habrá llegado y no tendrás que buscar seguridad. Ya no la necesitarás.

Ese es el estado del sannyasin, es el estado en el cual no necesitas ser parte de un país, o de una iglesia o de ninguna otra tontería de esas.

Es solamente cuando no tengas nada que podrás ser tú mismo. Parece paradójico...

No tendrás que transarte porque eso es algo que haces a causa del miedo y de la codicia. Y podrás vivir en permanente rebelión porque no tendrás nada que perder. Podrás encarnar la rebelión misma, porque no tendrás nada que perder. Nadie podrá matarte porque ya tú mismo lo habrás hecho. Nadie podrá quitarte nada porque ya lo habrás abandonado todo. Estarás en la nada, serás la nada. De allí ese fenómeno paradójico de que la nada da lugar a una gran seguridad, una gran tranquilidad y una gran estabilidad, puesto que desaparece la posibilidad de la muerte.

Y con la muerte desaparece el tiempo. Con la muerte desaparecen los problemas creados por la muerte y el tiempo. Y, a su paso, todas estas desapariciones dejan espacio para un cielo puro. Este cielo puro es samadhi, el nirvana".

Osho, El miedo. Cómo comprender y aceptar las incertidumbres de la vida
http://osho-maestro.blogspot.com/

9 sept. 2008

Si eres desgraciado, eres desgraciado tú. Nadie te obliga.

A veces no siento, como dice Sartre, que "El infierno son los otros", sino que "El infierno soy yo mismo". Yo vivo en el infierno mismo. ¿Tengo que aceptar el infierno antes de conocer la dicha?. No veo cómo puedo hacerlo.

"No; no estás viviendo en el infierno. Tú eres el infierno. El ego mismo es el infierno. En cuanto el ego deja de estar ahí, no existe el infierno. El ego crea ciertas estructuras a tu alrededor, que te hacen desgraciado. El ego funciona como una herida, y todo empieza a hacerle daño. El "yo" es el infierno...

Dice Jean-Paul Sartre: "El infierno son los demás". Es algo que hay que comprender. Todo el mundo piensa así. Sartre simplemente expresa un malententido muy extendido, un espejismo muy común. Si eres desgraciado piensas que alguien te hace desgraciado. Si estás enfadado piensas que alguien te ha hecho enfadar, pero siempre es otro, no tú.

Si estás enfadado, estás enfadado tú. Si eres desgraciado, eres desgraciado tú. Nadie te obliga. Nadie puede hacer que te enfades a menos que tú decidas enfadarte... Nadie puede hacerte desgraciado a menos que tú decidas ser desgraciado. Entonces el mundo entero te ayuda a ser desgraciado.

El yo es el infierno, no el otro. La idea misma de "Soy alguien separado del mundo" es el infierno. La separación es el infierno. Olvida el ego y verás... De repente desaparece el sufrimiento, desaparece el conflicto.

Me preguntas: "¿Tengo que aceptar el infierno antes de conocer la dicha?". Desde luego que sí. Tendrás que aceptarlo y comprenderlo. Con esa comprensión y esa aceptación, el infierno quedará reabsorbido en tu unidad. Se disolverá tu conflicto, se disolverá la tensión. Serás más entero, más íntegro. Y cuando estás entero, no existe el ego...

Pero por lo general cultivamos el ego. Por un lado, intentamos no ser desgraciados y por el otro, cultivamos el ego. Todos nuestros esfuerzos son contradictorios.

He oído contar lo siguiente:

Una altiva señora de alta sociedad murió y llegó a las puertas del cielo:
-Bienvenida. Entre -le dijo San Pedro.
-Ni hablar -replicó la señora con desdén-. Si aquí puede entrar cualquiera sin haber reservado mesa, no es esa la idea que tenía yo del cielo.

Si aún por casualidad llega un egoísta a las puertas del cielo, no entrará. No es esa la idea que tenía del cielo... ¿Sin reserva puede entrar cualquiera?. Entonces, ¿para qué?. Sólo se debería admitir a unas cuantas personas, muy selectas. Entonces el ego sí puede entrar en el cielo. En realidad, el ego no puede entrar en el cielo; sólo en el infierno. Sería mejor decir que el ego lleva su propio infierno adonquiera que vaya.

Ocurrió lo siguiente:

El mulá Nasrudin se cayó a un pozo negro y no podía salir. Se puso a gritar: "¡Fuego, fuego!", y al cabo de un par de horas aparecieron los bomberos.
-¡Aquí no hay ningún fuego! -exclamó el jefe de bomberos-. ¿Por qué ha gritado "fuego"?.
-¿Y qué querías que gritase? -preguntó el mulá- ¿Mierda?.

El ego es de tal manera que incluso si está en el infierno no lo admitirá. El ego se adorna continuamente".

Osho, Alegría. La felicidad que surge del interior
http://osho-maestro.blogspot.com/

La comparación envenena

¿Cómo puedo ser yo mismo?

"... Me preguntas: "¿Cómo puedo ser yo mismo?". Olvídate de pretensiones, olvídate de ese afán por ser otro, olvídate del deseo de ser como Jesucristo, como Buda, de parecerte al vecino. Deja la competición y las comparaciones, y serás tú mismo. La comparación envenena. Siempre estás pensando en lo que hace el otro. Tiene una casa grande, un coche grande, y tú lo estás pasando mal. Tiene una esposa guapísima y tú lo estás pasando mal. Está subiendo por la escala del poder y la política mientras tú la pasas mal. Compara e imitarás. Si te comparas con los ricos, empezarás a correr en la misma dirección. Si te comparas con las personas cultas, empezarás a acumular conocimientos. Si te comparas con los llamados santos empezarás a acumular virtudes... y los imitarás. E imitar significa perderse la oportunidad de ser uno mismo.

Deja de compararte. Eres único. Nadie es como tú, nadie ha sido como tú ni nadie lo será. Eres sencillamente único, y cuando digo que eres único, recuerda que no me refiero a que seas mejor que los demás. Simplemente me refiero a que eres único. Ser único constituye una cualidad normal de todo ser. Ser único no supone una comparación; es algo tan natural como respirar. Todo el mundo respira y todo el mundo es único. Mientras estás vivo, eres único. Sólo los cadáveres se parecen; las personas vivas son únicas. Nunca se asemejan; es imposible. La vida jamás sigue un curso repetitivo. La existencia jamás se repite. Entona una nueva canción cada día, pinta algo nuevo cada día.

Respeta tu singularidad y olvídate de las comparaciones. La comparación es la culpable; en cuanto comparas, vas por mal camino. No te compares con nadie; la otra persona no es tú, tú no eres la otra persona. Deja que los demás sean, y relájate en tu ser. Empieza a disfrutar de lo que eres. Deléitate en los momentos que tengas a tu disposición.

La comparación te trae el futuro, la compración provoca la ambición y la violencia. Empiezas a luchar, a pelearte, a ser hostil".

Osho, Alegría. La felicidad que surge del interior
http://osho-maestro.blogspot.com/

8 sept. 2008

Es más fácil tratar de cambiar el mundo que cambiarse a uno mismo

¿Por qué hay tanta frustración en el mundo?

"Porque hay mucha expectación. Si esperas, habrá frustración. Si no esperas, no habrá frustración. La frustración es un resultado: cuanto más esperas, más frustración te crearás a ti mismo. Así que en realidad el problema no es la frustración, es el resultado. El problema es la expectación...

Todo lo que hacemos lo hacemos con expectaciones. Si amo a alguien, una expectación entra en mí a pesar de saberlo. Empiezo a esperar que me sea devuelto amor...

Cuanto más esperes amor, más difícil le resultará al amor fluir de regreso a ti. Si esperas amor de alguien, el otro lo sentirá como una atadura; será una obligación para él, algo que tiene que hacer. Y cuando el amor es una obligación no puede satisfacer a nadie, porque si el amor es una obligación, está muerto.

El amor únicamente puede ser un juego, nunca una obligación. El amor es libertad y la obligación es cautiverio, una pesada carga que uno tiene que llevar. Y cuando tienes que cargar con algo, ese algo pierde su belleza. Lo ha perdido todo, la frescura, la poesía, y el otro inmediatamente sentirá que solamente has dado algo que está muerto. Si amas con expectación habrás matado el amor. Eso es abortivo; tu amor será un niño muerto. Entonces habrá frustración.

Ama como si se tratara un juego no de un negocio, no porque quieras sacar algo de ello. Por el contrario, ama al otro como un fin en sí mismo... No hagas nunca un negocio del amor y nunca te sentirás frustrado; tu vida se llenará de amor...

El mundo está frustrado; eso es un hecho...

No pienses en el mundo, piensa en ti mismo. Tú eres el mundo, si tú empiezas a ser diferente, el mundo empezará a ser diferente. Una parte de él, una parte intrínseca, ha empezado a ser diferente: el mundo ha empezado a cambiar.

Nosotros siempre nos empeñamos en cambiar el mundo. Eso es sólo una huída. Yo siempre he sentido que la gente que se empeña en cambiar a los demás, en realidad está huyendo de sus propias frustraciones, de sus propios conflictos, de sus propias ansiedades, de su propia angustia. Está enfocando su mente hacia otras cosas, está ocupando su mente con otras cosas, pero no puede cambiarse a sí mismo. Es más fácil tratar de cambiar el mundo que cambiarse a uno mismo...".

Osho, El gran desafío
http://osho-maestro.blogspot.com/

Deja que el pasado sea pasado. No cargues con él. Olvídalo. Recuerda sólo este momento.

Durante los últimos diez años he tenido cantidad de problemas. Tengo mucha ansiedad. Mi mente parece funcionar constantemente. ¿Qué puedo hacer al respecto?

"¿Por qué pensar en los últimos diez años? ¿Por qué? Esa es la raíz de tu problema.

¿Qué has sacado del pasado? Solamente recuerdos y pensamientos. Vas recogiendo más y más memorias porque cada día tu pasado se hace más y más grande...

La mente es el pasado acumulado, y sigue acumulando. ¿Qué otra cosa puedes hacer sino seguir repitiendo pensamientos? ¿Qué otra cosa es el pensamiento sino seguir repitiendo el pasado una y otra vez? No surge nada nuevo. Pensar no es nunca original; no puede serlo, porque tú sólo piensas en términos de lo conocido. No puedes pensar acerca de lo desconocido; sólo puedes llegar a lo desconocido cuando no estás pensando...

¿Qué hacer entonces? Deja que el pasado sea pasado. No cargues con él. Olvídalo. Recuerda sólo este momento. Y lo más extraño es que si realmente estás en este momento, no puedes pensar; es imposible. Pensar sólo es posible en el pasado o en el futuro, nunca en el presente. Éstate en el momento. No caigas hacia atrás en el pasado ni saltes hacia adelante en el futuro. Éstate en el momento, el momento que está ocurriendo ahora mismo...

Vive momento a momento. Muere al pasado y muere al futuro. Vive aquí y ahora para que cualquier cosa que estés haciendo se convierta en una meditación.

La meditación es una actitud, no una actividad, así que cualquier cosa que hagas se puede volver meditativa. Lo que la gente hace y llama meditación, no es meditación. El núcleo, lo central, lo esencial es la actitud de estar en el presente.

Haz lo que sea que estés haciendo (caminando en la calle, corriendo, bañándote, comiendo, yendo a dormir, tumbándote en la cama, descansando) y éstate en la actividad totalmente. Sin pasado, sin futuro, permanece en el presente. Al principio será difícil (muy difícil, muy arduo), pero poco a poco le irás cogiendo el punto y se abrirá una nueva puerta, un nuevo territorio. Entonces ya no habrá proceso de pensamiento...

Así que éstate atento. Deja de desperdiciar el momento presente. Vive en el presente. Vive en la cualidad meditativa del presente".

Osho, El gran desafío
http://osho-maestro.blogspot.com/

6 sept. 2008

Tú eres la fuente de todo lo que existe a tu alrededor: tú eres el creador de tu propio mundo.

¿No hay ruidos horribles si escuchamos desde el centro del cuerpo? Y los ruidos chirriantes de la ciudad que han sido una fuente de irritación para todos nosotros en nuestras vidas... ¿podemos transformarlos en sonido positivo?

"Ésta es desde siempre una cuestión básica: cómo cambiar algo, cómo transformar sonidos negativos en positivos. ¡No se puede! Si eres positivo, entonces nada es negativo para ti. Si eres negativo, entonces todo será negativo para ti. Tú eres la fuente de todo lo que existe a tu alrededor: tú eres el creador de tu propio mundo.

De manera que si todo parece negativo y todo parece destructivo y todo parece hostil, contra ti, es porque no tienes el centro positivo en ti. Así que no pienses en cómo cambiar los ruidos negativos. Si sientes negatividad a tu alrededor, eso simplemente muestra que eres negativo por dentro. El mundo es sólo un espejo, y tú te reflejas en él.

Estuve hospedándome en una casa de reposo en un pueblo. Era un pueblo muy pobre, pero estaba lleno de perros. Todos se juntaban por la noche en torno a la casa de reposo; debía de ser su costumbre habitual. La casa de reposo era un buen sitio: grandes árboles, sombras, y debían de descansar allí todas las noches. Así es que yo también me estaba hospedando allí, y un ministro de cierto Estado se estaba hospedando allí. El ministro se alteró muchísimo porque los perros estaban ladrando, estaban molestando mucho. Pasó la mitad de la noche, y el ministro no podía dormir, así que vino a mí.

Me dijo: "¿Está dormido?". Yo estaba profundamente dormido, así que se acercó, me despertó y me preguntó: "Por favor, dígame cómo pudo dormirse entre semejantes ruidos por todas partes. Hay al menos de veinte a treinta perros, y están luchando y ladrando y haciendo todo lo que los perros hacen normalmente. Así que ¿qué hacer? No puedo dormir, y estoy tan cansado después de viajar el día entero. Si no puedo dormir, estaré en dificultades. Mañana tengo que salir de viaje otra vez, y me iré por la mañana muy temprano. Parece que no puedo dormir, y he intentado todos los métodos que he aprendido y he oído: salmodiar un mantra, rezar a Dios, etc. He hecho de todo, pero no sucede nada, así que ¿qué debo hacer ahora?".

Así que le dije: "Esos perros no se han reunido aquí por usted o para molestarle. Ni siquiera son conscientes de que se está hospedando aquí un ministro; no leen los periódicos. No tienen la menor idea. No están aquí con ningún propósito, usted no les concierne en absoluto. Están haciendo su trabajo. ¿Por qué se está alterando?".

Así que él dijo: "¿Por qué no iba a alterarme? ¿Cómo no voy a alterarme? Con tantos ladridos, ¿cómo voy a poder dormirme?".

Así que le dije: "No luche con los ladridos. Está luchando: ése es el problema, no el ruido. El ruido no le está perturbando; usted se está perturbando a sí mismo debido al ruido. Está en contra del ruido, de modo que se ha puesto una condición. Está diciendo: "Si los perros dejan de ladrar, entonces me dormiré". Los perros no le escucharán. Ha puesto una condición. Le parece que si se cumple la condición, entonces se puede dormir. Esta condición le está alterando. ¡Acepte a los perros! No ponga la condición de que "si dejan de ladrar, entonces me dormiré". Simplemente acepte.

"Los perros están allí y están ladrando; no se resista, no luche, no trate de olvidar esos ruidos. Acéptelos y escúchelos, son bellos. La noche es tan silenciosa, y están ladrando con tanta vitalidad... Escuche. Éste será el mantra, el mantra adecuado: simplemente escúchelos".

Así que dijo: "¡Muy bien! No creo que esto ayude, pero como no queda otra cosa que hacer, lo intentaré". Se durmió y los perros aún seguían ladrando. Por la mañana, dijo: "Esto es milagroso. Los acepté; quité mi condición. Escuché. Esos perros se volvieron muy musicales, y sus ladridos, su ruido, no era molesto. Más bien se convirtió en una especie de arrullo, y me dormí profundamente debido a ello".

Depende de tu mente. Si eres positivo, entonces todo se vuelve positivo. Si eres negativo, entonces todo se vuelve negativo, todo se vuelve amargo. Así que, por favor, recuerda esto, no sólo con respecto a los ruidos, sino respecto a todo en la vida. Si sientes que existe algo negativo a tu alrededor, descubre la causa dentro de ti. Se trata de ti. Debes estar queriendo algo, debes estar deseando algo, debes estar poniendo condiciones.

A la existencia no se le puede obligar a ir conforme a tus deseos; fluye a su manera. Si puedes fluir con ella, serás positivo. Si luchas con ella, te volverás negativo y todo el cosmos a tu alrededor se volverá negativo".

Osho, El libro de los secretos
http://osho-maestro.blogspot.com/

En cada momento, salte del pasado. No permitas que entre en ti; no te permitas cargar con él: déjalo.

"Mira todo con lo que te cruces como si fuera por primera vez. Haz de ello una actitud continua. Tócalo todo como si fuera la primera vez. ¿Qué sucederá? Si puedes hacerlo, quedarás liberado de tu pasado. La carga, el fondo, la suciedad, las experiencias acumuladas: quedarás liberado de ello.

En cada momento, salte del pasado. No permitas que entre en ti; no te permitas cargar con él: déjalo. Míralo todo como si fuera la primera vez. Ésta es una gran técnica para ayudarte a estar liberado del pasado. Entonces todo será nuevo. Entonces serás capaz de comprender la máxima de Heráclito de que no puedes entrar dos veces en el mismo río.

No puedes ver a una persona dos veces -a la misma persona- porque nada es estático. Todo es como un río, fluyendo y fluyendo y fluyendo. Si estás liberado del pasado y tienes una mirada que puede ver el presente, entrarás en la existencia. Y esta entrada será doble: entrarás en todo, en su espíritu, y entrarás también en ti mismo, porque el presente es la puerta. De una manera u otra, todas las meditaciones tratan de lograr que vivas en el presente. De modo que esta técnica es una de las técnicas más bellas... y fáciles. Puedes probarla, y sin ningún peligro...

Mira otra vez de manera nueva, como si fuera la primera vez, y verás al mismo extraño. Nada, nada, se ha vuelto viejo; todo es nuevo. Esto dará frescor a tu mirada; tus ojos se volverán inocentes. Esos ojos inocentes pueden ver. Esos ojos inocentes pueden entrar en el mundo interno".

Osho, El libro de los secretos
http://osho-maestro.blogspot.com/