31 oct. 2013

Amor significa considerar al otro una persona, un ser consciente, una libertad, algo tan valioso como tú

     "...nos comportamos con los demás como si fueran cosas, no personas. Nuestra relación con las personas es también como con las cosas.  Un marido se comporta con su mujer como si ésta fuera una cosa; la posee. La mujer se comporta con el marido como con una cosa.  Si nos comportásemos con los demás como si fueran personas, no intentaríamos poseerlas, porque sólo las cosas pueden ser poseídas.
     Una persona significa libertad. Una persona no puede ser poseída. Si tratas de poseerlas, las matarás, se volverán cosas. Nuestra relación con los demás no es realmente de yo a tú; en el fondo es una relación de yo a yo. El otro es sólo una cosa para ser manipulada, para ser utilizada, explotada. Por eso el amor se vuelve cada vez más imposible, porque amor significa considerar al otro una persona, un ser consciente, una libertad, algo tan valioso como tú.
     Si te comportas como si todo fuera una cosa, entonces tú eres el centro y las cosas son para ser usadas. La relación se vuelve utilitaria. Las cosas no tienen valor en sí mismas: el valor es que puedes usarlas, existen para ti. Puedes relacionarte con tu casa: la casa existe para ti. Es una utilidad. El coche existe para ti, pero la esposa no existe para ti y el marido no existe para ti. El marido existe para sí mismo y la esposa existe para sí misma. Una persona existe para sí misma; eso es lo que significa ser una persona.  Y si permites que la persona sea una persona y no la reduces a ser una cosa, poco a poco empezarás a sentirla. De lo contrario, no puedes sentir. Tu relación seguirá siendo conceptual, intelectual, de mente a mente, de cabeza a cabeza..., pero no de corazón a corazón".

Osho, El Libro de los Secretos

¿Qué eres? ¿Quién eres?

     "¿Qué eres? ¿Quién eres?  Si cierras los ojos e intentas descubrir quién eres, al final tendrás que llegar a la conclusión de que eres consciencia. Puede que todo lo demás te pertenezca, pero no eres eso. El cuerpo te pertenece, pero puedes ser consciente del cuerpo: y lo que es consciente del cuerpo se separa. El cuerpo se vuelve un objeto de conocimiento y tú te vuelves el sujeto. Puedes conocer tu cuerpo. No sólo puedes conocerlo, sino que puedes manipular tu cuerpo, puedes activarlo o puedes hacerlo inactivo. Estás separado. Puedes hacer algo con tu cuerpo.
     Y no sólo no eres tu cuerpo; tampoco eres tu mente. También puedes tomar consciencia de tu mente. Si hay pensamientos, puedes verlos, y puedes hacer algo con ellos: puedes hacerlos desaparecer completamente, puedes quedarte sin pensamientos, o puedes concentrar tu consciencia en un pensamiento y no dejar que se mueva de ahí. Puedes concentrarte en él y hacer que permanezca ahí, o puedes permitir un flujo de pensamientos. Puedes hacer algo con tus pensamientos. Incluso puedes disolverlos completamente hasta que no haya ningún pensamiento...pero tú aún existes. Sabrás que no hay pensamientos, que ha surgido un vacío; pero tú seguirás ahí, siendo testigo de ese vacío.
     Lo único de lo que no puedes separarte es de tu energía, que es un testigo. Eso significa que eres eso. No puedes separarte de ella. Puedes separarte de todo lo demás: puedes saber que no eres tu cuerpo, ni tu mente, pero no puedes saber que no eres el testigo, porque independientemente de lo que hagas, serás el testigo. No puedes separarte del testigo. Ese testigo es consciencia. Y a menos que llegues a un punto desde el que la separación se vuelva imposible, no has llegado a ti mismo.
     Así que hay métodos con los que el buscador sigue eliminando. Sigue eliminando..., primero el cuerpo, luego la mente, entonces llega al punto en que no se puede eliminar nada... De modo que el buscador va sabiendo: "Esto no es, esto no es yo, esto no soy yo". Sigue y sigue hasta que finalmente llega a un punto en que no puede decir: "Esto no soy yo". Sólo queda un ser testigo. Queda consciencia pura. Esta consciencia pura existe como cada ser.
     Todo lo que existe es un fenómeno de esta consciencia, una ola, una cristalización de esta consciencia; y no existe nada más. Pero esto hay que sentirlo. El análisis puede ser útil, la comprensión intelectual puede ser útil, pero hay que sentir que no existe nada más, sólo consciencia. Entonces compórtate como que sólo existe la consciencia.
     He oído hablar de Lin Chi, un maestro Zen. Un día que estaba sentado en su cabaña, vino alguien a verle. El hombre que vino estaba enfadado. Puede que hubiese tenido una pelea con su mujer o con su jefe, o algo similar, pero estaba enfadado. Abrió la puerta de un golpe violento, tiró sus zapatos airadamente y luego se acercó, muy respetuosamente, y se doblegó ante Lin Chi. Lin Chi dijo: "Primero vete a pedir perdón a la puerta y a los zapatos".
     El hombre debió de mirar a Lin Chi de manera muy extraña. Había más personas sentadas allí y se echaron a reír. Lin Chi dijo: "¡Basta!" y luego le dijo al hombre: "Si no lo haces, entonces vete. No tendré nada que ver contigo".
     El hombre dijo: "Parecerá una locura pedir perdón a los zapatos y a la puerta".
     Lin Chi dijo: "No fue una locura cuando expresaste tu ira. ¿Será una locura ahora? Todo tiene una consciencia. Así que vete, y a no ser que la puerta te perdone, no voy a permitirte entrar".
     El hombre se sintió incómodo, pero tuvo que ir...
     Este incidente se convirtió en un fenómeno transformante en su vida, porque por primera vez tomó consciencia de que todo es realmente una cristalización de consciencia. Si no puedes verlo, es porque estás ciego. Si no puedes oírlo, es porque estás sordo. No les pasa nada a las cosas que te rodean; todo es consciencia condensada. El problema es tuyo: no estás abierto y no eres sensible...
     En lo más profundo, todo no es otra cosa que consciencia. Pero si lo dejas como una teoría, si crees en ello como teoría, entonces no sucederá nada. Tendrás que hacerlo un modo de vida, un estilo de vida: comportarte como que todo es consciente. Al principio será un "como que" y te sentirás como un tonto, pero si puedes perseverar en tu tontería, y si puedes atreverte a ser un tonto, pronto el mundo empezará a revelar sus misterios".

Osho, El Libro de los Secretos

29 oct. 2013

El trabajo debería ser considerado un juego, una recreación. No deberías tomártelo en serio

     "El trabajo debería ser considerado un juego, una recreación. No deberías tomártelo en serio; deberías ser como los niños jugando. No tiene significado; no hay nada que lograr; se disfruta la actividad misma. Puedes sentir la distinción si juegas a veces. Cuando trabajas, es diferente: estás serio, agobiado, responsabilizado, preocupado, ansioso, porque el resultado, el resultado final, es el motivo. El trabajo mismo no vale la pena disfrutarse. Lo que importa está en el futuro, en el resultado. En el juego no hay realmente ningún resultado. El proceso mismo está lleno de dicha. Y no estás preocupado, no es algo serio... En el juego disfrutas el proceso mismo; en el trabajo el proceso no está siendo disfrutado: lo importante es el objetivo, el fin...
     Esta dimensión del juego tiene que ser aplicado a toda tu vida: al margen de lo que estés haciendo, estate en esa actividad tan totalmente que el fin sea irrelevante. Puede que llegue, tiene que llegar, pero no está en tu mente. Estás jugando, estás disfrutando...
     La actitud del que juega indica que está disfrutando de la actividad; es buena en sí misma. No hay ningún afán de lucro; no es calculador...
     Ser juguetón es una de las bases más profundas de todos los procesos meditativos. Pero somos serios; estamos adiestrados para ello. De modo que, incluso cuando meditamos, estamos buscando el fin, el resultado. Y, suceda lo que suceda, estarás insatisfecho.
     La gente viene a mí y me dice: "Sí, la meditación está creciendo, progresando. Me siento más feliz, un poco más silencioso, a gusto, pero no está pasando nada más". ¿Qué nada más? Sé que la gente que es así está abocada a venir a decirme algún día: "Sí, estoy sintiendo el nirvana, pero no está sucediendo nada más. Me siento dichoso, pero no está sucediendo nada más". ¿Qué nada más? Está buscando alguna ganancia, y a no ser que llegue a sus manos alguna ganancia muy visible, algo que pueda depositar en un banco, no puede estar satisfecho. El silencio y la felicidad son tan vagos...; no puedes poseerlos, no puedes enseñárselos a nadie...
     La mente de los negocios entra en la meditación con todo el adiestramiento de los negocios: ¿qué ganancia se puede obtener con ello?
     El hombre de negocios no juega, y si no juegas, no puedes ser meditativo. Juega cada vez más. Pierde el tiempo jugando. Jugar con niños servirá. Incluso si no hay nadie, puedes saltar y bailar solo en la habitación y jugar. Disfruta. Pero tu mente seguirá insistiendo: "¿Qué estás haciendo, perdiendo el tiempo? Puedes ganar algo en este tiempo. Puedes hacer algo, y estás saltando, cantando y bailando. ¿Qué estás haciendo? ¿Te has vuelto loco?".
     Pruébalo. Roba el tiempo que puedas a tu negocio y juega. Haz lo que sea --puedes pintar, puedes tocar el sitar, cualquier cosa que te guste--, pero juega. No busques la ganancia con ello, no veas ningún futuro en ello; sólo el presente. Y entonces..., entonces puedes jugar también por dentro. Entonces puedes saltar a tus pensamientos, jugar con ellos, lanzarlos aquí y allá, bailar con ellos, pero no tomártelos en serio...
     Si juegas en la vida, entonces puedes jugar también dentro con la mente. Entonces sé como si estuvieras mirando algo en la pantalla de un televisor: no estás involucrado, eres sólo un espectador, un observador. Mira y disfrútalo. No digas que es bueno, no digas que es malo, no condenes, no valores, porque ésas son cosas serias. Si aparece una mujer desnuda en tu pantalla, no digas que esto es malo, que algún diablo está haciendo alguna jugarreta... Míralo como si sólo estuviera en la pantalla, una pantalla de cine. Y sé juguetón con ello: dile a la dama, "¡Espera!". No intentes echarla fuera, porque cuanto más la empujes fuera, más entrará: las damas son difíciles... Simplemente mira y no te alteres en absoluto. Deja que la dama espere. Se irá por sí misma, como vino: se mueve por su cuenta. No está relacionada contigo; es sólo algo en la memoria. Afectada por alguna situación, apareció; es sólo una imagen. Sé juguetón con ella. Si puedes ser juguetón con tu mente, cesará muy pronto, porque la mente sólo puede estar ahí si eres serio. La seriedad es el enlace, el puente".

Osho, El Libro de los Secretos
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24 oct. 2013

Permanece en la inseguridad; ésa es la cualidad misma de la vida. No se puede hacer nada al respecto. ¡Y esto es hermoso!

     "... si estás demasiado preocupado por la seguridad y la certidumbre, entonces permanece atado.  En realidad, la prisión es el sitio más seguro. Nadie puede hacerte daño ahí. Nadie fuera de la prisión está tan seguro, tan protegido, como los prisioneros. No puedes matar, no puedes asesinar a un prisionero. Es difícil. Está más protegido que un rey. Puedes asesinar a un presidente o a un rey; no es tan difícil. Los matan a diario. Pero no puedes matar a un prisionero.  Está tan seguro que, en realidad, los que quieran sentirse seguros deben estar en prisiones, no deben vivir fuera. Vivir fuera de una prisión es peligroso, está lleno de peligros. Puede suceder cualquier cosa. Así es que hemos creado prisiones mentales en torno a nosotros, prisiones psicológicas en torno a nosotros, y llevamos esas prisiones con nosotros, son portátiles. No necesitas quedarte con ellas; ellas van contigo. Vayas donde vayas, tu prisión va contigo...
     Si eres demasiado cauteloso, la vida no puede ser una aventura. Si estás protegiéndote demasiado, anhelando demasiado la seguridad, ya estás muerto.
     Así  que recuerda una ley básica: la vida es inseguridad. Y sólo estarás vivo si estás dispuesto a vivir en la inseguridad. La inseguridad es libertad. Si estás dispuesto a estar inseguro, constantemente inseguro, serás libre. Y la libertad es la puerta a lo divino.
     Asustado, creas una prisión: te vas quedando cada vez más muerto. Y entonces dices: "¿Dónde está Dios?". Y entonces cuestionas: "¿Dónde está la vida? ¿Qué significa la vida? ¿Dónde está la dicha?".  La vida está ahí, esperándote, pero tienes que unirte a ella según sus propias condiciones. Tú no puedes tener tus propias condiciones; la vida tiene sus propias condiciones. Y la condición básica es: permanece inseguro. No se puede hacer nada al respecto...
     Si te enamoras, te asustas de que esta mujer pueda dejarte o de que este hombre pueda dejarte. El miedo surge inmediatamente. No tenías miedo cuando no estabas enamorado. Ahora estás enamorado: la vida ha entrado y la inseguridad ha entrado con ella... En el momento en que amas a alguien, ha entrado la inseguridad porque ha entrado la vida. Y con la vida, ha entrado la muerte. En el momento en que amas, te asustas: ¡esta persona puede morir, esta persona puede irse, esta persona puede amar a otro!  Ahora para asegurar las cosas, debes hacer algo: debes casarte. De modo que se crea una sujeción legal para que ahora a esta persona le resulte difícil dejarte. Ahora la sociedad te protegerá, la ley te protegerá, la policía, el juez, todos te protegerán... Ahora has creado seguridad en torno a ti.
     Pero en el momento en que estás casado, estás muerto. La relación no está viva. Ahora se ha vuelto una ley, no una relación. Ahora es un fenómeno legal, no algo vivo... Ahora el matrimonio es algo que está muerto. Puede ser definido; el amor no puede ser definido...
     Pero el fenómeno ya está muerto. En el momento en que quisiste que fuera seguro, en el momento en que quisiste contenerlo para que no le sucediera nada nuevo, quedaste aprisionado en él. Entonces sufrirás. Entonces dirás que esta mujer se ha vuelto una atadura para ti... Y entonces lucharéis, porque cada uno se ha vuelto un encarcelamiento para el otro. Ahora os peleáis. Ahora el amor ha desaparecido; sólo hay conflicto. Eso es lo que sucede debido al anhelo de seguridad.
     Y esto ha sucedido en todo. Recuérdalo como algo básico: la vida es insegura. Ésta es su naturaleza misma. Así es que cuando haya amor, padece el miedo de que tu amada pueda dejarte, pero no crees seguridad. Entonces el amor crecerá...
     La muerte existe y la vida es tan sólo como una gota de rocío sobre una hoja trémula. En cualquier momento llegará la brisa y la gota de rocío caerá y desaparecerá. La vida es tan sólo una fluctuación. Debido a esa fluctuación, debido a ese movimiento, la muerte está siempre presente. Le da intensidad al amor. El amor sólo es posible debido a que hay muerte. El amor se vuelve intenso porque hay muerte. Piensa... si sabes que la persona a la que amas va a morir al momento siguiente, toda la mezquindad desaparecerá, todo el conflicto desaparecerá. Y este único momento se convertirá en la eternidad. Y habrá tanto amor que todo tu ser entrará a raudales en él. Pero si sabes que la persona a la que amas va a vivir, no hay prisa. Puedes pelearte y puedes posponer el amor para después. Si la vida es eterna, si el cuerpo es inmortal, no puedes amar...
     La vida existe aquí en la Tierra, donde existe la muerte. Cuando haces que algo sea seguro, la vida desaparece. Permanece en la inseguridad; ésa es la cualidad misma de la vida. No se puede hacer nada al respecto. ¡Y esto es hermoso!".

Osho, El Libro de los Secretos
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El amor te prepara para la oración

     "... el amor te prepara para la oración. Si puedes amar y permanecer con una persona desconocida sin reducirla a una cosa, sin volveros previsibles, encontrándoos momento a momento, te estás preparando para la oración.
     La oración no es otra cosa que amor: amor por toda la existencia. Estás viviendo con la existencia como estás viviendo con tu amante: no conoces el estado de ánimo, no conoces la estación, no sabes qué está viniendo. Nada es conocido. Sigues descubriéndolo... Es un viaje sin fin".

Osho, El Libro de los Secretos
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23 oct. 2013

Lo que eres se refleja en todas partes

     "... cuando estás lleno de paz, todos se comportarán de manera diferente contigo. Serán más cariñosos y más amables, menos duros, más abiertos, más íntimos. Hay un imán. La paz es el imán. Cuando tienes paz, la gente se acerca más a ti; cuando estás alterado, todos se sienten repelidos. Y éste es un fenómeno tan físico que lo puedes observar fácilmente.  Siempre que estés en paz notarás que todos quieren estar más cerca de ti, porque esa paz se irradia, se vuelve una vibración en torno a ti. Hay círculos de paz a tu alrededor, y todos los que se acercan quieren estar aún más cerca de ti; igual que quieres ponerte bajo la sombra de un árbol y relajarte allí.
     Una persona que tiene paz interna tiene una sombra a su alrededor. Dondequiera que va,  todos quisieran estar más cerca de él, abiertos, confiados. Una persona que tiene agitación, conflicto, angustia, ansiedad, tensión internos, repele a la gente. Todos los que se acercan se asustan. Eres peligroso. Estar cerca de ti es peligroso, porque darás lo que tienes. Estás dándolo constantemente.  De modo que puede que quieras amar a alguien, pero si estás muy alterado por dentro, incluso tu amante se sentirá repelido y querrá escaparse de ti, porque agotarás su energía y no se sentirá feliz contigo. Y siempre que te vayas, le dejarás cansado, agotado, porque no tienes una fuente vivificadora, sino una energía destructiva dentro de ti.
     Así es que no sólo te sentirás diferente, los demás también sentirán que eres diferente.
     Todo tu estilo de vida puede cambiar si te acercas un poco más al centro... y todo el punto de vista y todos los resultados.  Si estás en paz, el mundo entero se vuelve pacífico para ti.  Es sólo un reflejo. Lo que eres se refleja en todas partes.  Todo el mundo se vuelve un espejo".

Osho, El Libro de los Secretos
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22 oct. 2013

El cuerpo siempre es hermoso. Lo feo es la mente

"El cuerpo siempre es hermoso, recuérdalo. Ésta es una de las reglas básicas que yo te ofrezco, una regla incondicionalmente verdadera, absolutamente verdadera, categóricamente verdadera: el cuerpo siempre es hermoso. Lo feo es la mente. No es el cuerpo lo que hay que cambiar. No hay nada que cambiar en él. Es la mente. Y mente significa desear. El cuerpo tiene necesidades, y esas necesidades son reales.
     Si quieres vivir, necesitas comida. La fama no es necesaria para vivir, el respeto no es necesario para estar vivo. No necesitas ser un gran hombre o un pintor muy famoso, conocido por todo el mundo. Para vivir no necesitas ganar un premio Nobel, porque el premio Nobel no satisface ninguna necesidad del cuerpo...
     La necesidad está orientada al cuerpo; el deseo no está orientado al cuerpo. No tiene raíces. No es más que un pensamiento flotante en la mente. Y casi siempre tus necesidades corporales vienen de tu cuerpo y tus necesidades mentales vienen de otros. Alguien se ha comprado un coche precioso, un coche importado, y surge tu necesidad mental. Quieres un coche igual, ¿cómo vas a vivir sin él?
     El mulá Nasrudin iba conduciendo un coche y yo iba sentado a su lado. En cuanto entramos al barrio, era un día caluroso de verano, cerró todas las ventanillas del coche. Le pregunté: "¿Qué estás haciendo?"
     Él me contestó: "¿Qué quieres, que todo el barrio se entere de que mi coche no tiene aire acondicionado?".
     Ambos estábamos transpirando, el coche parecía un horno, pero ¿cómo vas a consentir que tus vecinos se enteren de que tu coche no tiene aire acondicionado? Esto es una necesidad mental. El cuerpo dice: "Déjalo. ¿Estás loco?". El cuerpo está transpirando, está diciendo: "¡No!". Escucha al cuerpo; no escuches a la mente. Las necesidades de la mente son creadas por los que te rodean; son tontas, estúpidas, idiotas...
     La mente es la puerta al infierno, y esa puerta no es otra cosa que el deseo.
     Mata los deseos; no los verás sangrar porque no tienen sangre. Pero si matas una necesidad, habrá una sangría. Si matas una necesidad, morirá una parte de ti. Si matas un deseo, no morirás. Todo lo contrario, te volverás más libre. Dejar los deseos aporta más libertad. Si puedes convertirte en una persona de necesidad y no de deseo, ya estás en el camino y el cielo no está lejos".

Osho, Fama, fortuna y ambición. ¿Cuál es el verdadero significado del éxito?
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19 oct. 2013

De nosotros depende todo: que la Tierra viva, prospere, florezca o que sea un planeta muerto

     "Estás aquí conmigo para aprender algo muy fácil: a disfrutar la paz, a gozar del silencio, a disfrutar algo que está en tu interior y para lo cual no tienes que depender de los demás. Un hombre pacífico irradia paz sobre los otros. Su silencio también alcanza el corazón de los demás. Su silencio se vuelve oceánico y tentador.
     No combato contra la tercera guerra mundial por el simple hecho de que sólo hay una manera de combatirla, y es crear una humanidad pacífica, una humanidad que se niegue a pelear porque ya no encuentra emoción en la lucha. Lo emocionante es estar en silencio sin hacer nada, dejando que la hierba crezca por sus medios. Después de encontrar una emoción real y auténtica, ¿a quién le interesa guerrear?
     No soy un pacifista como tal. No marcho en manifestaciones de protesta en Washington o Moscú. Más bien, produzco y genero una fuerza que puede abrazar a toda la Tierra y que será la barrera contra las armas nucleares, las guerras y toda la sarta de estupideces.
     Reconoce tu responsabilidad. Nunca como hoy los seres humanos hemos tenido la exigencia de ser tan responsables, porque de nosotros depende todo: que la Tierra viva, prospere, florezca o que sea un planeta muerto".

Osho, Rebelión, revolución y religiosidad. La meditación trae la utopía a la Tierra
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18 oct. 2013

La meditación es hipnosis a la inversa

     "Todas las técnicas de meditación son similares a la hipnosis... El camino es el mismo, pero la dirección es diferente.
     En la hipnosis estás durmiéndote más y más, perdiendo conciencia; en la meditación estás despertando, adquiriendo conciencia. Es el mismo camino. En la hipnosis te estás condicionando, en la meditación te estás descondicionando, pero el proceso es el mismo. La meditación es hipnosis a la inversa. De modo que todo lo que has hecho contigo mismo tienes que deshacerlo; eso es todo.
     Intenta hacer un experimento muy simple que será revelador: puedes hipnotizarte a ti mismo. Cierra tu habitación y ponla completamente a oscuras; luego pon una pequeña vela enfrente de tus ojos. Entonces, sin pestañear, mira fijamente la llama, y sigue pensando que te estás durmiendo. Un dormir profundo está llegando a ti... Cuando lo hagas, tienes que decir: "Me estoy durmiendo. Está llegando el sueño. Mis miembros se están relajando"...
     Ahora puedes sentir que esto es la hipnosis: adormecerse más, caer en la inconsciencia, volverte más inconsciente. Siente cómo es, lo que está sucediendo, cómo tu mente se ha nublado. La claridad se ha ido, la vitalidad se ha ido; estás cada vez más mortecino. Sientes el cuerpo más pesado. Esto te dará la sensación de cómo tu consciencia puede volverse inconsciencia.
     Prueba esto durante siete días para poder sentir completamente lo que es, y cómo bajas al pozo. Con más y más oscuridad, más sueño, más inconsciencia, de pronto en el último momento no estarás ahí y la llama habrá desaparecido. Estás profundamente dormido. Puedes sentir la tumba.
     Luego,  después de una semana, prueba otro experimento. Con la misma habitación, la misma llama, la misma manera de mirar, pero un pensamiento diferente en la mente: "Me pondré más alerta, estoy cada vez más alerta, más vivo, más alerta. El cuerpo está cada vez más ligero".  Deja que esté ahí este pensamiento y sigue mirando la llama; sentirás una oleada repentina de vida, conciencia y consciencia.
     En siete días puedes llegar a un punto en el que te sientas tan alerta como si no tuvieras cuerpo. En un polo de todo el espectro está el dormir profundo, en el que te olvidas completamente de ti mismo; en el otro polo hay conciencia profunda en la que todo es olvidado; sólo te acuerdas de ti mismo.
     Luego hay muchos estadios intermedios. El estadio en el que estamos está justo en el medio: medio dormidos, medio despiertos.  De modo que todo lo que haces lo estás haciendo medio dormido, medio despierto...
     La hipnosis y la meditación son el mismo proceso en direcciones diametralmente opuestas. Puedes usar la hipnosis para despertar; puedes usar la hipnosis para dormirte profundamente. Y si llegas a dominar el arte de la hipnosis, tienes la llave que abre todas las puertas de la vida.
     Si no dominas la llave de la hipnosis, entonces eres víctima de muchísimas fuerzas. Esto merece la pena comprenderlo: si no sabes qué es la hipnosis, entonces eres una víctima. Todo el mundo está tratando de hipnotizarte: ¡todo el mundo, te digo! Puede que no lo estén haciendo a sabiendas, pero todos lo están intentando. Hay formas, métodos diferentes. El mundo está lleno de trucos hipnóticos: el mismo anuncio en el periódico, en la televisión y en la radio. Sigue machacando; se vuelve hipnótico...
     Se han gastado millones en publicidad para hipnotizarte. Esos anuncios tienen que ser repetidos continuamente. La repetición es el método. Entonces quedan grabados en ti, y no eres consciente de ello; luego, de pronto sale de tu boca: "Jabón de tocador Lux". Y piensas que tú estás eligiendo. No eres tú el que elige...
     La hipnosis está por todas partes. La educación la usa, el comercio la usa..., todo el mundo la está usando. Y si no eres consciente, entonces eres una víctima. Toma consciencia. Si tomas consciencia, puedes usarla; no para hipnotizar a los demás, sino para deshipnotizarte a ti mismo. Y si puedes llegar a estar completamente deshipnotizado, eres libre, estás liberado".

Osho, El Libro de los Secretos
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16 oct. 2013

La mejor manera de aprender una cosa es enseñarla

     "Esta es mi observación: que la mejor manera de aprender una cosa es enseñarla.
     Repito que la mejor manera de aprender algo es enseñarlo, porque cuando comienzas a enseñar, también comienzas a aprender. Si estás simplemente aprendiendo, estás demasiado centrado en ti mismo y esa egolatría se convierte en una barrera.
     Cuando comienzas a enseñar, no eres egoísta: te miras en el otro, observas la necesidad del otro. Miras y ves su problema. Estás completamente al margen, desprendido, eres sólo un testigo. Y cuando puedas llegar a ser un testigo, la divinidad comienza a fluir en ti. Solamente hay una manera de aprender grandes cosas y es enseñarlas. Por eso siempre digo que si has compartido mi ser de algún modo, entonces ve y difúndelo, ve y enséñalo, ve y ayuda a otras personas a meditar, y entonces te sorprenderás algún día: la meditación más excelsa te sucederá cuando estés ayudando a alguien a meditar.
     Muchas cosas sucederán mientras estás meditando, pero la más grande ocurrirá cuando puedas enseñarle a otra persona a meditar. En ese momento te volverás completamente desprendido, y en ese desprendimiento estarás por completo en silencio. Estarás muy lleno de compasión  --por eso estás ayudando a los demás-- y entonces algo te sucederá de inmediato".

Osho, Palabras de fuego. Reflexiones sobre Jesús de Nazaret
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15 oct. 2013

Un ser humano perfecto es científico con los objetos, estético y poético con las personas y meditativo consigo mismo

     "En el lenguaje científico se dice que en el cerebro hay dos hemisferios. El hemisferio izquierdo es calculador, matemático, es la prosa; y el hemisferio derecho es la poesía, el amor, la canción. Uno de los lados es la lógica y el otro es el amor... Pero realmente no hay ningún puente que los una, y por eso el hombre vive dividido.
     Mi intención es trazar un puente que una esos dos hemisferios. En lo que respecta al mundo objetivo, el hombre debería ser tan científico como fuera posible, y en lo que respecta al mundo de las relaciones, tan musical como fuera posible.
     Fuera de ti, a tu alrededor, hay dos mundos. Uno es el mundo de los objetos: tu casa, tu dinero, tus muebles. El otro es el mundo de las personas: tu mujer, tu madre, tus hijos, tu amigo. Con los objetos debes ser científico, pero nunca seas científico con las personas. Si eres científico con las personas estarás reduciéndolas a meros objetos, y este es uno de los mayores crímenes que se pueden cometer. Si tratas a tu mujer como un objeto, un objeto sexual, te estarás comportando de una forma detestable. Si tratas a tu marido como un sustento económico, como un medio, serás inmoral, esa relación será inmoral, es prostituirse...
     No trates a las personas como si fueran un medio, las personas son fines en sí mismas. Relaciónate con ellas con amor, con respeto. Pero no las poseas ni te dejes poseer por ellas. No dependas de ellas ni permitas que nadie dependa de ti. No crees dependencias en ningún aspecto; conserva tu independencia y permíteles seguir siendo independientes.
     Esto es música. Yo lo llamo la dimensión de la música. Si puedes ser tan científico como sea posible con los objetos, lograrás riqueza y prosperidad en tu vida. Si puedes ser todo lo musical que sea posible, tu vida tendrá belleza. Y hay también una tercera dimensión que está más allá de la mente. Estas dos dimensiones, la científica y la artística, forman parte de la mente, pero hay una tercera dimensión invisible, la dimensión de la no-mente. Esta dimensión forma parte de la mística y se alcanza con la meditación.
     De modo que hay que recordar estas tres palabras, las tres M: matemáticas, abajo; música, en el medio; y meditación, la más elevada. Un ser humano perfecto es científico con los objetos, estético y poético con las personas y meditativo consigo mismo. Cuando estas tres cosas confluyen, la alegría es inmensa".

Osho, Vivir peligrosamente en tiempos extraordinarios
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10 oct. 2013

Matamos el amor y encontramos un sucedáneo seguro: eso es el matrimonio

     "Te amo... He entrado en un camino peligroso. Ya nada puede ser seguro, pero ahora intentaré hacerlo todo seguro. En aras del mañana, mataré todo lo que está vivo, porque sólo entonces puedo sentirme seguro también mañana.
     El amor es transformado en matrimonio: el matrimonio es una seguridad. El amor es inseguro: al momento siguiente todo puede cambiar. Y has invertido tanto, y al momento siguiente la amada te deja, o el amigo te deja, y te quedas en un vacío. El amor es inseguro. No puedes fijar el futuro, no puedes predecirlo. De modo que matamos el amor y encontramos un sucedáneo seguro: eso es el matrimonio.
     Con el matrimonio puedes estar seguro; es predecible. La mujer seguirá siendo tu mujer al día siguiente; el marido seguirá siendo tu marido también en el futuro..., pero sólo porque lo has afianzado. Y ahora no hay peligro. Está muerto. Ahora la relación está muerta, porque sólo las cosas muertas pueden ser permanentes; las cosas vivas están destinadas a ser cambiantes. El cambio es la cualidad misma de la vida, y en el cambio está la inseguridad".

Osho, El Libro de los Secretos
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9 oct. 2013

Atención significa una alerta silenciosa sin ningún pensamiento que interfiera. Desarróllala.

     "Atención quiere decir que cuando estás mirando una flor, estás mirando una flor y no estás haciendo nada más: como si la mente se hubiera parado, como si no hubiese pensamiento y sólo hubiera una simple experiencia de la flor. Tú estás aquí, la flor está ahí, y entre los dos no hay ningún pensamiento...
     Atención significa una alerta silenciosa sin ningún pensamiento que interfiera. Desarróllala... Haciendo cualquier cosa, estando en cualquier parte, trata de desarrollarla.
     Vas en coche o en tren: ¿qué estás haciendo ahí? Trata de desarrollar la atención; no pierdas el tiempo. Estarás media hora en un tren: desarrolla la atención. Simplemente permanece ahí.  No pienses. Mira a alguien, mira el tren o mira fuera, pero sé la mirada. No pienses en nada. Deja de pensar. Permanece ahí y mira. Tu mirada se volverá directa, penetrante, y de todas partes tu mirada será reflejada de vuelta y tomarás consciencia del que mira...
     Independientemente de lo que estés haciendo --comiendo, dándote un baño, estando bajo la ducha--, simplemente permanece atento. Pero ¿cuál es el problema? El problema es que lo hacemos todo con la mente, y estamos continuamente planeando el futuro. Puede que estés viajando en un tren, pero puede que tu mente esté planificando otros viajes, programando, organizando. Deja de hacer esto.
     Un monje zen, Bokuju, ha dicho: "Ésta es la única meditación que conozco. Cuando como, como. Cuando ando, ando. Y cuando tengo sueño, duermo. Lo que sucede, sucede. Nunca interfiero".
     Eso es todo: no interfieras. Y cualquiera cosa que suceda, deja que suceda: tú simplemente permanece ahí. Eso te dará capacidad de atención".

Osho, El Libro de los Secretos
http://osho-maestro.blogspot.com/

5 oct. 2013

Mejor, come con consciencia.

     "...si comes con consciencia, entonces no puedes comer más de lo que es necesario para el cuerpo. La gente sigue viniendo a decirme: "Ponnos a dieta. Estoy ganando peso constantemente, el cuerpo está acopiando continuamente. Ponnos a dieta".
     Yo les digo: "No pienses en la dieta; piensa en la consciencia. Poniéndote a dieta no sucederá nada. No puedes hacerlo. Lo harás un día, y al día siguiente lo habrás dejado. No puedes seguir con ello. Mejor, come con consciencia".
     La cualidad cambia. Si comes con consciencia, masticarás más. Con hábitos inconscientes, mecánicos, simplemente sigues metiendo cosas en tu estómago a la fuerza. No masticas en absoluto, simplemente estás atiborrándote. Entonces no hay ningún placer, y como no hay placer, necesitas más comida para obtener el placer. No saboreas, de modo que necesitas más comida.
     Simplemente estate alerta y ve qué sucede. Si estás alerta, masticarás más y saborearás más, sentirás el placer de comer y llevará más tiempo... Y cuando el cuerpo disfruta, te dice cuándo parar. Cuando el cuerpo no ha disfrutado en absoluto, nunca te dice cuándo parar, de modo que sigues. Entonces el cuerpo se embota. Nunca oyes lo que está diciendo el cuerpo.
     Estás comiendo sin estar presente en ello; eso crea el problema. Estate presente y todo el proceso irá más despacio. El cuerpo dirá por sí mismo: "¡Ya basta!"  Y cuando el cuerpo lo dice, ése es el momento adecuado. Si eres consciente, no puedes transgredir la orden del cuerpo. Pararás. El cuerpo está diciendo cosas en todo momento, pero tú no estás presente para oírlas. Estate alerta y las oirás".

Osho, El Libro de los Secretos
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