25/10/2014

Escepticismo significa indagación, también significa: "No puedo aceptar nada de lo que me has dicho hasta que no lo experimente".

          "Todas las religiones condenan el escepticismo. Y sin embargo es el principio del verdadero hombre religioso. Escepticismo significa indagación, también significa: "No puedo aceptar nada de lo que me has dicho hasta que no lo experimente". Pero no resulta fácil. Tendrás que recorrer un largo camino, y no tienes la certeza de si llegarás a encontrar la respuesta por ti mismo.
          La mayoría de la gente, la gran masa, prefiere lo fácil, lo cómodo, las cosas ya hechas, las respuestas ya dadas. Es comprensible. Desgraciadamente, los seres humanos no están dispuestos a tomarse la más mínima molestia por encontrar la verdad. Quieren que la verdad no les suponga ningún esfuerzo. Y como deseas obtener la verdad a un buen precio, hay vendedores que la ofrecen muy barata. Y no sólo barata, sino gratis. Y si no bastara con eso, incluso te recompensan; si les compras su verdad, te recompensarán. Los cristianos te llamarán santo, los hindúes te llamarán mahatma, sabio. Sin esfuerzo alguno, sin pagar nada a cambio, se obtiene mucha respetabilidad. Lo único que hay que hacer es fingir, ser un hipócrita.
          ...Una persona honesta, sincera, empezará por el escepticismo. Investigará. Pondrá un signo de interrogación sobre cada condicionamiento que sus padres y la sociedad le hayan inculcado...
          En muy pocas ocasiones, se han visto a personas que hayan declarado simplemente su soledad.
          Han tomado un pequeño sendero propio, tras abandonar la autopista por la que, por supuesto, todo el mundo se desplaza cómodamente.  Y cuando abandonas la autopista, tendrás que crear tu sendero a medida que caminas. No existen caminos ya trazados para ti. Por eso digo que la verdad es cara. Tendrás que pagar un alto precio por ella.
          Cuando camines por donde no hay sendero alguno, te sangrarán los pies. Tu mente intentará convencerte de que regreses a la autopista por la que circula todo el mundo, y te dirá: "¡No seas tonto! Si sigues por aquí puedes perderte. Allí estabas con la masa; era más acogedor. Si había tanta gente, seguro que íbamos en la dirección correcta; no pueden estar todos equivocados".

Osho, Nacer con una pregunta en el corazón
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24/10/2014

¡Él sabía que si él era un tipo raro, yo lo era muchísimo más!

          "En cierta ocasión...
          Me hospedaba en casa de una familia cristiana en Hyderabad. Estaba todo el día ocupado con reuniones y entrevistas.  Por la noche, cuando ya me encontraba a punto de irme a dormir, mi amigo, que era mucho mayor que yo, me dijo:
          - No he tenido ocasión de verte en todo el día y no quería molestarte porque sé que estás muy ocupado, pero tengo un problema. Perdóname: sé que es muy tarde y que ibas a acostarte, pero necesito contártelo. Mi joven hijo era un fanático de Jesús. Nadie lo tomaba en serio, y no había nada malo en que estuviese leyendo y citando la Biblia todo el tiempo. Pensamos que se trataba sólo de una fase y que se le pasaría, pero, desafortunadamente, ahora el fanático de Jesús ha dejado de serlo y ¡se ha convertido en Jesucristo!
          "Llevamos dos meses realmente preocupados. Mientras fue un fanático de Jesús lo tolerábamos; somos cristianos y leer cosas de Jesús, venerar a Jesús... era algo aceptable; aunque se estuviera volviendo un poco pesado porque se pasaba las veinticuatro horas del día diciendo: "Jesús, Jesús"...
          Va diciendo por ahí que es Jesucristo, y la gente se ríe de él; los mocosos le tiran piedras. Ahora estamos realmente preocupados y tristes. Y ha echado a perder todo su futuro profesional...
          -- Mañana por la mañana, en cuanto me lo encuentre, tendré una charla con Jesucristo -le prometí-; creo que será lo mejor.
          Conocía al joven; me había hospedado antes en casa de su familia. Y  sabía que era un poco raro, pero nunca me había molestado estando allí. ¡Él sabía que si él era un tipo raro, yo lo era muchísimo más!. Así que se lo dejé bien claro de una vez por todas: "Recuerda, a mí la Biblia y Jesucristo no me importan en absoluto; será mejor que molestes a otro. Además, soy un huésped en tu casa, así que compórtate como un anfitrión".  Lo entendió perfectamente, pero en ese época sólo era un fanático, ahora es Jesucristo.
          - Deja que antes me familiarice con la situación -le dije a mi amigo.
          De modo que, a la mañana siguiente,  en vez de esperar a que el padre me lo trajera, fui a su habitación.
          - Hola, Jesucristo,  -le saludé.
          - ¡Has dicho "Jesucristo"!, exclamó.
          - Sí -respondí.
          - Pero nadie me cree; ni mi padre, ni mi madre, hasta mis amigos me han dejado -me explicó-. Desde que me convertí en Jesucristo, no tengo amigos.
          - Puedes confiar en mí. Los fanáticos no me gustan, pero Jesucristo... repuse-. ¡Qué gran idea!  Ven, ahora que estamos en el mismo barco podemos hablar.
          - ¿A qué te refieres  --preguntó.
          - Tú ven. Estamos en el mismo barco; enseguida entenderás a qué me refiero -contesté...
          Lo intenté de muchas formas, pero él estaba a la defensiva. Sospechaba que el padre podría estar detrás de todo aquello y que me estaba utilizando para persuadirle de que se limitara a ser un fanático de Jesús, para que le dijera: "Ya está bien. Estamos en el siglo veinte, sería muy difícil... Si ya en tiempos de Jesús era muy difícil, en la actualidad lo será todavía más".
          No se avenía a razones. Entonces llegó su padre y, dirigiéndome a él, dije:
          - Creo que realmente es Jesucristo. Ahora lo que necesita es ser crucificado.
          - ¡Qué! -exclamó el joven.
          - Sin crucifixión no recuperarás la razón -afirmé...
            Su padre también se quedó sorprendido cuando dije que lo que necesitaba era ser crucificado.
          - Tú has los preparativos -pedía a mi amigo.
          - ¿Lo dices en serio? -preguntó el joven.
          - Yo siempre hablo en serio -contesté-. Como te he dicho, si tú eres fanático de Jesús, yo lo soy muchísimo más. Y si eres Jesucristo, también lo soy muchísimo más. Me aseguraré de que seas crucificado; y, además, te esperaré aquí hasta que resucites.
          - Perdóname -dijo dirigiéndose a su padre-, me limitaré a ser un fanático de Jesús. No quiero ser crucificado porque no creo que pueda resucitar. Sería demasiado complicado". 

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22/10/2014

En la vida puedes cometer muchos errores, equivocaciones..., ya que el hombre es falible.

          "...en la vida puedes cometer muchos errores, equivocaciones  --no pecados--, ya que el hombre es falible. No nace siendo omnisciente, sabiéndolo todo. No nace siendo Papa, es decir, infalible. Tropezará muchas veces, pero volverá a levantarse. Así es como aprende a caminar; así es como aprende a ver, a investigar.
          Sí, muchas veces tomará el camino equivocado. No hay nada malo en ello. Al tomar el camino equivocado, estás aprendiendo que no es el correcto, porque cuando vas en una dirección equivocada no te sientes cómodo; es una señal que te envía tu cuerpo. Te sentirás incómodo, sentirás un nudo en el estómago, te sentirás tenso, porque, vayas donde vayas, ese no es tu camino natural. Todas esas señales sirven para cambiar de ruta y saber de una vez por todas que no es el camino correcto para ti".

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13/10/2014

Lo único que importa es ¡tu despertar!

          "¿Qué es la infelicidad? La infelicidad es sentir que no estás siendo tú mismo. Es la brecha que se forma entre lo que eres y lo que crees que deberías ser. Y esa brecha es la infelicidad. Cuanto más grande sea, mayor será tu desdicha. Los idiotas son felices porque carecen de la inteligencia suficiente para darse cuenta de que esa brecha existe.
          Las personas más inteligentes del mundo son las más desdichadas porque son tan conscientes de esa brecha que se ven incapaces de olvidarse de ella, de ignorarla. Hagan lo que hagan, la brecha sigue estando ahí, y eso les causa dolor: "¿Por qué no puedo ser yo mismo?".
          Por eso estoy seguro de que si por desgracia consigues ser Cristo, Krishna o yo mismo, significa que ya no formas parte del mundo de los cuerdos y que te has vuelto completamente loco. Si no distingues entre el sueño y la realidad, y no ves la diferencia entre ambos, te encuentras en gran peligro; es un suicidio espiritual.
          Los sueños no tienen inteligencia propia. Un sueño es una nube que te rodea y con la que te identificas porque estás dormido. Y cuando estás despierto, sigues sin estarlo del todo, y por eso persistes en identificarte con muchas cosas. Te haces hinduista; eso implica identificarse con algo. Te conviertes al cristianismo o al judaísmo; eso supone identificarse con algo, y demuestra también que no estás despierto. "Despierto" es una palabra. Estás despierto de un modo tan superficial que cualquier cosa puede afectarte y hacer que vuelvas a estar dormido. Si pasa una mujer hermosa, vuelves a dormirte. Y en ese sueño buscarás la manera de conseguirla o de poseerla. Te olvidas por completo de que no estás dormido...
          Yo no estoy aquí para proponeros un sueño, sino todo lo contrario; he venido para destruirlos. Si aparezco en uno de tus sueños, córtame la cabeza inmediatamente, no dejes escapar la ocasión. Y no preguntes de dónde sacarás la espada. Si consigues que yo salga en tu sueño, también aparecerá la espada. Si puedes soñar conmigo, también puedes soñar con una espada...
          Los sueños son una señal. Es tu ser interno que te avisa que no estás siendo como deberías, que tu destino sigue sin cumplirse y que ese ser no puede expresarse.
          Ese es el único significado del sueño. Los sueños no dicen: "Ven. Sígueme. Conviértete en Cristo, en Buda, en Krishna".  No, eso sería ir en tu contra.
          Sé tú mismo, únicamente tú. Y no te preocupes de qué tipo de flor llegarás a ser. Da igual que seas una rosa, una flor de loto o una caléndula. Lo que importa es que florezcas.
          Lo diré de nuevo: lo importante no es la flor, sino florecer, y eso no cambia aunque seas una caléndula... La caléndula es una flor corriente. No sé cómo será aquí, en Estados Unidos, pero en la India es la flor más común. Las rosas son elegantes y la flor de loto aún más. Pero eso no importa.
          La floración de una caléndula produce el mismo éxtasis que el de una rosa, porque ese éxtasis no lo produce el color, ni el aroma ni el tamaño. No, el éxtasis es el fruto del fenómeno en sí, del milagro de florecer, de abrirse. La caléndula se convierte en caléndula porque ese era su dentino. La rosa se convierte en rosa porque ese era su destino.  Ambos han cumplido su destino. Su realización es exactamente igual.
          Cuando te conviertas en ti mismo no serás como yo, ni como Cristo, ni como Krishna; serás tú mismo. Pero te envolverá el mismo éxtasis que me envuelve a mí...
          ...el verdadero trabajo está en tu interior. Pero es algo que tienes que hacer tú. Si no lo haces, habrás estado en la Tierra sin saber qué es la auténtica existencia. La forma en que has vivido no puede llamarse vivir, sino vegetar.
          No seas un vegetal, un repollo, una coliflor. Hay dos tipos de personas: los repollos son gente sin estudios; las coliflores son  repollos con estudios, pero no existe una gran diferencia entre ellos. 
          Lo único que importa es ¡tu despertar!".

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12/10/2014

El odio es como una roca; el amor, como una flor.

          "¿Te has dado cuenta de que el amor es momentáneo? Viene y va como una brisa. Cuando te sucede, estás tan lleno de amor hacia una persona que ni te planteas la posibilidad de que ese amor pueda desaparecer nunca. En esos momentos la gente se pone romántica  y empieza a decir cosas que sólo se les permite decir a los locos o a los poetas. Pero ese sentimiento es tan desbordante que necesitan decir: "¡Te amaré para siempre!".  Y en ese instante es verdad. No están mintiendo, es lo que sienten: "Si volviera a nacer, no podría amar a alguien que no fueses tú".
          E insisto, la persona no está mintiendo, es totalmente honesta. Está tan llena de amor que siente que será así, que la vida será demasiado corta para colmar ese amor, para compartirlo con la persona amada. Pero no se da cuenta de que sólo es una brisa que se filtra a través de una puerta, y que luego desaparece por otra, dejándote en el mismo estado en el que estabas antes, de vuelta a la tierra de nuevo...
          El amor es momentáneo, una fase; pero, al parecer, el odio es mucho más fuerte. Te enamoras, te desenamoras. Pero cuando caes en el odio...No es frecuente oír que un hombre se haya caído del odio. Se queda atascado, pegado. El odio tiene cierta fuerza; te mantiene pegado a él. Los enemigos siguen siendo enemigos durante generaciones...
          Pero el sentimiento del odio se prolonga mucho tiempo; sin embargo, el del amor es muy corto. Tal vez sean así las cosas. Por la mañana hay muchas rosas pero, al atardecer,  sus pétalos empiezan a caer; van desapareciendo. Pero ¿y la roca?. La verás ahí por la mañana y por la tarde, y seguirá estando ahí la mañana siguiente. Muchas rosas aparecerán y luego se irán, pero la roca permanecerá ahí. El odio es como una roca; el amor, como una flor".

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La singularidad de cada individuo es absoluta...Tú eres tú, eres incomparable.

"La singularidad de cada individuo es absoluta.
No existe nadie de tu misma época que sea igual que tú;
pero tampoco en toda la eternidad 
volverá a haber nadie como tú. 
Y nunca ha habido nadie como tú anteriormente. 
Tú eres tú, 
eres incomparable".

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11/10/2014

En lo más profundo de tu ser sólo existe una cosa: atestiguar, vigilar, observar, consciencia. Y eso es lo que yo llamo meditación.

          "¿Qué le sucede entonces a toda la humanidad? Tú eres consciente de la ansiedad, pero aún no eres consciente de la angustia. En primer lugar, cuando sientes angustia, experimentas una enorme inestabilidad, una profunda depresión; un abismo insondable se abre ante ti y caes en él. Es terrible, pero sólo al principio. Si tienes un poco de paciencia, y aceptas lo que sea que esté ocurriendo, pronto notarás una nueva calidad en tu ser. Todo ocurre en torno a ti, no ocurre en ti.  No es algo interno, sino externo. Incluso tu propia mente forma parte de esa parte externa.
          En lo más profundo de tu ser sólo existe una cosa: atestiguar, vigilar, observar, consciencia. Y eso es lo que yo llamo meditación.
          Sin angustia, no se puede meditar. Hay que atravesar primero el fuego de la angustia. Ese fuego destruirá todas las impurezas que hay en tu interior y te dejará limpio, renovado. Tu ser no está lejos. Está ahí, muy cerca, pero el zumbido de todos tus pensamientos te impiden oírlo, verlo, sentirlo.
          La angustia es la búsqueda de uno mismo, interrogarse sobre uno mismo... Una mente madura sólo tiene una pregunta...: "¿Quién soy yo?". Lo cual no significa que tengas que verbalizarla, simplemente debes mantenerte en un estado de interrogación... Al principio, la pregunta esencial es terrible, dolorosa, pero al final se convierte en una bendición.
          Gautama Buda dijo: "Mi camino es amargo al principio, pero muy dulce al final"...
          Sí, es amargo al principio pero dulce al final. Al principio es como la muerte, y al final es como la vida eterna. Todos los miedos de la existencia son tuyos, estás tan bendecido que bendices a toda la existencia. Ese es el significado de la palabra Bhagwan: el bendecido. De los dolores de parto de la angustia nace el bendecido".

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No te estoy ofreciendo piedras muertas. Te estoy regalando flores vivas. Ni yo ni nadie puede predecir cómo será mañana. Cuando llegue, entonces te será revelado...

          "Mi sannyasin no tiene que mirar atrás. No tiene que pensar en una revolución que ocurrió en el pasado. No, tiene que vivir la revolución cada día. Y su revolución no se detendrá nunca. Por eso lo llamo "rebelión", para establecer la diferencia. Su rebelión es algo vivo; no se trata de un incidente en la historia, es una explosión de su ser. No tiene nada que ver con el tiempo sino con su espacio interior. Y además es una continuidad: lo vive, lo respira, es el latir de su corazón...
          Si me preguntas, la verdad es lo que estoy diciendo en este mismo momento. ¿Quién sabe qué ocurrirá mañana? No puedo garantizar que mañana mis palabras sigan siendo la verdad. Porque mañana...El universo entero es un flujo continuo.
          No te estoy ofreciendo piedras muertas. Te estoy regalando flores vivas. Ni yo ni nadie puede predecir cómo será mañana. Cuando llegue, entonces te será revelado...
          Con mis palabras, puedes quemarte, pero no encontrarás en ellas ningún tipo de teología, de dogmatismo. Puedes encontrar una forma de vivir pero no un dogma que predicar. Puedes encontrar una cualidad de rebeldía que embeber, pero no un concepto revolucionario que llevar a cabo...
          Prácticamente todas mis frases serán problemáticas para cualquiera que quiera organizar una religión en torno a mí.
          Sí, podrás crear una comunidad flexible, una comuna. Recuerda la palabra "flexible"; donde todo el mundo sea independiente, donde cada cual sea libre de vivir a su manera, de interpretarme como desee, de encontrar aquello que busca. Donde uno pueda hallar la forma de vivir que ha elegido..., y cada uno consigo mismo.
          No es necesario que nadie defina mi religión. La estoy viviendo abiertamente. Puedes darle tu propia definición, pero sólo para ti; una definición que irás cambiando continuamente. Lo harás a medida que me entiendas mejor. No podrás conservarla en las manos como algo muerto. Tendrás que cambiarla, y, simultáneamente, ella te irá cambiando a ti".

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10/10/2014

¿Has estado alguna vez en un psquiátrico? Siéntate allí y verás un fiel reflejo de tu mente.

          "Bazar" es una hermosa palabra. El inglés la ha tomado de Oriente, pero quizá no sepan que viene de buzzing (zumbar): un bazar es un lugar donde hay un constante zumbido. Y tu mente es el mayor bazar que existe. En cada mente, en un cráneo tan pequeño, hay un gran bazar. Te sorprenderás al descubrir la cantidad de gente que habita en ti: la cantidad de ideas, de pensamientos, de deseos, de sueños. Simplemente sigue observando sentado en medio del bazar.
          En cuanto empiezas a decir: "¿Quién soy yo?", entras a formar parte del bazar, empiezas a zumbar. No zumbes, no seas un zumbador; limítate a estar en silencio. Deja que el bullicio del bazar continúe; quédate en el centro del ciclón. Sí, requiere un poco de paciencia. No se puede saber cuándo se detendrá el zumbido dentro de ti, pero lo que sí es seguro es que acabará por desaparecer. Depende de ti, de lo grande que sea tu bazar, de cuántos años o cuántas vidas lo lleves atestando de cosas, de cuánto lo hayas nutrido y de cuánta paciencia tengas para soportar esa muchedumbre desquiciada a tu alrededor, enloqueciéndote, tirando de ti desde todas partes.
          ¿Has estado alguna vez en un psquiátrico?  Siéntate allí y verás un fiel reflejo de tu mente".

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9/10/2014

¡Vive la vida intensamente, no a medio sino a todo gas!

"La vida se puede vivir, 
se puede amar, 
se puede bailar, 
se puede beber, 
se puede saborear. 
Puedes hacer tantas cosas... 
Sólo hay que quitar el regulador de potencia.
¡Vive la vida intensamente, 
no a medio sino a todo gas! 
Así se convertirá en un misterio. 
Mi religión es misticismo puro".

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3/10/2014

El rebelde es ... a la vez una espada y una canción.

          "El rebelde es ambas cosas. Es a la vez una espada y una canción. Dependiendo de la situación, puede convertirse en una espada o en una canción.
          Esto es una comunión de rebeldes. Estamos en contra de la sociedad, de la política, de la nación, de las razas y de la religión. Eso ha quedado atrás. Hemos venido solos para estar con aquellos que han venido por el mismo motivo que nosotros, para estar solos.
          Recuerda que la soledad es algo sagrado. No deberías transgredir ni la soledad, ni la libertad, ni la forma de ser de nadie. Puedes estar en comunión, amar, estar en pareja, disfrutar, pero recuerda que siempre estás solo. Has nacido solo y morirás solo; por tanto tienes que vivir solo. Y todas las personas que se encuentran aquí son individuos; están solas. No siguen ninguna doctrina ni ningún dogma, simplemente escuchan su propia voz interior. Tratan de oírla y de obedecerla".

Osho, Nacer con una pregunta en el corazón
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29/9/2014

Siempre que amas aparece el silencio. Las palabras se pierden, dejan de tener sentido. Tienes mucho y nada que decir al mismo tiempo. El silencio te envolverá, y en ese silencio el amor florece. Estás relajado.

“Nuestras mentes también están llenas de tensión. No necesitan estarlo. La mente está tensa porque siempre estás creando confusión. Por ejemplo, una persona que está pensando en el sexo, está creando confusión, porque el sexo no es algo para ser pensado. El centro mental no está hecho para eso. El sexo tiene su propio centro. Pero tú estás haciendo este trabajo del centro sexual a través de la mente. Incluso cuando estás enamorado piensas en ello; no lo sientes. El centro del sentimiento no está trabajando.
Cuanto más civilizado es el hombre, más sobrecargado está su centro intelectual. Los demás centros no están funcionando, no están operativos. Esto también crea tensión ya que un centro que tendría que trabajar, y que tiene una particular energía con la que trabajar, es dejado sin nada que hacer. Entonces él crea sus propias tensiones. Y se siente sobrecargado por su propia energía inutilizada.
El centro mental está sobrecargado por el trabajo. Uno quiere sentir a través de él, cosa que no puede hacer. La mente no puede sentir; la mente sólo puede pensar. Las categorías o formas de pensamiento son muy diferentes de los grados del sentimiento; y no sólo diferentes, sino diametralmente opuestos. La lógica del corazón no es la lógica de la mente.
El amor tiene su propia manera de pensar, pero no es una forma mental. Así vemos cómo la mente tiene que hacer cosas que no están en su cometido. Se sobrecarga y hay tensión. La situación es como ésta: el padre está haciendo el trabajo del niño y el niño está haciendo el trabajo del padre. Este es el tipo de confusión que se crea a través de una existencia mental. Si cada centro hace su propio trabajo, hay relajación.
La mente no es el único centro. Al hacerlo funcionar como si lo fuera, hemos destruido todo el silencio, toda actitud relajada, toda relación de la Humanidad con el Universo. La mente tiene que trabajar; tiene una función, pero muy limitada. Está sobrecargada; toda tu educación va dirigida a un solo centro. Estás siendo educado como si sólo tuvieras un centro: la mente, lo matemático, lo racional.
La vida no es solamente algo racional. Por el contrario, la mayor parte de la vida es irracional. La razón es como una pequeña isla iluminada en el vasto y misterioso océano de la irracionalidad. Y esta isla está asentada en el gran océano del misterio. Esta parte iluminada es tan sólo una parte, no es el todo, y no debe ser tomado como el todo, de lo contrario la tensión será el resultado. Lo misterioso se vengará; lo irracional se vengará…
No estás despierto a lo espiritual porque tienes una gran tensión en el cuerpo y en la mente. Pero si no tuvieras tensión en los reinos físico y mental, automáticamente conocerías la bienaventuranza, la relajación de lo espiritual. Viene a ti; te ha estado esperando. Toda tu atención está tan absorta por lo físico y lo mental que no queda atención para enfocarla a lo espiritual. Sólo si el cuerpo y la mente dejan de estar tensos podrás introducirte en el espíritu y conocer su gozo. Lo espiritual nunca está tenso; no puede estarlo. No existe una tensión espiritual; sólo tensión corporal y tensión mental.
La tensión corporal ha sido creada por aquellos que en nombre de la religión han estado predicando actitudes contra el cuerpo… No puedes comer relajadamente, no puedes dormir con tranquilidad; cada acto corporal se convierte en tensión. El cuerpo es el enemigo, pero no puedes existir sin él. Debes permanecer con él, debes vivir con tu enemigo; entonces hay una tensión constante. No puedes relajarte nunca.
El cuerpo no es tu enemigo, no está en absoluto enemistado ni es indiferente a ti. La verdadera existencia del cuerpo es bienaventuranza. Y en el momento en que tú tomas el cuerpo como un regalo, como un regalo divino, volverás al cuerpo, lo amarás, lo sentirás. ¡Y qué sutiles son las formas de sentirlo!
No puedes sentir otro cuerpo si no has sentido el tuyo propio; no puedes amar otro cuerpo si no amas el tuyo propio. Es imposible. No podrás cuidar otro cuerpo si no cuidas el tuyo propio... ¡Y nadie lo hace! Puede que digas que lo haces, pero insisto: ¡nadie lo cuida! Incluso si a ti te parece que lo haces, no lo estás realmente haciendo. Lo estás cuidando por algunas otras razones: por la opinión de los demás, por las miradas de otros ojos. Tú nunca te preocupas de tu cuerpo, de ti mismo; no amas tu cuerpo. Y si no puedes amarlo, no puedes estar en él.
Ama tu cuerpo y sentirás una relajación como nunca antes la has sentido. Amor es relajación; cuando hay amor hay relajación. Si amas a alguien, si entre tú y él, o tú y ella, hay amor; entonces con el amor viene la música de la relajación. Entonces la relajación está allí.
El estar relajado con alguien es el único signo del amor. Si tú no puedes estar relajado con alguien, no estás amando; el otro, el enemigo, está siempre allí. Es por esto que Sartre dijo: "El otro es el infierno". El infierno está allí para Sartre; seguro que lo estará.
Cuando no hay amor fluyendo entre ambos, el otro es el infierno. Pero si el amor está allí fluyendo entre los dos, el otro es el cielo. Así pues, que el otro sea cielo o infierno depende del amor que fluya entre los dos.
Siempre que amas aparece el silencio. Las palabras se pierden, dejan de tener sentido. Tienes mucho y nada que decir al mismo tiempo. El silencio te envolverá, y en ese silencio el amor florece. Estás relajado. En el amor no hay futuro ni pasado. Solamente cuando el amor ha muerto, está allí el pasado. Solamente recuerdas el amor que murió; el amor vivo no es nunca recordado. Está vivo, no hay razón para recordarlo. El amor existe en el presente. Allí no hay futuro ni pasado.
Si amas a alguien no tienes que fingir. Entonces puedes ser como eres. Puedes quitarte tu máscara y estar relajado. Cuando no hay amor tienes que llevar una máscara. Estás tenso en cada momento porque el otro está allí. Tienes que estar en guardia. Tienes que estar o bien agresivo o bien defensivo. Es una lucha, una batalla. No puedes estar relajado.
El gozo del amor es, más o menos, el gozo de la relajación. Te sientes relajado; puedes ser lo que eres, puedes desnudarte en cierto sentido, tal como eres. No necesitas estar preocupado sobre ti mismo, no necesitas fingir. Puedes estar abierto, vulnerable, y en este estar abierto estás relajado.
El mismo fenómeno ocurre si amas tu cuerpo. Te relajas,  cuidas de él. No es un error, no es narcisismo, estar enamorado de tu propio cuerpo. De hecho éste es el primer paso hacia la espiritualidad”.

Osho, Meditación: el arte del éxtasis
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25/9/2014

Todo lo que necesitas es expresar la rabia.

Pregunta:
Desde que nació mi hija, a menudo me enfado mucho con mi hijo de nueve años. Ya no le quiero tanto.

Respuesta de Osho:
        "Haz una cosa: siempre que estés enfadado con él, ve a tu habi­tación y en vez de enfadarte con él, expresa tu rabia con un cojín, golpéalo, muérdelo. Pruébalo unas cuantas veces y te sorprende­rás: cambiará tu relación con el niño.
        En realidad, no se trata de amar o de no amar. Si no le amas, to­davía es más esencial el no enfadarte con él. Si le amas, la rabia puede ser tolerada porque la compensas con amor; pero si no le amas, tu rabia es imperdonable. ¿Me sigues?
        Si uno ama, entonces también se puede aceptar la rabia, porque tú lo compensarás: le amarás más después de la rabia, no habrá ningún problema y el niño lo entenderá. Pero si no lo amas y ade­más estás enfadado, es algo realmente imperdonable.
        Todo lo que necesitas es expresar la rabia. Se acumula en ti y él se ha convertido en una excusa: no encuentras a nadie más para echársela encima, de modo que se la echas a él. Los niños se con­vierten en chivos expiatorios porque están desvalidos. Te podrías haber enfadado con tu marido, pero él no está desvalido. Podrías haberte enfadado con tu padre, pero tampoco está desvalido. Toda esa rabia se ha acumulado; ahora es canalizada hacia ese niño des­valido.
        0 sea que durante un mes: siempre que te enfades con él, déja­lo ahí, vete a tu habitación, golpea un cojín, lánzalo, muérdelo. En cinco minutos sentirás que tu rabia ha desaparecido, y después de la rabia sentirás hacia el niño que sufre mucha compasión. Intén­talo durante un mes y después será muy sencillo. Durante un mes será un esfuerzo, porque la costumbre dirá: "Enfádate con el niño", y la mente dirá: "Esto es una tontería, una locura, enfadar­se con un cojín". Una vez que hayas descubierto su belleza ‑que nadie se hace daño‑, se liberará la rabia, sentirás compasión por el niño y surgirá el amor.
        Y cuando dices que no amas al niño, tu comprensión no está siendo exacta. Si no lo amaras tampoco te enfadarías tanto; son dos cosas que van a la vez.
       El enfado no es nada más que amor vuelto del revés, un amor que se ha agriado, eso es todo. Hay que ponerlo cabeza arriba y se convierte en amor. Por eso la rabia y el odio no son realmente los opuestos del amor. El opuesto real del amor es la apatía, la indife­rencia. Si no amas al niño, te será indiferente; ¿a quién le impor­ta? Y mi sensación es que todo esto no tiene nada que ver con el niño; tiene algo que ver con tu marido, con tu padre, con tu madre.
        Piensa en este niño: está padeciendo tu rabia sin ningún moti­vo. No puede permitirse el enfadarse contigo porque sabe que será derrotado, sufrirá más. Seguirá suprimiendo su rabia y esta rabia un día u otro la arrojará sobre alguien. Si puede encontrar a una mujer, la torturará. Pero si la mujer es poderosa, como son las mu­jeres, entonces no será capaz de torturar a su esposa; torturará a su hijo. Tendrá que encontrar una excusa en alguna parte, y tendrá que descargarla. Si no puede descargarla en el niño, en la esposa, entonces lo hará en los sirvientes o en la oficina; si él es el jefe, torturará a alguien que esté justo por debajo de él. Y esto no tiene jus­tificación, porque realmente él te quería torturar a ti pero no pudo. Así es como son las cosas.
        Así es como se transmite la rabia de generación en generación, el odio, los celos; se van acumulando todo tipo de venenos, y una generación los entrega como herencia a la siguiente generación.
        Por eso, cada día que pasa la humanidad está más cargada. No se lo hagas a tu hijo porque arruinarás toda su vida, y él a ti no te ha hecho nada.
        Inténtalo durante un mes y te sorprenderás: en sólo un mes cambiará todo el patrón".

OSHO, El libro del niño. Una visión revolucionaria de la educación infantil
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22/9/2014

La envidia....¿qué significa?

          "La envidia....¿qué significa? La envidia implica vivir comparándote con otros. Hay gente por encima y por debajo de ti. Siempre estás en mitad de la escalera...
          Si consideras que alguien está por encima de ti, te duele. Eso mantiene vivas tu lucha, tu pelea y utilizas cualquier medio para avanzar, porque si tienes éxito, a nadie le importará si lo has conseguido con buenas o malas artes. El éxito demuestra que tenías razón; el fracaso demuestra que no la tenías. Lo único que importa es el éxito, no importa cómo lo consigas. El fin demuestra que tenías razón. De modo que no tienes que preocuparte por los medios..., nadie lo hace. La cuestión es cómo subir la escalera. Sin embargo, nunca consigues llegar a la cima. Y todos los que están por encima de ti te provocan envidia, porque ellos lo han logrado y tú has fracasado.
          Se podría pensar, ¿qué sentido tiene ir de una escalera a otra cuando siempre hay alguien por encima...? ¿Por qué no das un salto? No puedes. La sociedad es muy lista, muy astuta. Lleva puliendo y refinando sus métodos desde hace miles de años. ¿Por qué no puedes salirte del círculo? Porque ver que hay alguien por debajo de ti te produce una gran satisfacción. ¿Te das cuenta del truco? Tener a alguien por encima te causa envidia, desdicha, sufrimiento, humillación y un sentimiento de poca valía, de no haber podido demostrar tu capacidad, de no ser un hombre como es debido. Y mientras los demás avanzan, tú estás atascado.  Sientes que no vales nada, que no tienes sentido, que tan sólo eres un inútil y una carga para el mundo...
          Te encuentras en un dilema. Si miras hacia arriba sientes una angustia profunda; si miras hacia abajo experimentas una gran satisfacción. ¿Cómo vas a saltar de la escalera? Si lo haces, no tendrás a nadie ni por encima ni por debajo. Si saltas, te quedarás solo...
          Es simple lógica: si no te sientes superior, tampoco puedes sentirte inferior. Vienen juntos y van juntos. Si renuncias a uno, también renuncias al otro. Si no te sientes superior a nadie, ¿cómo vas a sentirte inferior? Simplemente eres tú mismo...
          No tengo ningún deseo de sentir que alguien es inferior a mí. Puede que sepas más que otros sobre algunos temas. Al igual que tú tienes talento para determinadas cosas, otros poseen grandes capacidades en distintos ámbitos. Eso simplemente demuestra que cada persona es única, que tiene unas características diferentes a los demás. Pero cada individuo tiene sus propias cualidades y es incomparable. Nunca he pensado que alguien fuese inferior o superior a otro.
          Yo soy yo y tú eres tú. No se puede comparar...
          La envidia te impide percibir un hecho muy simple: te han enseñado a sentirte inferior o bien superior a alguien.  Y eres tan inconsciente de ello que juzgas a la gente constantemente como inferior o superior, buena o mala, correcta o equivocada. No juzgues; cada persona es un mundo, acéptala como es. Pero sólo podrás hacerlo si te aceptas a ti mismo como eres, sin vergüenzas ni sentimientos de inferioridad...
          Olvídate de la competencia y de la envidia. No tiene ningún sentido. Es un método muy astuto, inventado por los sacerdotes, para que nunca puedas ser tú mismo..., ya que eso es lo único que temen todas las religiones.
          Si eres tú mismo, te sentirás en paz, satisfecho, experimentarás el éxtasis. Entonces ¿a quién le importa Dios? Tú eres Dios. Has podido saborear la divinidad en tu interior...
          ¿Y qué pierdes si dejas la envidia, la competitividad y la comparación? Nada.
          Lo único que puedes perder son tus cadenas, y entonces el reino de Dios estará a tu alcance en tu interior".

Osho, Nacer con una pregunta en el corazón
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20/9/2014

Si no me equivoco nunca aprenderé.

          "La vida es una experiencia.
          El nacimiento es sólo el principio. No naces como un ser completo y desarrollado del todo; lo haces con todas las dimensiones abiertas. Esa es la belleza y la dignidad del ser humano... el ser humano llega incompleto, abierto a infinidad de posibilidades; es él quien decide en qué convertirse, lo que haga de su vida depende sólo de él. A veces te encuentras en situaciones difíciles, pero son retos que hay que aceptar y afrontar.
          Tu propio desarrollo requiere un esfuerzo constante. Sí, muchas veces te equivocarás de dirección, pero no te preocupes, también se aprende de los errores.
          Mi padre solía interrumpirme en ciertos momentos diciendo: "No lo hagas así, lo estás haciendo mal".
          -- Quiero que esto te quede claro --respondí--. Deja que yo mismo descubra lo que está mal, y si ves que estoy a punto de cometer un error no intentes detenerme.
          -- ¡Cómo pretendes que no te detenga si veo que te estás equivocando! --exclamó.
          -- Sí -añadí- porque si no me equivoco nunca aprenderé. ¿Cuánto tiempo permanecerás en mi vida? ¿Vas a vivir por mí, puedes sustituirme como persona? Yo tengo que vivir mi vida. Te ruego que seas considerado y dejes que me caiga, que me equivoque, que haga las cosas a mi manera, déjame que aprenda lo que está bien y lo que está mal. Sí, estoy caminando a tientas, pero sólo así podré aprender. Solamente puedes considerar tuyo aquello que tú mismo has aprendido.
          Jesús descubrió su verdad, Buda descubrió su verdad, pero para ti esas verdades son un disparate, un sinsentido. Tienes que recorrer tu propio camino, hay muchos para elegir; alguno de ellos te llevarán en una dirección equivocada y tendrás que dar media vuelta para encontrar la senda correcta. Si sigues buscando, acabarás por encontrarla, porque cuando descubres que vas por un camino equivocado, empiezas a darte cuenta de lo que realmente deseas. Es posible que al principio no lo tengas muy claro, pero en cuanto adviertes que algo va mal, al mismo tiempo aparece en tu interior un atisbo de lo que es bueno para ti.
          Para reconocer una mentira, necesitas tener una idea de la verdad. Así que, moverte en direcciones erróneas no es un error, pues a través  de ese movimiento cristalizarás lentamente la idea de lo que está bien. Cuando lo descubras, saltarás de tu bañera y saldrás desnudo por las calles diciendo: "¡Eureka! ¡Eureka! ¡Eureka!".

Osho, Nacer con una pregunta en el corazón
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14/9/2014

¿Estás prepa­rado para hacer de madre o de padre de un niño?

Pregunta:
Si los iluminados no tienen hijos, y los neuróticos no son aptos para la paternidad, ¿cuál es el momento adecuado?

Respuesta de Osho:
          "Los iluminados no tienen hijos; los neuróticos no deberían te­nerlos. Justamente entre los dos existe un estado de salud mental, de no neurosis: no eres ni neurótico ni iluminado, senci­llamente sano. Justo en el medio. Ese es el momento adecuado para la paternidad, para ser madre o ser padre...
          Pero entre los dos extremos, cuando no hay neurosis meditas, te vuelves un poco más alerta, más consciente. Tu vida no es sólo oscuridad. La luz no es tan penetrante como cuando uno se ha convertido en un buda, pero hay una llama tenue. Ese es el mo­mento correcto para tener hijos, porque entonces serás capaz de dar algo de tu consciencia a tus hijos. Si no, ¿qué regalo les vas a hacer? Les darás tu neurosis....
          Tú sigues reproduciendo inconscientemente tus propias répli­cas. Piensa primero: ¿estás en un estado tal que si das nacimiento a un niño estarás haciéndole un regalo al mundo?; ¿eres una bendición para el mundo, o una carga? Y después piensa: ¿estás prepa­rado para hacer de madre o de padre de un niño?; ¿estás preparado para dar amor incondicionalmente? Porque los niños vienen a tra­vés de ti, pero no te pertenecen. Les puedes dar amor pero no de­berías imponerles tus ideas. No deberías darles tus estilos neuróti­cos. ¿Permitirás que florezcan espontáneamente? ¿Les darás la libertad suficiente para ser ellos mismos? Si estás listo, entonces está bien. De otro modo, espera; prepárate.
          Con el hombre, la evolución consciente ha hecho aparición en el mundo. No seas como los animales, que se reproducen in­conscientemente. Prepárate antes de querer tener un hijo. Haz­te más meditativo, vuélvete más aquietado y pacífico. Libérate de todas las neurosis que tienes en tu interior. Espera el momento en el que estés absolutamente limpio, entonces ten un hijo. En­tonces dale tu vida a tu hijo, dale tu amor. Estarás ayudando a crear un mundo mejor".

OSHO, El libro del niño. Una visión revolucionaria de la educación infantil
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11/9/2014

Una técnica de meditación cuyos primeros pasos se inician con el movimiento y la acción te ayuda a encontrar el silencio y la quietud.

Pregunta:
La Meditación Dinámica es muy activa, muy agotadora, pero ¿sería acaso posible entrar en meditación manteniéndonos únicamente sentados en silencio?

Respuesta de Osho:
       "Podrías entrar en meditación, efectivamente, estando sentado, pero solamente si permaneces sentado en silencio sin hacer otra cosa. Si eres capaz de estar sentado --en el sentido estricto de estar simplemente sentado, sin más-- entonces eso se convierte en meditación... Si puedes estar simplemente sentado sin hacer nada ni con tu cuerpo ni con tu mente, eso se convierte en meditación. Pero es difícil.
       Es fácil permanecer sentado cuando estas haciendo algo, pero en el momento en que tratas de estar simplemente sentado, sin hacer nada, comienzan las dificultades. Cada fibra de tu cuerpo, cada nervio, cada músculo, empezarán a moverse incontroladamente y tu cuerpo entero acabará vibrando sutilmente en una especie de temblor. Te volverás consciente de muchas partes de tu cuerpo que hasta ahora no habías sentido. Cuando más trates de mantenerte simplemente sentado, menos lo conseguirás; más actividad sentirás dentro de ti. Por eso el sentarse puede ser empleado solamente si antes has hecho otras cosas.
       Puedes simplemente andar; eso es fácil. Puedes simplemente danzar; eso es aún más fácil. Y una vez hayas practicado esas cosas más fáciles, entonces podrás intentar sentarte; sólo en­tonces. La última cosa que deberías hacer sería sentarte en posición búdica. Jamás se debería hacer al principio. Sólo tras haberse identificado uno con el movimiento puede empezar a identificarte con el no‑movimiento.
       Por eso nunca aconsejo a nadie que empiece con el sentarse. Hay que empezar por lo que más cómodo te resulta o de lo contrario te verás afectado por cosas que nada tienen que ver con lo que estás haciendo, por cosas que no existen.
       Tan pronto como estés sentado, surgirán muchas interferencias en tu interior. Y cuanto más procures estar simplemente sentado, mayores serán las dificultades. Tu misma impotencia por atajarlas te causará depresión y te sentirás frustrado, incapaz de estar en paz contigo mismo. Cobrarás consciencia de tus frustraciones, y empezarás incluso a pensar que estás loco. Y, a veces, realmente puedes volverte loco...
       Empiezo con tu locura, no con la posición de sentado. Permito tu locura. Si eres capaz de danzar desenfrenadamente durante largo tiempo, verás cómo lo contrario a ese alocado movimiento surge dentro de ti. Con una danza loca empiezas a ser consciente de un punto silencioso en tu interior. Cuando estás sentado en silencio, empiezas a ser consciente de tu locura. Lo opuesto es siempre el foco de consciencia.
       Con tu loca caótica danza, con tus gritos, con la respiración caótica, liberas tu locura. Entonces empiezas a ser consciente de un sutil punto, un profundo punto dentro de ti que está en silencio y quieto en contraste con la locura de la periferia. Permítela expresarse para que fluya netamente. Te sentirás dichoso; en tu centro habrá un silencio interno. En cambio, si estás simplemente sentado te centrarás interiormente en tu propia locura. Tu exterior estará en silencio, pero interiormente estarás loco.
     Es mejor empezar con algo activo, positivo, vivo, lleno de movimiento. Poco a poco irás percibiendo una quietud interior que va creciendo. Y cuanto más crezca, más te será posible utilizar la postura de sentado o tumbado; se hará posible la meditación más silenciosa. Y para entonces, las cosas habrán cambiado osten­siblemente.
     Una técnica de meditación cuyos primeros pasos se inician con el movimiento y la acción te ayuda a encontrar el silencio y la quietud. Se convierte en una catarsis...
       Por ejemplo, cuando vemos a un niño enfadado y le ordenamos "¡No has de enfadarte!", el niño empieza a reprimir su enfado. Lentamente, lo que hubiera sido algo sólo momentáneo, pasajero, se irá convirtiendo en permanente. Ahora el niño no actuará con ira, pero el enfado subsistirá en su interior. Hemos ido acumulando demasiada ira en esas situaciones pasajeras. Nadie puede mantenerse permanentemente sin mostrar jamás el menor indicio de enfado, a no ser que la ira haya sido reprimida. La ira es una situación de violencia que viene y se va; una vez expresada desaparece. De modo que yo trataré siempre de que el niño pueda enfadarse más auténticamente. Enójate, pero hazlo totalmente; no lo reprimas.
       Por supuesto que surgirán problemas. Si decimos, "Enfádate", te enfadarás con el primero que encuentres. Sin embargo el niño puede ser moldeado. Se le puede facilitar una almohada y decirle: "Enfádate con la almohada. Ensáñate con ella". Desde un principio un niño puede ser educado de forma que la ira sea desviada dándole algún objeto sobre el que él pueda volcar su ira hasta que ésta desaparezca. En unos segundos o en unos minutos habrá disipado todo su enfado y no lo acumulará.
       Has estado acumulando rabia, sexo, violencia, codicia, de todo. Ahora, en tu interior se han convertido en locura. Está ahí, dentro de ti. Si empiezas con cualquier tipo de meditación represiva --por ejemplo, sentándote--, estarás reprimiendo todo esto; no dejarás que sea liberado. Empieza pues con una catarsis. Deja primero que toda represión sea expulsada al exterior, y cuando seas capaz de hacerlo, te habrás vuelto maduro. Si no soy capaz de sentir amor estando solo, si únicamente lo siento en compañía de aquél a quien amo, entonces no soy aún lo suficientemente maduro. Dependo de alguien, incluso para amar; sólo si alguien está contigo soy capaz de amar. Entonces ese amor es solamente superficial; no es mi naturaleza. Si estoy solo en la habitación, no siento amor; por lo tanto la cualidad de amar no ha profundizado, no se ha convertido en parte de mi ser.
       Te vuelves más y más maduro a medida que eres menos dependiente. Si puedes enfadarte hallándote solo, demuestras más madurez. No necesitas de ningún objeto para enfadarte. Por eso, al principio, hago de la catarsis un deber. Has de lanzarlo todo al exterior, al espacio abierto, sin ser consciente de ningún objeto.
       Enfádate con quien desees estar enfadado. Llora sin motivo; ríe, simplemente ríe, sin nada de lo que reírte. Entonces podrás desprenderte de todo lo acumulado; podrás expulsarlo. Y una vez sepas cómo, te habrás descargado de todo tu pasado.
       En unos instantes te descargarás de la totalidad de tu vida; incluso de otras. Si estás dispuesto a expulsarlo todo, si puedes dejar que tu locura salga, al cabo de unos momentos habrá una profunda limpieza. Ahora has sido limpiado. Fresco, inocente, de nuevo eres un niño. Ahora, en tu inocencia, la meditación de sentado puede ser realizada. Simplemente sentándote o estando tumbado o de cualquier forma, porque ahora dentro no está el loco para alterar la sentada...
       Las personas se acercan a mí y me dicen: "Danos una técnica de meditación que podamos practicar en silencio" ¿Por qué tanto miedo? Todos tienen en su interior un manicomio y aun así dicen: "Danos una técnica que podamos practicar en silencio". Con una técnica silenciosa solamente conseguirás volverte cada vez más loco. Eso es todo.
       ¡Las puertas de tu manicomio deben ser abiertas de par en par! No temas lo que los demás vayan a decir. Una persona que se preocupa de la opinión de los demás nunca podrá ir hacia adentro. Estará demasiado preocupado por lo que los demás piensan y murmuran.
       Cuando permaneces sentado, simplemente en silencio, con los ojos cerrados, todo en ti está en su sitio. Tu mujer o marido dirán que te has convertido en una buena persona. Todo el mundo quiere que estés muerto; incluso las madres desearían que sus hijos estuvieran muertos; obedientes, silenciosos. La sociedad entera te quiere muerto. Los mal llamados "buenas personas", no son más que hombres muertos.
       No te preocupes pues por lo que los demás piensen de ti, no te preocupes por la imagen que los demás puedan tener de ti. Empieza con la catarsis y algo prodigioso florecerá en ti. Algo cualitativamente distinto, de una belleza distinta, totalmente diferente; todo será auténtico.
       Cuando sientas al silencio aproximarse a ti, cuando descienda sobre ti, no se tratará de nada falso. No lo habrás estado culti­vando; vendrá a ti; te sucederá. Empezarás a sentirlo crecer dentro de ti de la misma forma que la madre empieza a sentir al niño crecer. En ti estará creciendo un profundo silencio; te quedarás preñado de él. Solamente entonces habrá una transformación; en caso contrario, será un auto engaño. Y uno puede estar engañándose a sí mismo durante vidas y vidas. La capacidad para hacerlo es infinita".

Osho, Meditación: el arte del éxtasis
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10/9/2014

Los que dan deberían sentirse agradecidos; da y agradece.

          "Los que aman, llegan a saber que dar es tan bello y produce tanta felicidad; llegan a saber que cuanto más das, más tienes; cuanto más amor das, más amor tienes dentro; cuanto más vas abriendo, compartiendo, más burbujea el amor. Es una fuente eterna.Y cuando averigüas que cuanto más das, más tienes, has aprendido la aritmética básica de la espiritualidad. Entonces nunca retienes, estás siempre buscando a alguien que pueda recibir tu amor, a alguien con quien compartirlo, porque ello te refrescará. Lo viejo se fue, surge lo nuevo, que está siempre llegando.
          Eres como un pozo que se ha podrido, porque no has dado nada a nadie. Nunca has compartido tu agua; el agua se ha podrido. ¡Dala!  Permite que la gente llegue y déjales beber de ti...
          Los que dan deberían sentirse agradecidos; da y agradece".

Osho, Ni agua, ni luna. Charlas sobre el zen
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