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Olvida los ayeres, olvida los mañanas. Este es nuestro día; celebrémoslo y vivámoslo.

"Lo que estoy haciendo aquí es multidimensional. No son plenamente­ conscientes de lo que estoy intentando hacer; quizá sólo puedan darse cuenta cuando me haya ido. No estoy intentando darles esperanzas en el futuro --porque eso ha fallado--; estoy intentan­do darles una esperanza en el aquí y ahora. ¿Por qué preocuparse del mañana?... porque el mañana no ayuda.... Estoy intentando hacer que este momento sea de una plenitud, de un contentamiento tan profundo que no haya necesidad de dese­ar vivir. Se necesita el deseo de vivir porque no estás vivo. El deseo te mantiene en alto; tú te vas deslizando cuesta abajo y el deseo te sube. Yo no estoy intentando darte un nuevo deseo de vivir, estoy simplemente intentando enseñarte a vivir sin ningún deseo, a vivir gozosamente. Es el mañana lo que te envenena. Olvida los ayeres, olvida los mañanas. Este es nuestro día; celebrémoslo y vivámoslo. Y sólo con vivirlo serás lo suficientemente fuerte como para, sin la voluntad d...

Si estás a punto de enfadarte...

"Si estás a punto de enfadarte y la energía ha llegado hasta tu mano para golpear a la persona, para abofetear a la persona, y no la abofeteas sino que continúas sonriendo, la energía se quedará retenida en la mano. No puede regresar, no hay manera. Esa energía se convertirá en una pesada carga en la mano. Destruirá la belleza y la gracia de la mano. Matará a tu mano. Por tanto, siempre que surja una energía, ve con ella. Si es algo que puede ser peligroso para alguien --por ejemplo, si es ira-- entonces ve a tu cuarto y golpea un cojín. Pero haz algo. No hay necesidad de ser destructivo con nadie, no seas violento con nadie, pero puedes ser violento con una almohada. Tu energía se liberará y sentirás que fluye una energía fresca. Nunca retengas ninguna energía". Osho, De la medicación a la meditación http://osho-maestro.blogspot.com/

Cada persona es una cara oculta de lo divino

"Amar es el arte de estar con otros. Meditar es el arte de estar contigo mismo. Son las dos caras de la misma moneda. Una persona que no sabe como estar consigo misma no puede relacionarse verdaderamente con otros. Su relación será incómoda, carente de gracia, desagradable, ocasional y accidental. En un momento dado todo va bien y al momento siguiente todo desaparece. Siempre pasará por altibajos; no ganará profundidad. Será muy ruidosa. Con seguridad te dará en que ocuparte, pero no será melodiosa ni te podrá llevar a las cumbres de la existencia o a las profundidades del ser. Y viceversa: la persona que no es capaz de estar con otros, de relacionarse, le será muy difícil relacionarse consigo misma, porque el arte de relacionarse es el mismo. El hecho de relacionarte con otros o de relacionarte contigo mismo no es muy diferente; es el mismo arte. Estas artes se tienen que aprender en conjunto, simultáneamente; son inseparables. Procura estar con la gente, no de manera inconscie...