16 sept. 2013

Si deseas el crecimiento siempre tendrás que estar listo para pasar por nuevas visiones, nuevos territorios, nuevos planos

     "Pero el problema está en la mente humana. La mente humana se enfoca en ciertas cosas. Por ejemplo, si te has acostumbrado a pasar por una puerta, creas una especie de visión túnel: no puedes ver ninguna otra puerta. Sólo ves esa puerta, te vuelves inconsciente de las otras puertas. Y cuando esa puerta única se cierra entras en pánico a causa de tu visión túnel.
     El hombre que está buscando a Dios tiene que aprender a abandonar la visión túnel, tiene que aprender a permanecer alerta y disponible a todas las posibilidades.
     Si una puerta se cierra, diez puertas se abren inmediatamente para ti. Esta no es una declaración filosófica, es simplemente un hecho. Pero tú sólo miras a través de tu pasado. Estás tan obsesionado por el pasado que no puedes ver que se están abriendo otras puertas. Ni siquiera puedes creer que hay otras puertas. Sólo conoces una puerta, se ha vuelto familiar para ti. Puedes salir y entrar por esa puerta mecánicamente, sin consciencia: ésta no es necesaria; te has habituado a ella.
     Ahora se cierra, y hay un gran dolor, gran miedo y gran agonía. La agonía no está ocurriendo porque la puerta está cerrada, la agonía está ocurriendo porque tú tienes visión túnel. No puedes ver ningún otro lugar, sólo tienes una visión enfocada.
     Permite que tus ojos sean un poco más amplios.
     Y recuerda, Sanai dice que Dios nunca cierra una puerta a menos que ya haya abierto diez para ti. Entonces simplemente mira a tu alrededor y las encontrarás.
     Y ésa es también mi experiencia, trabajando con miles de meditadores. Sucede cada día: toda vez que una puerta se cierra... y las puertas viejas tienen que cerrarse, de no ser así, ¿cómo crecerás y ascenderás?  Si sigues pasando siempre por la misma puerta, entonces no es posible la transformación. Las puertas deberán cerrarse para que te veas forzado a moverte desde un nuevo ángulo hacia una nueva dimensión.
     El maestro intenta cerrar tus puertas viejas de todas las maneras...
     Y toda vez que una puerta se cierra, duele. Pides crecer pero toda vez que una puerta se cierra, duele. Te enojas, te enfureces. Y no entiendes la aritmética simple: si deseas el crecimiento siempre tendrás que estar listo para pasar por nuevas visiones, nuevos territorios, nuevos planos. Y lo viejo no es peligroso, es seguro y conveniente: eso lo sé y todos los maestros lo saben. Pero si permaneces con lo viejo, tú sigues siendo lo viejo y tú permaneces muerto.
     La vida está con lo nuevo. Cada momento tiene que ser una muerte y una resurrección. ¡Muere al pasado a cada momento!
     Y es aquí donde el discípulo es puesto a prueba: ésa es la primera prueba. Cuando una puerta se cierra, el discípulo cree que otras diez deben haberse abierto. Se olvida de la puerta cerrada y empieza a mirar alrededor buscando las puertas que deben haberse abierto. Eso es confianza.
     Confía en la vida, confía en Dios, confía en la existencia".

Osho, Unión Mística. El camino sufí
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