18 oct. 2015

Cuando estás enfadado con alguien, estás echándole tu suciedad. Y esa persona te echará a ti la suya y se convertirá en un proceso de ensuciamiento mutuo.

          “Cuando te enfadas con alguien y proyectas en él toda tu ira, estás creando una reacción en cadena. Ahora él también se sentirá enfadado. Esto puede continuar durante vidas y continuareis siendo enemigos. ¿Cómo puedes acabar con ello? No es posible. Sólo se puede acabar meditando, de ninguna otra forma, porque al meditar no te enfadas con nadie: simplemente estás enfadado.
          Esta diferencia es básica. No estás enfadado con alguien. Simplemente estás enfadado y liberas tu ira al cosmos. No sientes odio hacia nadie. Si la energía del odio aparece, te sientes simplemente lleno de odio y liberas esta energía al cosmos. Al meditar, las emociones no se dirigen a un objeto. No tienen dirección. Se liberan al cosmos y el cosmos lo purifica todo…
          Cuando estás enfadado con alguien, estás echándole tu suciedad. Y esa persona te echará a ti la suya y se convertirá en un proceso de ensuciamiento mutuo.
          Al meditar te liberas al cosmos para que te purifique. Toda la energía que liberas es purificada por el cosmos. El cosmos es tan vasto, es tan grande el océano que no puedes ensuciarlo. Meditando no nos relacionamos con personas. Meditando nos relacionamos directamente con el cosmos”.

Osho, The Supreme Doctrine