"Hay una antigua técnica tibetana llamada "el rugido del león". Si estás enfadado, sexual, lleno de odio, celos, entonces el maestro tibetano te dará esta técnica, "el rugido del león". Tienes que sentarte ante un espejo, y tienes que imaginar que eres un león, no un hombre. Tienes que poner la cara como un león, tienes que sacar la lengua, y tienes que rugir. Y tienes que practicarlo de tal manera que la imaginación se vuelva tan real que olvides de que eres un hombre imaginando que eres un león. Y cuando llega el punto en que has caído presa de tu propia imaginación, y te has vuelto un león, y sale de ti un rugido auténtico, de pronto estás transformado. En ese rugido, todo el odio, la ira, el sexo, desaparece, y caes en un silencio profundo que nunca has conocido. En los viejos monasterios tibetanos tienen una habitación especial con muchos espejos. Siempre que alguien está sufriendo por algo como la ira, el odio o los celos, es enviado a esa habitaci...