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Y todo el que quiera ser creativo ha de morir cada día respecto del pasado, de hecho cada momento, porque la creatividad significa un renacimiento continuo.

          "Siempre es bueno derribar puentes con el pasado. Entonces uno se mantiene vivo, inocente y jamás pierde la infancia. Muchas veces es necesario derribar todos los puentes, estar limpio y empezar otra vez de cero.           Siempre que empezáis algo, volvéis a ser un niño. En cuanto comenzáis a pensar que habéis llegado, es otra vez el momento de derribar puentes, porque eso significa que empieza a asentarse la muerte. Os convertís en un ente, en un producto en el mercado.  Y todo el que quiera ser creativo ha de morir cada día respecto del pasado, de hecho cada momento, porque la creatividad significa un renacimiento continuo. Si no renacéis, sea lo que fuere lo que creéis, representará una repetición. Si renacéis, sólo entonces podrá salir algo nuevo de vosotros...           De modo que un artista, un pintor o un poeta, músico o bailarín, uno que ha creado algo nuevo cada día, posee una tremenda...

Si una palabra provoca desdicha, ira, conflicto o discusión, dejadla. ¿Qué sentido tiene seguir con ella? Sustituidla por algo más apropiado. Lo mejor es el silencio. Lo mejor es cantar, la poesía, el amor.

          "Las palabras no son simples palabras.  Tienen sus propios estados de ánimo, sus propios ambientes.           Cuando una palabra se asienta en vuestro interior, aporta una atmósfera diferente a vuestra mente, un enfoque y una visión distintos...           Hay palabras que provienen de los sentimientos y palabras intelectuales. Desprendeos cada vez más de las intelectuales. Emplead cada vez más las palabras que provienen de los sentimientos. Hay palabras políticas y palabras religiosas. Desprendeos de las políticas. Hay palabras que de inmediato crean conflicto. En cuanto las pronunciáis, surge una discusión. De modo que nunca empleéis un lenguaje lógico y argumentativo. Utilizad el lenguaje del afecto, del cariño, del amor, para que no surja ninguna discusión.           Si uno empieza a sentir de esta manera, ve que surge un cambio tremendo. Si uno está  un poco...

La responsabilidad básica es hacia uno mismo.

"La responsabilidad básica es hacia uno mismo.  De modo que un meditador  primero ha de ser muy, muy egoísta,  pero luego,  cuando se haya centrado más,  cuando haya arraigado en su propio ser,  la energía empieza a rebosar.  Pero no es un deber.  No es que alguien deba hacerlo.  A uno le encanta hacerlo;  es compartir". Osho, Día a día. 365 meditaciones para el aquí y el ahora http://osho-maestro.blogspot.com/