“Todo el mundo quiere ser amado; ese es un mal comienzo… En vez de suplicar: 'Dame amor', comienza a dar amor. Olvídate de recibir, y simplemente comienza a dar — y te lo garantizo, te llegará en grandes cantidades. Pero no has de pensar en obtenerlo. Ni siquiera tienes que observar indirectamente, de medio lado, si lo estás recibiendo o no. Esto será suficiente para obstaculizar el proceso. Simplemente lo das, porque dar amor es tan hermoso que te darás cuenta de que recibirlo no es tan gratificante. Este es uno de los secretos. Dar amor es la experiencia más hermosa, porque entonces te transformas en un emperador. Recibir amor es una experiencia muy pequeña, y es la experiencia del mendigo. No seas un mendigo. Al menos en lo que concierne al amor, sé un emperador, porque el amor es una cualidad inagotable. Puedes dar y dar tanto como desees. No te preocupes de que se agote, de que un día de repente te topes con que: '¡Dios mío!, no tengo más amor que dar...