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El arte de ser total.

“Empieza a hacer cosas, cosas pequeñas, totalmente. Si fuiste a dar un paseo, entonces sé total en tu paseo. Disfrútalo como si la vida sólo consistiera en pasear y nada más, como si pasear fuera lo más alto. Si fuiste a nadar, entonces nada y olvida todo. Entonces no hay pasado ni futuro, sólo tú y el agua y el instante presente. De esa forma aprenderás despacio, despacio, el arte de ser total. Empieza a aplicar el mismo arte a toda tu vida. Y un día sucederá el milagro, cuando todas las partes se fundan en una unidad. Esa unidad es tu alma, esa armonía es tu alma. Y cuando estés en armonía, sabrás que toda la existencia está en armonía. Sólo sabes lo que eres. No puedes saber más que eso. Estar en armonía con uno mismo es conocer la última armonía de la existencia. Podrás llamarla Dios, nirvana, verdad, o podrás simplemente permanecer en silencio, porque ninguna palabra es adecuada. Nada puede expresarlo, nada puede explicarlo. El misterio sigue siendo misterio”. Osho, Lo último de l...

El gran reto es convertirte en una persona totalmente adulta, llegar al crescendo de tu potencial, alcanzar la cima más alta, el Éverest de tu consciencia.

  “Cuando empiezas a entrar, dejas atrás la mente. No puede entrar contigo, sólo puede acompañarte en el exterior. Sólo tiene una posibilidad, es unidimensional. La mente vuelve guerrero a alguien en el sentido político. La meditación lo vuelve guerrero en el sentido religioso. Así que conviértete en guerrero interior, hay mucho que conquistar ahí. Hay mucha oscuridad que debe disiparse, mucha inconsciencia que transformar, mucha energía en bruto que purificar. Es una gran labor, la mayor que te da la vida. El gran reto es convertirte en una persona totalmente adulta, llegar al crescendo de tu potencial, alcanzar la cima más alta, el Éverest de tu consciencia. Entonces, por primera vez, uno realmente empieza a vivir”. Osho, Lo último de la noche https://osho-maestro.blogspot.com/

Mi observación es que la gente va a templos, sinagogas e iglesias sólo por miedo, no por amor.

“El hombre tiene el potencial de convertirse en una canción de amor, en una danza de amor, pero muy poca gente transforma su potencial en acto. La gente nace como semilla y casi todo el mundo muere como semilla; sus vidas no son nada más que un largo experimento fútil. Y entre más envejezcan, más se frustrarán, naturalmente, porque todas sus esperanzas se hacen añicos, sus deseos no traen nada más que lágrimas, agonía, angustia. Conforme pasa el tiempo, se dan cuenta de que lo que han estado haciendo con su vida no tiene valor. ¿Cómo podrían cantar? ¿Cómo podrían bailar? ¿Cómo podrían sentirse agradecidos con la existencia? Es imposible. Mi observación es que la gente va a templos, sinagogas e iglesias sólo por miedo, no por amor. Y la gente mayor va con más frecuencia porque le da más miedo la muerte. No van a la iglesia ni al templo porque hayan conocido algo inmensamente valioso en la vida, sino porque la vida se les está escapando de las manos. La gran oscuridad de la muerte se ace...