25 nov. 2017

La meditación se contrapone únicamente al falso amor.

Pregunta:

Tengo dificultades en mantener una relación, así como en meditar y moverme más profundamente en mi mundo interior.

Respuesta de Osho:

"Cuando comienzas una peregrinación interior, las energías giran hacia dentro, las mismas energías que se estaban moviendo hacia fuera, y de repente te encuentras solo, como una isla. La dificultad surge porque no estás realmente interesado en ser tú mismo, y todas las relaciones parecen dependientes, una atadura. Pero ésta es una fase pasajera; no la conviertas en una actitud permanente. Tarde o temprano cuando te hayas asentado nuevamente en tu interior, sentirás un exceso de energía y querrás entrar de nuevo en una relación.

Entonces, la primera vez que la mente se vuelve meditativa, el amor parece ser una atadura. Y en cierta manera es verdad, porque una mente que no es meditativa, no puede enamorarse realmente.

Ese amor es falso, ilusorio; tiene más de capricho, menos de amor. Pero no tienes nada para compararlo, a menos que suceda lo real, entonces, cuando la meditación comienza, el amor ilusorio poco a poco se disipa, desaparece. No te desanimes, eso es lo primero. Y lo segundo, no lo conviertas en una actitud permanente; éstas son dos posibilidades.

Si te desanimas porque tu vida amorosa está desapareciendo, y te aferras a ella, se convertirá en un obstáculo en tu camino interior. Acepta que ahora la energía está buscando un nuevo camino y durante unos días no estés disponible para el movimiento exterior, para realizar actividades.

Si alguien es un creador y medita, toda la creatividad  desaparecerá por un tiempo.

Si eres un pintor, de repente te sentirás desidentificado con ello. Puedes continuar, pero poco a poco no tendrás energía y entusiasmo. Si eres un poeta, la poesía se detendrá. Si eres un hombre que ha estado enamorado, esa energía simplemente desaparecerá. Si intentas esforzarte para iniciar una relación, para seguir siendo el mismo, esa práctica será muy muy peligrosa. Entonces estás haciendo algo contradictorio: por un lado estás intentando ir hacia dentro y por el otro estás intentando ir hacia fuera. Es como si estuvieras conduciendo un coche, apretando el acelerador y al mismo tiempo apretando el freno. Puede ser un desastre porque estás haciendo dos cosas opuestas al mismo tiempo.

La meditación se contrapone únicamente al falso amor.

Lo falso desaparecerá, y esa es una condición básica para que aparezca lo real. Lo falso debe irse, lo falso debe vaciarse por completo; sólo entonces estás disponible para lo real. Así que durante unos días olvida todas las relaciones.

Lo segundo, que también es un gran peligro, es que puedes convertirlo en una forma de vida. Le ha ocurrido a mucha gente. Están en los monasterios:  viejos monjes, religiosos ortodoxos que han hecho del no estar en una relación amorosa una forma de vida. Ellos piensan que el amor está en contra de la meditación, y que la meditación está en contra del amor. Eso no es cierto. La meditación está en contra del falso amor, pero está totalmente a favor del verdadero amor.

Una vez que estás asentado, cuando no puedas ir más adentro, cuando hayas llegado al centro de tu ser,  al fondo, entonces estás centrado. De repente la energía está al alcance, pero ahora no hay necesidad de ir a ningún sitio. El viaje exterior cesó cuando comenzaste a meditar, y ahora el viaje interior también se ha completado. Estás asentado, has llegado a casa.

Esta energía comenzará a desbordarse. Es una clase totalmente distinta de movimiento, su cualidad es diferente; porque no tiene motivación alguna. Antes te acercabas a los demás con una motivación; ahora no habrá motivo alguno. Simplemente te relacionarás con los otros porque tienes mucho que compartir.

Antes te comportabas como un mendigo, ahora te moverás como un emperador. No es que estés buscando un poco de felicidad en los demás; eso ya lo tienes. Ahora la felicidad es demasiada. La nube está tan llena que le gustaría descargarse. La flor está tan llena que le gustaría viajar por el viento como fragancia por todos los rincones del mundo. Es un compartir.

Una nueva forma de relación ha entrado a la existencia.

Llamarla relación no es correcto porque ya no es una relación; más bien es un estado del ser. No que tú amas, sino que tú eres amor.

Así que no te desanimes ni lo conviertas en una forma de vida; es sólo una fase pasajera. La renuncia es una fase pasajera;  la celebración es la meta en la vida, la renuncia sólo es un medio. Hay momentos en los que tienes que renunciar; al igual que cuando estás enfermo y el médico te dice que ayunes. El ayuno no se va a convertir en una forma de vida. Renuncia a la comida, y una vez que estés sano, disfrútala de nuevo, y podrás disfrutarla más que nunca. No hagas del ayuno tu vida. Fue una fase pasajera, fue necesaria, ¿mm?

Sólo ayuna un poco con el amor y las relaciones, y pronto serás capaz de relacionarte de nuevo, de desbordarte de nuevo, y de relacionarte sin motivación alguna. Entonces el amor es hermoso".

Osho, Above All, Dont Wobble