15 jul. 2010

Sin el ego, el amor está lleno de encanto

Una sannyasin que acaba de llegar de Estados Unidos dice que no hace más que pensar en su marido, al que ha dejado por otro hombre. Tiene complejo de culpabilidad porque siente que ella fue la causa de que se separaran.

"Mmm, no pienses nunca demasiado en el pasado. Lo pasado, pasado está, no puedes deshacerlo. Si no haces más que pensar en él, destruirás tu presente y también tu futuro, porque esa culpa supondrá siempre una barrera para el amor. No puedes hacer nada, así que es absurdo sentirse culpable. ¿Qué puedes hacer? Lo único que puedes hacer es no volver a repetir otra vez ese patrón, por lo que más quieras, eso es todo. Sea lo que sea lo que ocurrió, era algo que tenía que ocurrir. La situación era tal que tenía que ocurrir, no se podía evitar. Si hubiera sido posible evitarlo, se habría evitado...

No tienes nada en tus manos. Ni siquiera tú misma estás en tus manos. Las cosas ocurren sin hacer nada. Una vez que entiendes esto, desaparece la culpa. Puede que a veces grites y llores por algo, pero en lo más profundo sabes que tenía que ocurrir porque no podías hacer nada, no eres más que una parte de esa gran totalidad, y una parte diminuta. Es como cuando hay una hoja en un árbol y llega una ráfaga de aire y la hoja se separa del árbol.

La hoja empieza a pensar mil cosas: que tenía que haber sido de esa manera y no de esta, que esa separación se podía haber evitado. ¿Qué podía hacer una hoja? El viento era demasiado fuerte.

La culpa sigue dándote la idea equivocada de que eres poderoso, de que eres capaz de hacer algo. La culpa es la sombra del ego, no pudiste cambiarlo, y ahora te sientes culpable por eso. Si profundizas en ello, verás que no podías hacer nada, y la experiencia te ayudará a ser menos egoísta.

Si sigues contemplando el aspecto y la forma que toman las cosas y lo que ocurre, poco a poco abandonarás tu ego. El amor sucede, la separación también. En realidad el hombre no puede hacer nada. La misma noción de que podemos hacer es errónea, y de ese concepto erróneo surgen muchos conceptos erróneos. Así que mira la esencia. Y a eso lo denomino yo una actitud espiritual, cuando entiendes que no puedes hacer nada, cuando comprendes que tú no eres más que una parte diminuta de esta increíble inmensidad... una parte tan diminuta y un mecanismo tan inmenso.

Es como si un tornillo de un coche grande pensara en evitar un accidente. ¿Qué va a poder hacer un tornillo? Elimina esa idea, y con la idea desaparecerá la culpa...

Y ahora permíteme decirte algo más. Puede que el mismo ego que esté creando la culpa haya sido la causa de la separación. El ego crea conflicto, no permite que el amor fluya. No permite la rendición, siempre está luchando e intentando poseer. Y la otra persona también está intentando hacer lo mismo. Estamos en la misma barca, la barca del ego. Todo el mundo está intentando imponer su ego frente al de los demás, intentando dominar, manipular, puede que esa haya sido la causa de la separación.

Ahora ese mismo ego dice que eres culpable. Elimina ese ego. Al hacerlo descubrirás que surge un tipo de amor totalmente diferente. Ya no es posesivo, ya no es dominante, celoso, ya no hay conflicto. Es un maravilloso compartir, muy silencioso, mudo... tiene encanto. Sin el ego, el amor está lleno de encanto. Sólo sin el ego puede existir el amor como amor. Con el ego está corrupto, envenenado. Cualquier amor que se base en el ego es siempre una catástrofe...

Así que abandona la culpa. No hay nada que puedas hacer por esa separación, se acabó, se acabó para siempre. Abandona el ego, y aprende la lección de que esa ha sido la causa. El auténtico problema no es la separación, es el ego. Si sigues jugando con él, seguirá repitiéndose constantemente el mismo patrón".

Osho, Cara a cara con Osho. Ante todo, no dudes