22 ago. 2012

¡La vida es así de ilógica!

Pregunta: ¿Podrías hablar un poco más acerca de la represión y de cómo librarnos de ella? ¿Qué es exactamente? ¿Y por qué seguimos reprimiéndonos si es mucho mejor no hacerlo?

     "Represión es vivir una vida que no te corresponde. Represión es hacer cosas que nunca quisiste hacer. Represión es ser quien no eres, es una forma de destruirte. La represión es un suicidio, muy lento, por supuesto, un lento pero certero envenenamiento. La expresión es vida; la represión es suicidio.
     Cuando llevas una vida reprimida, no vives en absoluto. La vida es expresión, creatividad, alegría. Cuando vives como la existencia ha querido que lo hagas, estás viviendo de forma natural.
     No tengas miedo a los sacerdotes. Haz caso a tu instinto, escucha a tu cuerpo, escucha a tu corazón, a tu inteligencia. Confía en ti mismo, ve donde te lleve tu espontaneidad, de ese modo no fracasarás. Si sigues la corriente de tu vida natural de forma espontánea, un día, inevitablemente, llegarás a las puertas de lo divino...
     Es cierto que la naturaleza no es suficiente --también hay una naturaleza superior--, pero el superior llega a través de lo inferior. El loto nace del lodo. El alma nace del cuerpo, la trascendencia nace de la sexualidad...
     A tu razón le seduce la idea de que para alcanzar lo más elevado, no haya que hacer caso a lo inferior. Parece lógico. Si quieres subir, no bajes; es muy racional. El único problema es que la vida no es racional...
     En la vida hay cierta polaridad. Durante el día trabajas duramente, haces las tareas; luego, por la noche, caes en un sueño profundo... Al día siguiente puedes pensar: "Ayer trabajé mucho durante todo el día y estaba cansado y, aún así, he podido dormir profundamente. Así que si descanso durante todo el día, dormiré más profundamente aún".  Y al día siguiente simplemente te recuestas en un sillón y te dedicas a descansar. ¿Crees que dormirás bien? ¡Ni siquiera podrás llegar a lograr tu descanso habitual!  Por eso, las personas que no hacen nada durante el día sufren de insomnio...
     El descanso es consecuencia del trabajo. El silencio es consecuencia de la expresión. Así funciona la vida. Sus caminos son irracionales. Si realmente quieres estar seguro, tendrás que vivir una vida de inseguridad. Si realmente quieres estar vivo, tendrás que estar dispuesto a morir en cualquier momento. ¡La vida es así de ilógica! Si quieres ser verdaderamente genuino, tendrás que arriesgarte. La represión es una manera de evitar el riesgo.
     Por ejemplo, te han enseñado a no enfadarte nunca, y crees que una persona que no se enfada nunca será obviamente muy cariñosa. Te equivocas. La persona que nunca se enfada tampoco es capaz de amar. Ambas cosas van unidas, van juntas en el mismo lote. La persona que ama de verdad, algunas veces se enfada mucho. Pero ese enfado es maravilloso...¡porque es consecuencia del amor!...
     Voy a contar una historia:
     Una vez llegaron a la corte del rey Salomón dos mujeres que discutían por un niño. Las dos proclamaban ser la madre del niño. Era muy difícil tomar una decisión. El niño era tan pequeño que no podía decir nada.
     Salomón pensó un rato y dijo: "Vamos a hacer una cosa, cortaremos al niño en dos y así os lo podréis repartir. Es lo único que se puede hacer. Tengo que ser justo y ecuánime. No hay ninguna prueba de que el niño sea de una o de la otra. Por tanto, como rey, ordeno que se corte al niño en dos y que se dé una mitad a cada mujer".
     La mujer que tenía al niño en brazos siguió sonriendo, estaba contenta. Pero la otra se volvió loca, ¡parecía que quería matar al rey!  "¿Qué está diciendo? - exclamó-. ¿Se ha vuelto loco?".  Estaba enfurecida, estaba fuera de sí, ¡era la ira en persona, echaba chispas!  Finalmente dijo: "Si ha de ser así, renuncio a mi derecho. Que la otra mujer se quede con el niño. ¡Renuncio a él, dádselo!".  Estaba enfadada y,  a la vez, se le caían las lágrimas.
     Entonces, el rey dijo: "El niño es tuyo. Llévatelo. Esa otra mujer no es más que una embustera, una impostora".
     Cuando amas te puedes enfadar. Cuando amas puedes aceptarlo. Si te amas --lo cual es necesario si no quieres desperdiciar tu vida-- nunca te reprimirás, te expresarás acerca de todo lo que te traiga la vida. Expresarás las alegrías, las tristezas, los altos, los bajos, los días y las noches.
     Pero te han educado para que seas un farsante; te han educado para que seas un hipócrita.  Cuando estás enfadado sigues con una sonrisa falsa en los labios. Cuando estás enfurecido, reprimes tu rabia. Nunca eres sincero con lo que sientes dentro de ti...
     Sé expresivo. Pero recuerda: expresar no significa ser irresponsable.  Exprésate con inteligencia y no perjudicarás a nadie. Una persona que no es capaz de hacerse daño a sí misma tampoco puede hacérselo a nadie..."

Osho, Bienestar emocional
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