22 jul. 2015

La meditación es un proceso de librarse de todo el pasado, de librarse de todas las enfermedades, de librarse de todo el pus que se ha acumulado en ti.

          "La meditación es un proceso de librarse de todo el pasado, de librarse de todas las enfermedades, de librarse de todo el pus que se ha acumulado en ti.
          Es doloroso, pero es una limpieza, y no hay otra manera de limpiarte...
          Todas las meditaciones no son más que estratagemas para purificar tu ser interno. Toda la ciencia de la religión tiende hacia un objetivo: cómo purificar el ser interno del hombre, cómo soltar el pasado, la carga, lo muerto, lo embotado, cómo volver al hombre más sensible...
          Lo primero que se necesita es una catarsis. La catarsis saca todo lo malo que hay dentro de ti, todo lo reprimido. Expulsas todas tus represiones, las liberas...
          Utilizo métodos caóticos en vez de sistemáticos porque un método caótico es muy útil para derribar el centro del cerebro...
          Mediante los métodos caóticos, el cerebro se anula. No tiene nada que hacer. El método es tan caótico que automáticamente el centro se va del cerebro al corazón. Si practicas mi método de meditación dinámica vigorosamente, sin sistema, caóticamente, tu centro se va al corazón. Entonces hay una catarsis.
          Se necesita una catarsis porque tu corazón está muy reprimido debido a tu cerebro. Tu cerebro se ha apoderado tanto de tu ser que te domina. No hay sitio para el corazón, así que los anhelos del corazón se reprimen. Nunca te has reído totalmente, nunca has vivido totalmente, nunca has hecho nada totalmente. El cerebro siempre entra para sistematizar, para hacer que todo sea matemático, y se reprime el corazón. 
          Así que lo primero, se necesita un método caótico para empujar al centro de conciencia desde el cerebro al corazón. Luego se necesita la catarsis para desahogar el corazón, para expulsar las represiones, para abrir el corazón. Si el corazón se ha vuelto ligero y abierto, entonces se empuja el centro de conciencia aún más hacia abajo; llega al ombligo. El ombligo es la fuente de vitalidad, la semilla de la que sale todo lo demás: el cuerpo y la mente y todo...
          Hay que empujar a la conciencia hasta la fuente, hasta las raíces. Sólo entonces hay una posibilidad de transformación...
          Así que, para mí, la meditación no es sólo una salvación para el individuo, una transformación del individuo; también puede proporcionar el trabajo preparatorio para la transformación de toda la sociedad, del ser humano como tal".

Osho, El libro de la mujer
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