14 mar. 2019

El matrimonio es un asunto de amor-odio.

"El hombre no puede existir sin la mujer y la mujer no puede existir  sin el hombre. Forman parte de un proceso dialéctico. Entre estos dos polos hay tanta atracción como repulsión...

Si estás con la mujer o el hombre, empiezas a anhelar la libertad: estar a tu aire, estar solo... En cuanto hayas dejado al otro, este deseo, este anhelo, este gran anhelo de estar solo desaparecerá. Y entonces te sorprendes, estás realmente sorprendido: cuando estás solo simplemente te sientes solo. No sientes esa alegría que habías imaginado, no ves ninguna libertad; simplemente ves que te rodea la soledad y toda tu existencia se vuelve fría, helada, oscura. Surge de nuevo el deseo de estar con el otro. Ahora anhelas amor, unión.

Éste es el problema entre el hombre y la mujer: se sienten atraídos y repelidos a la vez, simultáneamente. Quieren llegar a estar juntos y quieren estar separados y solo, a su aire. De ahí el conflicto constante entre el hombre y la mujer.

El matrimonio es un asunto de amor-odio, una historia de atracción-repulsión. Si el matrimonio dura mucho, sólo puede durar si hay mini-divorcios que suceden cada día; sólo entonces puede durar. Si el hombre y la mujer han decidido no luchar, entonces es un matrimonio plástico. Estarán juntos, se las arreglarán para estar juntos, pero nunca estarán realmente juntos; nunca conocerán esos momentos de unidad. Están sólo fingiendo. Están siendo corteses, pero no son reales, auténticos.

El matrimonio es una especie de enemistad íntima. Es una enemistad íntima, es una lucha amistosa, es una guerra. Sí, entre dos guerras hay también momentos pacíficos, y son bellos debido a las dos guerras.

Las parejas siguen luchando; así es como mantienen viva la llama del amor. Cuando luchan, se separan. Cuando están lejos el uno del otro en su psicología, empiezan a anhelar al otro, empiezan a echar de menos al otro. Entonces empiezan a buscar y a ir a tientas al otro. Entonces se acercan, y se acercan mucho...porque han probado algo de la soledad. Ahora quieren estar muy cerca el uno del otro. Una vez que han probado la cercanía, quieren volver a estar separados.

Así que no te preocupes por ello. Es un fenómeno fundamental. No puedes escapar de él. La única manera de escapar es tener un matrimonio fingido, que no sea un verdadero matrimonio: permaneced corteses el uno con el otro. Es una especie de contrato en el que: "Te necesito y tú me necesitas a mí", en el que: "Yo te rascaré la espalda y tú me la rascarás a mí", eso es todo, "porque te necesito y tú me necesitas a mí. Eres mi seguridad, yo seré tu seguridad". Es un contrato legal, pero no es un matrimonio".

Osho, El secreto de los secretos. Charlas sobre el secreto de la Flor Dorada
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