7 dic. 2008

El amor es hermoso sólo cuando es dado libremente, cuando no está tomado y no es demandado a la fuerza

"...Cada vez que estás relacionado sexualmente tienes miedo, porque el sexo realmente no es una relación, es una explotación. Si estás unido a una mujer o un hombre sexualmente, siempre tienes miedo de que esta mujer pueda irse con alguien más, este hombre pueda moverse hacia alguien más. No existe una relación realmente, es sólo explotación mutua. Tú estás explotando al otro, pero no amas y lo sabes, así que tienes miedo.

Este miedo se convierte en celos así que tú no puedes permitir cosas, tú vigilarás; harás todos los arreglos de seguridad de manera que este hombre no pueda mirar a ninguna otra mujer. Incluso mirar será una señal de peligro. Este hombre no debe hablar con otra mujer porque habla.... y tú sientes miedo de que se pueda ir. Por lo tanto cerrarás todos los caminos, todos los senderos que tenga este hombre para ir donde otra mujer, que tenga esta mujer de ir hacia otro hombre; cerrarás todas las vías, todas las puertas.

Pero surge un problema. Cuando todas las puertas están cerradas, el hombre se convierte en muerto, la mujer se convierte en muerto, un prisionero, un esclavo y tú no puedes amar a algo muerto. Tú no puedes amar a alguien que no está libre porque el amor es hermoso sólo cuando es dado libremente, cuando no está tomado y no es demandado a la fuerza.

Primero haces arreglos con respecto a la seguridad, luego la persona se convierte en muerto, se convierte en un objeto. Un amado puede ser una persona, una esposa se convierte en un objeto; un amado puede ser una persona, un esposo se convierte en un objeto que hay que guardar, poseer, controlar. Pero mientras más controlas, más estás matando, porque se pierde la libertad. Y la otra persona puede estar allí por otras razones, pero no por amor, porque ¿cómo vas a amar a una persona que te posee?. Parece un enemigo.

El sexo crea celos pero es algo secundario. Así que no es una cuestión de cómo soltar los celos; no los puedes soltar porque no puedes soltar el sexo. El asunto es cómo transformar el sexo en amor, entonces desaparecen los celos.

Si amas a una persona, el amor mismo es garantía suficiente, el amor mismo es seguridad suficiente. Si amas a una persona, sabes que no puede ir a nadie más. Y si va, va; no se puede hacer nada. ¿Qué puedes hacer?. Puedes matar a la persona, pero una persona muerta no será de mucha utilidad.

Cuando amas a una persona confías en que no puede ir hacia nadie más. Si va, no hay amor y no se puede hacer nada. El amor trae este entendimiento. No existen los celos.

Por lo tanto si hay celos, tienes que saber bien que no hay amor. Estás jugando un juego, estás escondiendo sexo detrás del amor. El amor es sólo una palabra pintada, la realidad es sexo.

En India, ya que no se permite mucho el amor, no se permite del todo –se arreglan los matrimonios– existen celos tremendos. Un esposo siempre tiene miedo. Nunca ha amado así que sabe –y la esposa siempre tiene miedo porque nunca ha amado, así que sabe– que éste ha sido un arreglo. Los padres arreglaron, los astrólogos arreglaron, la sociedad arregló; la esposa y el esposo nunca lo pidieron. En muchos casos nunca conocieron al otro, nunca se vieron. Así que existe miedo. La esposa tiene miedo, el esposo tiene miedo y ambos están espiándose. Se pierde la posibilidad misma.

¿Cómo puede crecer el amor con el miedo?. No pueden coexistir, pero esa coexistencia también es no vivir juntos; ellos sólo se toleran, ellos de alguna forma siguen adelante juntos. Es sólo útil y fuera de la utilidad puedes manejar, pero el éxtasis no es posible. No puedes celebrarlo, no puede llegar a ser festivo; será una carga.

Por lo tanto un esposo está muerto antes de la muerte y una esposa está muerta antes de la muerte. Son dos personas muertas tomando revancha una de la otra, porque cada una piensa que uno ha matado al otro. Vengarse, rabia, celos –todo llega a ser tan feo.

Pero en el Occidente un tipo diferente de fenómeno está sucediendo que es lo mismo pero en el otro extremo. Soltaron los matrimonios arreglados y está bien, no valía la pena mantener esa institución, pero al soltarla, no se ha llegado al amor, sólo el sexo ha llegado a ser libre. Y cuando el sexo es libre siempre tienes miedo, porque siempre es un arreglo temporal. Estás con esta chica esta noche, mañana ella estará con alguien más y ayer estuvo con alguien distinto. Ayer la chica estaba con alguien más, mañana nuevamente estará con alguien más; sólo esta noche está contigo.

¿Cómo puede ser esto muy íntimo y profundo?. Sólo puede ser un encuentro de las superficies. No puedes penetrar en el otro porque la penetración necesita condimento, necesita tiempo, necesita profundidad, intimidad, vivir juntos, estar juntos. Se necesita un largo tiempo, luego se abre la profundidad –las profundidades se hablan entre sí....

Si el sexo se convierte en algo tan trivial –sólo un asunto de cuerpos donde las superficies se encuentran y se separan– tu profundidad permanece sin ser tocada. Estás nuevamente perdiendo algo –algo grande, algo muy misterioso– porque llegas a ser consciente de tu propia profundidad sólo cuando alguien más lo toca. Sólo a través del otro llegas a ser consciente de tu ser interno; sólo en la relación profunda el amor de alguien resuena en ti y trae profundidad a tu ser. Sólo a través de alguien más tú te descubres.

Existen dos formas de conocimiento. Uno es la meditación –sin el otro buscas la profundidad; la otra es el amor –con el otro buscas la profundidad. Él se convierte en una raíz para llegar hacia ti mismo. El otro crea un círculo y ambos amantes se ayudan. Mientras más profundo va el amor, más profundo sienten que son ellos; se revelan los seres internos. Pero entonces no hay celos. El amor no puede ser celoso, es imposible. El amor es siempre confiable y si algo sucede que rompe tu confianza, acéptalo; no se puede hacer nada al respecto porque cualquier cosa que hagas destruirá al otro.

La confianza no puede ser forzada; los celos tratan de forzarla. Los celos tratan, te hacen hacer todos los esfuerzos de manera que se pueda mantener la confianza, pero la confianza no es algo que se tenga que mantener. Está allí o no está allí y yo digo que nada se puede hacer al respecto. Si está allí, pasar por ella; si no está allí, mejor separarse. Pero no luches por ella porque estás perdiendo el tiempo, la vida. Si amas a alguien y la profundidad le habla a la profundidad del otro –tienes un encuentro en el ser– está bien, hermoso; si esto no sucede, se separan. Pero no crees conflictos, no luches o pelees con él, porque no se puede lograr a través de la pelea y se pierde tiempo –y no sólo tiempo, tu capacidad se dañará. Puedes comenzar de nuevo con otra persona repitiendo todo el patrón.

Si no hay confianza, sepárate –mientras antes, mejor– así no te destruyes, no te dañas, tu capacidad de amar permanece fresca y puedes amar a alguien más. Este no es el lugar, este no es el hombre, esta no es la mujer para ti. Muévete, pero no destruyas al otro.

La vida es muy corta y las capacidades son muy delicadas. Ellos pueden ser destruidas y una vez dañadas no hay posibilidad de repararlas.

He escuchado que una vez sucedió que Winston Churchill estaba invitado a hablar en un pequeño club de amigos. Todos sabían que Churchill era beodo y le gustaba mucho el alcohol y el hombre que lo presentó, el presidente del club, dijo, "el Señor Winston ha bebido demasiado vino hasta ahora, que si vertemos todo el vino en este salón el nivel llegaría hasta mi cabeza". Era un salón grande y él estaba bromeando.

Winston Churchill de pie, miraba la línea imaginaria, miraba el cielo –el cielo era alto– se puso muy triste y dijo, "Aún queda mucho por hacer y muy poco tiempo para hacerlo".

En cuanto al amor, hay mucho por hacer para todos y tan poco tiempo para hacerlo. No gastes tu energía en peleas, celos, conflictos; muévete y muévete en forma amistosa..."

Osho , Bird on the Wing
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