4 abr. 2012

Los milagros no existen

     "Pregunta: ¿Por qué tengo tanto miedo a envejecer? Enséñame la manera de deshacerme de este miedo.

     La vida que se vive con rectitud, que se vive de verdad, nunca tiene miedo de la muerte. Si has vivido tu vida, darás la bienvenida a la muerte cuando llegue; y llegará como un descanso, como un gran sueño. Si has alcanzado la cima, el clímax de tu vida, la muerte será un bello reposo, una bendición; si no la has vivido, entonces por supuesto la muerte te dará miedo.  Si no has vivido tu vida, indudablemente sentirás que la muerte te arrebata tiempo de las manos, te quita todas las oportunidades de vivir que hubieras podido tener en el futuro. En el pasado no has vivido y no va a haber futuro, luego tienes miedo. Pero el miedo no surge a causa de la muerte, sino de una vida no vivida.
     Y debido a ese miedo, aparece también el miedo a la vejez, puesto que es el primer paso hacia la muerte. De no ser por ese miedo, la vejez es igualmente hermosa; es la madurez de tu ser, la plenitud del crecimiento.  Si vives momento a momento, si haces frente a todos los retos que te presenta la vida, si tomas todas las oportunidades que la vida te da y te atreves a aventurarte en lo desconocido, a lo que la vida te llama y te invita, entonces la vejez es madurez. Cuando no es así, la vejez es enfermedad...
   Pero ¿por qué dejamos que la vida nos pase de largo? ¿Por qué envejecemos, en vez de madurar? Algo hemos debido de hacer en alguna parte; en algún momento hemos debido de tomar el camino equivocado..., o hemos consentido en que se nos llevara por el camino equivocado. Hay que desautorizar ese consentimiento, hay que quemar ese contrato. Por eso lo llamo sannyas. Sannyas es la comprensión de que hasta ahora he vivido de forma equivocada; he hecho tantas concesiones que no he vivido en realidad...
     Has accedido a ser alguien diferente de quien eres, y por eso has errado el camino. Tu madre quería que fueras de una manera; tu padre, de otra, y la sociedad, de otra distinta. Poco a poco decidiste no ser tú, desde entonces has vivido fingiendo ser alguien que no eres.
     Ésa es la razón de que no puedas madurar; ¿cómo puede madurar en ti alguien que no eres tú? Es un personaje falso, una máscara...¿Cómo va a madurar una máscara, si es un objeto inerte? Puede madurar mi rostro, pero la máscara no. Y, sin embargo,  es sólo tu máscara la que va envejeciendo; detrás de ella, tú sigues sin crecer, sigues sin madurar, porque sólo puedes crecer si te aceptas a ti mismo, si estás dispuesto a ser tú, y nadie más.
     Intenta comprender. Sé valiente y toma tu vida en tus manos; verás cómo de repente tienes una subida de energía. En el instante en que decidas: "Voy a ser yo, y nadie más que yo. A cualquier precio, voy a ser yo mismo", en ese instante notarás un gran cambio; te sentirás vital, sentirás que una energía torrencial te llena y late en ti...
     Vive, estate vivo en todo el cuerpo. Acéptalo con amor, enamórate casi de él, y entonces no tendrás miedo a envejecer, porque empezarás a madurar. Madurarás gracias a tus experiencias, y la vejez no será ya una enfermedad sino un acontecimiento muy bello...
     Y nunca esperes que ocurra un milagro. Tendrás que hacer algo para conseguir lo que quieres. La mente dice que sucederá alguna cosa que lo resolverá todo, pero no va a suceder de esa manera. Los milagros no existen".

Osho, El libro del Yoga II, Más allá del espacio, el tiempo y el deseo

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