27 sept. 2012

Un hombre de meditación camina siempre como si estuviera caminando sobre un río helado en invierno: muy cuidadosamente, muy alerta

     "Si comienzas a batallar dentro de tus propios procesos mentales... entonces te meterás en un lío tremendo. Uno puede incluso volverse loco. Es así como la gente se vuelve loca: están rodeados de tantos pensamientos y están intentando con todas sus fuerzas salir de esa multitud y se meten más y más profundamente en la multitud, y entonces les sobreviene una crisis nerviosa, ¡naturalmente! .  Su sistema nervioso no puede soportar tanta presión y tanta tensión. Han abierto la Caja de Pandora...
     Si comienzas a batallar contra ellas entonces no hay manera; antes o después te cansarás, te trabarás, encontrarás que tu cordura patina. Pero si utilizas un método correcto, en vez de una crisis nerviosa tendrás una crisis curativa. El método correcto de vérselas con todo eso que sientes que te rodea es simplemente ser un testigo: no luchar, no juzgar, no condenar; sólo permanecer quieto y en silencio, puramente atestiguando lo que sea que haya.
     Eso es casi un milagro. No me he cruzado con ningún otro milagro tan grande como el milagro de la meditación, el milagro de atestiguar...
     En lugar de pelear con los pensamientos, de pelear contra las condiciones erróneas, conviértete en un puro testigo. Luchando no puedes ganar. Sin luchar, la victoria es tuya. La victoria pertenece solamente a quienes pueden atestiguar...
     Estate alerta, hay peligros a cada paso. Una persona que decide ser meditadora ha de ser muy cauta.
     Lao Tse afirma que un hombre de meditación camina siempre como si estuviera caminando sobre un río helado en invierno: muy cuidadosamente, muy alerta. A menos que seas muy cuidadoso y estés muy alerta te va a resultar muy difícil trascender el funcionamiento de una mente que tiene una antigüedad de millones de años".

Osho, De la medicación a la meditación 
http://osho-maestro.blogspot.com/