30 jul. 2013

Si has vivido intensamente,...Ahora es el momento de indagar en lo supremo. Pero sólo ahora. Si no has vivido al máximo, todo lo que has dejado de vivir seguirá dándote vueltas en la mente

Pregunta:
En los últimos cinco años he pasado muchas semanas de aislamiento en Dharmagiri, practicando meditación vipassana como lo hace S.N. Goenka. Nunca he sentido tanto dolor, tanto sufrimiento y tantas dudas como ahora. Actualmente me encuentro agotado, cansado, anhelando profundamente conectar con mi corazón. Estoy dejando de tener interés en la meditación. Osho, este tipo de prácticas de meditación ¿son necesarias? ¿Pueden la conciencia y la celebración alcanzar solas el fondo de la mente y disolver las noches más oscuras?

Respuesta de Osho:
     "Gautama Buda inventó la meditación vipassana...¿Quién te ha mandado a Dharmagiri a ver a S.N. Goenka para aprender una meditación que no está en su contexto? Para un hombre como Gautama Buda, la meditación estaba perfectamente bien. Pero recuerda que todo está relacionado, todo es interdependiente y no puede sacarse de contexto...
     Gautama Buda vivía con toda clase de lujos, rodeado de hermosas mujeres, bellos palacios.  Toda la noche estaban festejando; durante el día descansaban y por la noche bailaban y bebían. Pero se cansó de esta experiencia. Ya había visto todas las chicas guapas; no había nada más que ver...
     Había visto todo lo que un hombre con su poder y su riqueza podía ver en su época, pero no encontraba la paz, la felicidad, el silencio. No se encontraba a sí mismo. Absolutamente frustrado, se fue del palacio un día, porque su vida se acabaría en unos días o en unos años. No hay que aferrarse a ella. La muerte está cada vez más cerca; antes de que te agarre, deberías descubrir algo que sea eterno, inmortal...
     La búsqueda de la verdad de Gautama Buda, la búsqueda de sí mismo, de la fuente de vida eterna, no puede ser la búsqueda de una persona hambrienta que está buscando una rebanada de pan. Pero la gente ha olvidado a Gautama Buda. Han sacado de contexto su meditación. Él podía meditar porque no tenía otra cosa en qué pensar, otra cosa que desear, que ambicionar. El mundo se había acabado, en cierto modo, el día que se fue de su casa; y nunca miró atrás...
     Gautama Buda podía estar sentado tranquilamente, sin desear, sin pensar, yendo hacia dentro, porque todo lo exterior había perdido interés para él... Gautama Buda tuvo la gran oportunidad de experimentar la vida y darse cuenta de su futilidad. Esto le permitió sentarse en profundo silencio, sin perturbaciones...
     Si la vida no ha sido una gran experiencia, si ha habido represión, si ha estado dominada por la religión, si ha sido un fenómeno condicionado, no podrás practicar vipassana. Desde hace veinticinco siglos ha habido millones de personas que han practicado vipassana. ¿Cuántos crees que serán Gautama Buda? Mi análisis es muy simple pero significativo: no deberías reprimir nada en tu vida. Vive la vida sin represiones, feliz. Pronto te darás cuenta de que todas esas alegrías y placeres están vacíos.
     Hasta que tú mismo experimentes que los placeres no son placeres sino juguetes para que sigas siendo ignorante, para entretenerte... Cuando descubres esto por medio de tu propia experiencia --recuerda que esto es fundamental, tiene que tratarse de tu experiencia--, entonces el vipassana es la meditación más sencilla. No tienes que ir a que te lo enseñe ningún hombre de negocios...
     Las personas como Goenka... son profesores de parvulario. No comprenden la complejidad de la meditación.
     El vipassana viene al final; no puedes empezar por la complejidad del vipassana...
     Todos se enfrentan a mí porque quiero que viváis primero lo más intensamente posible.
     Yo solía ir a Allahabad. Uno de mis sannyasins,... me recogía en el aereopuerto o en la estación, y de repente, en el puente, aceleraba al máximo. Y yo le preguntaba: "¿Qué ocurre?"
     "Es por ese cartel", respondía.
     Porque yo siempre le decía: "Ese cartel es muy religioso. De vez en cuando deberías acercarte a mirarlo".
     Era un anuncio muy bonito que decía: "Vive al máximo, bébete un Punto de Oro".
     "Me da igual el Punto de Oro, pero ¡vive al máximo!", le decía.
     La gente vive la vida a medias. Vive lo mínimo imprescindible porque eso la protege de todos los peligros. Si no quieres caerte, puedes gatear, ¡así no te caerás!  Y eso es lo que haces con tu vida. Yo te digo que vivas al máximo mientras dure. Porque no va a durar para siempre. No dudes, mientras sigues dudando se te pasa el tiempo...
     Una persona que haya vivido con intensidad estará abocada a hacer vipassana, pero al atardecer. Ha visto el día. Ha sido precioso, pero efímero, y se ha acabado. Ahora comienza la búsqueda de lo que llega y nunca se va.
     Una de las grandes escrituras hindúes son los sutras Badarayana. El primer sutra es: Athato brahma jigyasa que significa "ahora la indagación de lo supremo". Ese "ahora" ha sido un problema desde hace más de dos mil años, ¿cómo interpretarlo? Porque los libros nunca empiezan por un "ahora". Parece que le ha precedido algo.
     Y hay muchos comentarios del athato del Badarayana, pero nadie lo ha entendido. Lo que estaba diciendo es: "Si has vivido intensamente, habrás amado intensamente. Habrás hecho todo lo que querías sin reprimirte, sin avergonzarte. Ahora es el momento de indagar en lo supremo. Pero sólo ahora. Si no has vivido al máximo, todo lo que has dejado de vivir seguirá dándote vueltas en la mente. Todo lo que ha sido reprimido te llamará la atención. Tu corazón y tu mente se sentirán atraídos por lo que no han vivido, por lo que han reprimido, negado, condenado, y no podrás quedarte sentado en silencio"...
     Aquí hay muchas meditaciones, y el vipassana lo he dejado para el final. Primero debes tener toda clase de experiencias, purificarte y así estar preparado para empezar el vipassana. La gente quiere saltar directamente al paraíso, pero no se dan cuenta de que si saltan desde donde están, se romperán varios huesos. Primero hay que llegar a la escalera e ir paso a paso, conscientemente, con cautela. Es una peregrinación...
     Yo no quiero enseñarte el desierto. Quiero enseñarte el jardín, el jardín del corazón. Aquí es donde difiero de Gautama Buda, con todos los respetos. Yo lo adoro, pero eso no significa que tenga que estar de acuerdo con él en todo. Su meditación no tiene corazón, y una meditación sin corazón no tiene mucho valor. Quiero una meditación que sea capaz de reírse, que sea capaz de bailar".

Osho, Cierra los ojos y lánzate. Escucha el sonido de tu verdad
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