5 ene. 2017

Antes de que puedas perder tu ego, debes integrarlo. Solo una fruta madura cae al suelo.

Pregunta:
Osho,
Siento que después de desarrollar una actitud de resistencia hacia las dificultades, me he resignado con una gran parte de la vida. Esta renuncia se siente como un peso empujando contra mi esfuerzo por estar más vivo al meditar. ¿Significa esto que he suprimido mi ego, y que debo encontrarlo otra vez antes de que realmente pueda perderlo?

Respuesta de Osho:

"Este es uno de los mayores problemas. Parecerá muy paradójico, pero es verdad: antes de que puedas perder tu ego, debes integrarlo. Solo una fruta madura cae al suelo. La madurez lo es todo. Un ego inmaduro no puede ser desechado, no puede ser destruido. Y si tú luchas con un ego inmaduro para destruirlo y disolverlo, todo el esfuerzo va a ser un fracaso. En lugar de destruirlo, lo encontrarás más fortalecido, en nuevas y sutiles formas.

Esto es algo básico que debe entenderse; el ego debe llegar lo más alto posible, tiene que ser fuerte, debe haber alcanzado una integridad. Sólo entonces puedes disolverlo. Un ego débil no puede ser disuelto. Y esto se convierte en un problema.

En Oriente todas las religiones predican ausencia del ego. Así que en Oriente todos están en contra del ego desde el principio. Debido a esta anti actitud, el ego nunca se hace fuerte, nunca llega a un punto de integración en donde pueda ser abandonado. Nunca está maduro. Así que en Oriente es muy difícil disolver el ego, casi imposible.

En Occidente toda la tradición occidental de la religión y la psicología propone, predica, persuade a la gente a tener egos fuertes, porque a menos que tengas un ego fuerte, ¿cómo puedes sobrevivir? La vida es una lucha; si careces de ego serás destruido. ¿Entonces quién resistirá? ¿Quién peleará? ¿Quién competirá? Y la vida es una continua competición. La psicología Occidental dice: Logra un ego, sé fuerte en ello.

Pero en Occidente es muy fácil disolver el ego. Así que cada vez que un buscador occidental alcanza la comprensión de que el ego es el problema, él puede fácilmente disolverlo, más fácilmente que un buscador oriental. Esta es la paradoja: En Occidente se promueve el ego, en Oriente se promueve la ausencia del ego.  Pero en Occidente es fácil disolver el ego, en Oriente es muy difícil.

Esta va a ser una tarea difícil para ti, primero integrarlo y después perderlo, porque solo puedes perder algo que tú posees. Si tú no lo posees, ¿Cómo puedes perderlo?”.

Osho, My Way: The Way of the White Clouds