19 ago. 2008

Necesitamos un nuevo tipo de ser humano que tenga ambas alas: las alas del conocimiento... y las alas de la meditación

"No estoy en contra del conocimiento. Cuando estés haciendo algo en el mundo, utiliza tus conocimientos. Allí, usar la sabiduría es una tontería. Allí, sentarte en un automóvil y meditar es peligroso. Allí, debes usar toda tu eficiencia, todos tus conocimientos, toda tu habilidad... pero no debes confinarte a ellos. No has de obsesionarte con ellos. Has de ser capaz de ir hacia tu interior. Cuando has acabado el trabajo, has de ser capaz de cerrar las puertas del mundo exterior y regresar al interior. Entonces baila, canta, medita, ama, vive. Has de ser flexible, líquido...

Y el mundo exterior es tan hermoso como el mundo interior. Y si podemos tenerlos a ambos, ¿por qué escoger uno solo?.

Todo mi mensaje es: si puedes comerte el pastel y al mismo tiempo tenerlo, ¿por qué conformarte con la mitad? El conocimiento es útil en el mundo exterior; en el mundo interior es un obstáculo. Y lo mismo es cierto respecto a la sabiduría interior: dentro, es una inmensa alegría... pero no intentes utilizarla afuera.

Y se han hecho ambas cosas. Occidente sólo ha vivido a través del conocimiento, como consecuencia ha perdido su dimensión interna, ha perdido su florecimiento interno, ha perdido el contacto con su propio ser. Oriente ha hecho lo contrario: creyendo que el conocimiento es algo inútil, se ha vuelto no científico, no práctico, de manera que su mundo exterior se ha quedado limitado. Es pobre, feo y poco científico.

Occidente ha perdido el contacto con su propia alma mientras que Oriente ha perdido el contacto con su propio cuerpo. Y el hombre es la danza de esos dos extremos complementarios; son la pareja de baile. Son como dos alas. No puedes alzar el vuelo con sólo una ala; con una ala, te caerás. Occidente se ha caído; Oriente se ha caído. Los dos han resultado ser un absoluto fracaso.

Necesitamos un nuevo tipo de ser humano que tenga ambas alas: las alas del conocimiento, de la ciencia, de la tecnología; y las alas de la meditación, de la Iluminación, del amor, de la libertad. Cuando ambas alas funcionen sincrónicamente a la perfección, al unísono, al mismo ritmo y con la misma armonía, sólo entonces el hombre será completo, total".

Osho, El ganso está fuera
http://osho-maestro.blogspot.com/