26 ene. 2011

El Viejo Hombre era muy serio, el Viejo Hombre era un adicto al trabajo. El Nuevo Hombre será juguetón: homo ludens

"El Viejo Hombre era muy serio, el Viejo Hombre era un adicto al trabajo. El Nuevo Hombre será juguetón: homo ludens. Creerá en disfrutar de la vida. Desechará palabras como obligación, sacrificio. No se sacrificará por nada. No será una víctima de ningún altar, ya sea el del Estado o el de la religión, el del sacerdote o el del político. No permitirá que nadie explote su vida diciendo: "Vete a morir porque tu país está en guerra". Su compromiso es con la vida... Quiere vivir con alegría, quiere regocijarse con todos los dones de Dios, quiere celebrar. Su único mantra será Aleluya.

Jesús dice: "Regocijaos, regocijaos. Otra vez os digo: Regocijaos"

El hombre aún no se ha regocijado. El hombre ha vivido bajo la pesada carga de la seriedad. Trabajar para el país, trabajar para la familia, trabajar para la esposa, trabajar para los hijos, trabajar para tu padre y tu madre... Simplemente sigue trabajando y trabajando, y luego un día muere y desaparece en la tumba. Y entonces trabajarán otros y esto sigue y sigue. Nadie parece tener nada de tiempo para disfrutar la vida.

Y no estoy diciendo que el Nuevo Hombre no vaya a trabajar. Trabajará, pero eso no será su adicción, no será un adicto al trabajo. El trabajo no será una droga. Trabajará porque necesita unas pocas cosas, no estará trabajando continuamente para conseguir más y más. No será un acumulador. No creerá en tener una gran cuenta corriente, y no creerá en tener una posición muy elevada. Más bien, querrá cantar una canción, tocar la flauta, la guitarra, bailar. No querrá hacerse famoso. Querrá vivir, vivir auténticamente. Estará dispuesto a no ser nadie.

Y eso ya está sucediendo. Los primeros rayos ya están disponibles... los nuevos niños, la nueva generación, son un tipo totalmente diferente de generación. De ahí el conflicto generacional, es muy real... Esta es la primera vez en toda la historia humana que hay un conflicto generacional. Los niños hablan en una lengua diferente a la de sus padres. Los padres no entienden, porque los padres quieren que tengan éxito. Y los niños dicen: "Pero, ¿de qué sirve tener éxito si no puedes cantar una canción y no puedes bailar, y no puedes disfrutar y no puedes amar; de qué sirve tener éxito? ¿Por qué? ¿Para qué va a servir el éxito? Incluso si todo el mundo conoce mi nombre, ¿qué me va a aportar eso?".

Osho, El secreto de los secretos. Charlas sobre el secreto de la Flor Dorada
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