23 may. 2011

¿Has sentido alguna vez veneración por tu amado?

"El amor puede ser muchas cosas, y el amor es muchas cosas. Para mí, el amor es meditación. Así que prueba esto: con tu amado estate en meditación. Siempre que tu amado o amada esté presente, estate en profunda meditación. Haz de esta presencia del otro un estado meditativo.

Normalmente, hacemos exactamente lo contrario. Cuando los amantes están juntos, están peleándose. Cuando están separados, entonces piensan el uno en el otro, y cuando están juntos están luchando... ¡Esto no es amor!

Así es que sugeriré algunas claves. Haz de la presencia de tu amado o amante un estado meditativo. Guarda silencio. Permanece íntimo, pero en silencio. Usa la presencia del otro para dejar la mente; no pienses. Si estás pensando mientras tu amante está contigo, entonces no estás con tu amante. ¿Cómo vas a estar?  Estáis ahí los dos, pero muy lejos el uno del otro. Tú estás pensando tus pensamientos, tu amante está pensando sus pensamientos. Sólo parece que estáis cerca, pero no lo estáis, porque cuando dos mentes están pensando, son polos aparte.

El amor auténtico significa cesación del pensamiento. En presencia de tu amado o amante, deja de pensar completamente; sólo entonces estáis cerca...

Haz de tu relación un  fenómeno sagrado. Cuando estás realmente enamorado, el objeto de tu amor se vuelve divino... Pero ¿has sentido alguna vez veneración por tu amado? Puede que hayas sentido muchas otras cosas, pero nunca veneración...

En presencia de tu amada o amado, siente veneración. Si no puedes ver lo divino en tu amada o amado, no puedes verlo en ninguna otra parte. ¿Cómo vas a verlo en un árbol, con el que no existe ninguna relación?   Si no prevalece ninguna intimidad profunda, ¿cómo vas a poder verlo en una roca o un árbol?  No están relacionados. Si no puedes verlo en la persona a la que amas, si no se siente a Dios ahí, no se le puede sentir en ninguna otra parte...

Así que no pienses en antítesis, en si amar o meditar. Eso no es lo que quise decir. No intentes elegir entre amar y meditar. Ama meditativamente o medita amorosamente. No crees ninguna división. El amor es un fenómeno muy natural, y se puede usar como vehículo: no sólo el amor; el tantra ha usado incluso el sexo como vehículo".

Osho, El Libro de los Secretos
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