29 nov. 2013

El amor sólo puede existir después de haber meditado; antes no

     "El amor sólo puede existir después de haber meditado; antes no.
     Es una ley existencial básica. Antes de meditar sólo hay deseo, sólo hay sexualidad. Antes de meditar eres un animal, pero realmente no eres un ser humano. La transformación se produce meditando: te vuelves humano, y el amor surge de tu humanidad.
     Cuando la meditación llega a su cumbre, al Everest de la conciencia, se vuelve a producir otro cambio. La ciencia dice que para que se produzca un cambio cualitativo tiene que haber una cantidad determinada. El agua no se evaporará si la hierves hasta los noventa y nueve grados. Sólo ocurre a los cien grados. Y nadie sabe por qué. Esto hace que la vida sea un misterio.
     Cuando llegas a un cierto nivel  --cuando puedes alcanzar ese estado con gran facilidad sin que se quede algún pensamiento relegado--, meditar es tan fácil como respirar.
     Y paralelamente, a través de la meditación pasas de la sexualidad al amor. Por medio de la iluminación te convertirás en amor. No es una cuestión de amar a nadie; es tu propia presencia. Tu presencia es amor.
     Cuando la presencia de alguien se convierte en amor, ha cumplido su destino. Más allá no hay nada. Ha llegado al más allá".

Osho, Gozar, amar, vivir. No te tomes demasiado en serio.