14 nov. 2016

Para el que medita todo es hermoso.

"Todo cambia de cualidad en cuanto lo toca el que medita. Te lo digo por propia experiencia. Nunca digo nada si no es de mi propia experiencia. Durante treinta y dos años o más  he disfrutado la comida como nunca antes... Los demás también comen, pero tienen muchas cosas en la cabeza mientras mastican. Su mente está distraída. ¿Cómo pueden saborear la comida?

Por eso come tanto la gente. Por eso es uno de los grandes problemas de los países ricos. Las mujeres hacen dieta, hacen ejercicios para estar esbeltas, porque un gordo declara con su gordura que está vacío y que llena su vaciedad con comida.

Después de la iluminación, cuando comas, no harás más que comer. No estás ahí, es sólo el acto de comer. Se vuelve exactamente igual que con la pintura, cuando el pintor no está ahí. Se vuelve como la danza, cuando el bailarín desaparece al bailar.

Quiero enseñarte que no sólo los pintores y los bailarines y los cantantes tienen la prerrogativa de disfrutar la vida. Es un derecho innato de todos, no tiene nada que ver con talentos especiales. Cocinar puede ser una alegría, limpiar la casa puede ser una alegría...

Para el que medita todo es hermoso. Vive la vida en su abundancia".

Osho, La odisea de ser humano