21 nov. 2016

Un hombre que medita por primera vez se da cuenta que no importa si lo necesitan o no; el mismo es una alegría para sí mismo.

"Toda la vida se ha convertido sólo en un servicio: si eres un inspector o si eres un comisionado de la policía o si eres un ministro o si eres un profesor; sólo un trabajo que cualquier robot puede hacer.

La única cosa que un robot no puede hacer es meditar. En otras palabras, estoy diciendo que aquellos que no están en meditación están siendo robots, sin darse cuenta que hacen sólo servicios, trabajos, que se les necesita.

Pero un hombre que medita por primera vez se da cuenta que no importa si lo necesitan o no; el mismo es una alegría para sí mismo. El mismo es una dicha, no depende de nadie para ser dichoso. Esta es la única libertad posible en el mundo. De otra forma, todos son esclavos.

Me gustaría que la gente lo entendiera plenamente, que a menos que llegues a ser dichoso por tu propia voluntad, que a menos que tu rosa se abra dentro de tu propio ser, eres sólo un producto, sólo una cosa, un objeto. La meditación revela su subjetividad. La subjetividad es tu conciencia y tu experiencia hace tu vida trascendente, significativa, inmortal, sin ningún comienzo y sin ningún final. Una celebración, una danza permanente.

Y a no ser que hayas transformado tu vida en una danza permanente, has perdido la oportunidad que la existencia te brinda”.

Osho, YAA-HOO! The Mystic Rose