10 ago. 2007

Cada vez que te enojes, no respondas antes de veinticuatro horas

"Cuando la mente empiece a desbordarse, pon atención tan pronto como sea posible...tan pronto como sea posible!

Alguien te ha insultado. Para que tú te enojes hacen falta unos instantes, porque aquello es como un mecanismo. Te enojarás, pero después de un intervalo. Las cosas sucederán como si hubiera un chispazo. Primero te sentirás insultado. En el momento en que te sientes insultado, una segunda corriente empezará a fluír: te pondrás furioso. Al comienzo,la rabia no será consciente; primero será como una fiebre, solamente. Luego se volverá consciente. Entonces empezarás a expresarla o a reprimirla. Así que, cuando digo, "cuanto antes mejor", quiero decir que, cuando alguien te insulte, toma consciencia tan pronto como empieces a sentir que has sido insultado. Y en cuanto tomes consciencia, simplemente haz un esfuerzo por parar. No caigas en la respuesta automática ni siquiera por un solo momento. Incluso parar un solo momento será de mucha ayuda. Paradas más largas ayudarán aún más.

Cuando el padre de Gurdjieff estaba muriendo, llamó a su muchacho. El tenía apenas nueve años, sin embargo Gurdjieff recordó el incidente toda su vida. El padre lo llamó. Era el chico más joven... El padre le dijo: "Soy muy pobre, no puedo darte nada, hijo mío. Pero algo que me dio mi padre te lo daré a ti. Puede que incluso no llegues a entender lo que significa ahora, porque yo mismo no fui capaz de entender su significado cuando mi padre me lo dio, pero ha demostrado ser lo más precioso en mi vida, así que ahora te lo doy a ti, simplemente. Presérvalo! Dentro de un tiempo puede que empieces a entenderlo".

Así que Gurdjieff solamente escuchaba. El padre dijo: "Cada vez que te enojes, no respondas antes de veinticuatro horas. Responde, pero deja pasar un intervalo de veinticuatro horas".

Gurdjieff siguió el consejo de su padre moribundo. Aquello quedó profundamente grabado en su mente y, el mismo día en que su padre murió, Gurdjieff dijo: "He practicado muchos, muchos ejercicios espirituales, pero este ha sido el mejor. Nunca me pude enojar en mi vida, y esto cambió toda la corriente, todo el fluido, porque tenía que cumplir con la promesa. Siempre que alguien me ha insultado he creado una situación. Le digo simplemente que regreso en veinticuatro horas para responder, y nunca he replicado, porque ha quedado claro que era una tontería responder".

Sólo hacia falta un intervalo. Y toda la vida de George Gurdjieff se convirtió en algo diferente".

Osho, The Ultimate Alchemy
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