11 jul. 2009

¿Te has fijado en cómo mantiene el equilibrio un equilibrista?

"Yo estoy a favor de que la gente vuelva una y otra vez a lo viejo, porque eso les dará un punto de referencia para juzgar.

En el pasado, a Oriente le ocurrió una tragedia. La gente empezó a tener tanto miedo del mundo que comenzaron a huir. Se fueron a los Himalayas, a los monasterios, y al vivir en esa atmósfera tan pacífica, empezaron a sentirse un poco silenciosos, felices, despreocupados. Entonces les dio miedo volver al mundo, a lo viejo. Este miedo es malo, porque demuestra que no habían logrado nada realmente. Quizá a causa de los Himalayas, del silencio, de la paz y la belleza natural, la increíble cualidad de eternidad de los Himalayas, cayeron en la ilusión de que habían logrado algo. Eso es una gloria reflejada, sólo están reflejando la gloria de los Himalayas.

Para mí este es un entrenamiento básico: hay que enviarlos una y otra vez al zoco, al mercado, para poner a prueba lo que han logrado. Si una vez en el mercado, permanece, quiere decir que es tuyo. Si por el mero hecho de ir al mercado se pierde, quiere decir que era de los Himalayas, no tuyo.

Durante muchos siglos la gente tuvo tanto miedo, que en Oriente la religión se apartó completamente de la vida. La vida se convirtió en una cosa del mercado, la religión en una cosa del monasterio, y sus fronteras se volvieron infranqueables, ambas quedaron separadas. Un mercado que no tiene meditación se volverá completamente feo. Estará vivo, pero será feo. Un monje que no sea lo suficientemente valiente para ir al mercado será silencioso, pero muerto. Así que los monasterios se volvieron lugares muertos y el mercado permaneció vivo, muy vivo, vivo y lleno de locura.

Esto es lo que ocurrió en Oriente y también puede ocurrir en Occidente, porque ahora Occidente se está moviendo en la misma dirección, ha llegado la misma búsqueda espiritual. Antes de de ocurra esa tragedia me gustaría trabajar en una dimensión totalmente diferente, de modo que la vida, la vida ordinaria, nunca esté dividida ni separada de la vida religiosa.

¿Te has fijado en cómo mantiene el equilibrio un equilibrista? En eso consiste la verdadera meditación. En cuanto siente que se está inclinando demasiado hacia la izquierda, se inclina a la derecha para recuperar el equilibrio. Cuando ha recuperado el equilibrio de nuevo, se da cuenta que se ha inclinado demasiado hacia la derecha e inmediatamente se inclina hacia la izquierda para recuperar el equilibrio. Y esa es la manera, al moverse entre la izquierda y la derecha permanece justo entre las dos.

Observa al equilibrista, en eso consiste la vida de un sannyasin. Uno debería estar siempre inclinándose a ambos lados y recuperar el equilibrio siempre".

Osho, Cara a cara con Osho. El martillo en la roca
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