18 abr. 2011

En la línea horizontal, la vejez está temblando por miedo a la muerte... En la línea vertical, la vejez es una celebración

"Estos son los dos caminos: uno es horizontal, de la infancia a la juventud, a la vejez y a la muerte; el otro es vertical, de la infancia a la juventud, a la vejez y a la inmortalidad. La diferencia de cualidad entre las dos dimensiones es enorme, incalculable. La persona que solamente se hace joven, después se hace viejo y después muere, habrá permanecido identificada con su cuerpo. No ha llegado a saber nada de su ser, porque el ser nunca nace y nunca muere; siempre es, siempre ha sido y siempre será. Es toda la eternidad.

En la línea vertical el niño se convierte en un joven, pero el joven de la línea vertical será distinto al joven de la línea horizontal. La infancia es inocente, pero las dos dimensiones parten de ahí. El joven de la línea horizontal sólo es sensualidad, sexualidad y toda clase de estupideces. El joven de la línea vertical es una búsqueda de la verdad, es una búsqueda de la vida; es un deseo de conocerse a uno mismo.

En la línea horizontal, la vejez está temblando por miedo a la muerte, sólo puede pensar en el cementerio y en la oscuridad que cada vez se vuelve más oscura. Sólo se puede imaginar como un esqueleto.  En la línea vertical, la vejez es una celebración; es más hermosa de lo que haya sido nunca ninguna persona.

La juventud es un poco tonta, esto es inevitable porque no tiene experiencia. Pero la vejez ha pasado a través de todas las experiencias -buenas y malas, correctas e incorrectas- y ha llegado a un estado donde ya no le afecta nada de lo relativo al cuerpo y a la mente. ¡Es una bienvenida!  La vejez en la línea vertical es mantener la puerta abierta para que entre el último huésped. No es el final, sino el principio de una verdadera vida, de tu auténtico ser.

Por eso siempre hago una distinción entre envejecer y crecer. Hay muy pocas personas que hayan tenido la suerte de crecer. El resto de la humanidad sólo ha estado envejeciendo, y naturalmente todos se aproximan a la muerte.  Tan sólo en la línea vertical no existe la muerte; es el camino hacia inmortalidad, hacia la divinidad.  Y naturalmente cuando envejeces en esa dimensión tendrás gracia y belleza, compasión y amor.

Se ha mencionado una y otra vez... En las escrituras budistas hay una declaración que dice que, a medida que iba envejeciendo, Buda se iba volviendo más hermoso. Esto es lo que llamo un verdadero milagro... Buda se volvió más hermoso de lo que era en su juventud, se volvió más inocente de lo que era en su infancia; esto es crecer".

Osho, Madurez. La responsabilidad de ser uno mismo
http://osho-maestro.blogspot.com/