13 abr. 2011

La vida debería ser una celebración constante

"La verdadera celebración debería brotar de tu vida, en tu vida.

La verdadera celebración no se puede regir por el calendario: el primero de noviembre tienes que celebrar. Es curioso, estás sufriendo durante todo el año y, de repente, ¿el primero de noviembre dejas de sufrir y te pones a bailar? O era falso el sufrimiento o es falso el primero de noviembre, pero ambos no pueden ser verdad.

Y cuando pasa el primero de noviembre vuelves a tu agujero, todo el mundo vuelve a ser desdichado, todo el mundo vuelve a sus preocupaciones.

La vida debería ser una celebración constante, un festival de fuegos artificiales durante todo el año. Sólo entonces podrás crecer, podrás florecer.

Transforma en celebración las cosas sin importancia. En Japón, por ejemplo, celebran la ceremonia del té...

Y si se puede hacer con el té, se puede hacer con todo: con la ropa, con la comida. La gente vive adormilada; de lo contrario, cualquier tela, cualquier ropa tiene su propia belleza y nos da una determinada sensación. Si eres sensible, la ropa no servirá sólo para cubrir tu cuerpo, sino será algo que exprese tu individualidad, algo que exprese tu gusto, tu cultura, tu ser. Todo lo que hagas debería ser una expresión de ti, y debería llevar tu firma.

De esta forma, la vida se convierte en una celebración constante".

Osho, Madurez. La responsabilidad de ser uno mismo
http://osho-maestro.blogspot.com/