22 jun. 2011

Sexo, amor y oración

"Para mí, estas tres palabras son muy significativas: sexo, amor y oración.  El sexo es la reconciliación de tu cuerpo con otros cuerpos... Por eso es tan satisfactorio, por eso te brinda tanto estremecimiento, tanta excitación, tanta relajación, tanto sosiego. Pero esta es la reconciliación más baja. Si no conoces otra más elevada, entonces está bien. Pero estás viviendo en tu casa,  sin saber que en ella hay muchas otras habitaciones. Vives un una celda oscura, y crees que eso es todo --sin embargo, hay muchas otras bellas habitaciones en tu casa. Pero sigues siendo un mendigo porque te quedas sólo con el cuerpo. El cuerpo no es más que un pórtico, el portal del palacio.

El sexo te proporciona alegría porque es la reconciliación entre dos cuerpos materiales. Dos cuerpos vibrando en un solo acorde. Existe una canción, una canción física. Brota una poesía entre las dos energías de los cuerpos: danzan juntos de la mano, se abrazan, se pierden uno en el otro. Durante unos momentos hay éxtasis, después desaparece porque los cuerpos no pueden fundirse el uno en el otro  --son demasiado sólidos para ello.

Lo segundo es el amor. El amor es una reconciliación entre dos mentes, dos energías psicológicas. El amor es más elevado, más profundo, más grande. Si puedes amar a una persona, poco a poco, verás desaparecer el sexo entre vosotros. Los occidentales tienen mucho miedo a ese fenómeno.

Cada día alguna que otra pareja viene a mí y me dice: "¿Qué nos está pasando? Nos amamos más, sin embargo, ¿por qué está desapareciendo el sexo?". Porque se les ha enseñado que el sexo y el amor son sinónimos. No lo son. Y se les ha enseñado que al amar más a la persona, es mayor su implicación sexual con ella. Justo lo contrario es lo verdadero. Cuando amas más, el sexo empieza a desaparecer, porque estás llegando a una reconciliación mayor. ¿A quién le importa lo inferior? Esto satisface más, proporciona mayor contento, una alegría más duradera.

Y el tercer estado de la energía del amor es la oración. Esta es la reconciliación entre el alma de la persona y el alma de la existencia. Es la reconciliación más elevada, no existe otra más allá. Por tanto, cuando esto sucede, lo que conocemos por amor también empieza a desaparecer  --justo igual que cuando sucede el amor el sexo empieza a desaparecer.   Pero  no  estoy  condenando  el  sexo  --no  hay  nada  malo en ello--, es perfectamente hermoso, saludable en su medida; pero cuando llega una energía más elevada, la inferior comienza a desaparecer. Ya no es necesaria; su trabajo ha terminado...

Si realmente profundizas en el sexo, llega un momento en que el amor es mayor de lo que el sexo puede contener. Entonces empiezas a desbordarte, a dirigirte hacia lo superior, y pronto estarás fuera del sexo. Un día vuelve a suceder otra vez. Cuando el amor es demasiado, empiezas a desbordarte hacia la oración; y el amor desaparece".

Osho, El significado oculto de los evangelios
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