7 nov. 2012

La ciencia es el asesino del misterio

Pregunta:
...Como científico, ¿tengo alguna posibilidad de experimentar el misterio?

"La ciencia es una desmitificación de la existencia, por eso resulta absolutamente imposible sentir cualquier sensación de misterio a través de la ciencia; el propio método de la ciencia lo impide. Es como un ciego intentando ver por los oídos, o un sordo intentando escuchar música con los ojos...
     La ciencia es el asesino del misterio.
     Si quieres experimentar el misterio tendrás que entrar por otra puerta, por una dimensión completamente distinta. La dimensión de la ciencia es la dimensión de la mente, y la dimensión de la meditación es la dimensión de lo milagroso, lo misterioso...
     Si realmente  quieres la experiencia de lo misterioso, tendrás que abrir una nueva puerta en tu ser.  No estoy diciendo que dejes de ser científico, simplemente estoy diciendo que la ciencia puede quedarse como una actividad secundaria para ti. En el laboratorio, sé científico, pero cuando no estés en él olvídate por completo de la ciencia. Entonces, escucha a los pájaros;  ¡pero no de una forma científica!  Mira las flores; pero no de una forma científica, porque cuando observas una rosa de forma científica estás viendo un tipo de cosa totalmente distinto. No es la misma rosa que experimenta un poeta...
     Así que cuando salgas de tu laboratorio, olvídate por completo de los átomos, del cosmos; en su lugar, empieza a ver con una mirada renovada, con una visión diferente: la visión de un niño, la visión de un poeta, la visión de un amante.  Cuando mires a la mujer que amas, nunca pienses en términos de biología... Ella no es biología, ella tiene un ser mucho más grande de lo que pueda contener cualquier biología. Cuando beses a tu mujer, no pienses en términos de lo que se está transfiriendo químicamente de labios a labios, ¡te parecerá asqueroso! No verías ninguna poesía, no entenderías de qué hablaban todos esos poetas...
     Cuando estés haciendo el amor con tu mujer, no pienses en término de hormonas, no hagas esa tontería, o el acto amoroso se convertirá en un simple fenómeno mecánico. Estarás ahí y, sin embargo, no estarás. Sólo serás un observador, no un participante. Y el gran secreto del poeta es la participación.
     Cuando estés mirando una flor, conviértete en la flor, danza alrededor de la flor, ponte a cantar, canta aleluya. ¡Participa en ella! Abandona la indiferencia, la objetividad, el alejamiento. Abandona toda tu actitud científica. Vuélvete un poco más fluido, más blando, más fundido. Deja que la flor le hable a tu corazón, deja que la flor entre en tu ser. Invítala, ¡es una invitada!  Entonces saborearás un poco el misterio.
     Este es el primer paso hacia lo misterioso, y el paso definitivo es: si puedes ser participante por un momento, tienes la llave, el secreto. Entonces conviértete en participante en todo lo que hagas. Cuando camines,  no lo hagas mecánicamente, no te limites a observarlo. Cuando bailes, no lo hagas técnicamente; la técnica es irrelevante. Puedes ser técnicamente correcto y, no obstante, perderte toda la dicha del baile. Disuélvete en la danza, conviértete en la danza, olvídate del danzante".

Osho, Inocencia, saber y asombro
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