1 mar. 2014

Es prácticamente una rutina que las parejas se peleen y después hagan el amor.

         "Haced el amor únicamente cuando sintáis un deseo y una pasión irrefrenables; sino decid: "Perdona, no me apetece. No tiene sentido".  Fingir no es bueno. Y si dejas de fingir, descubrirás que tu profundidad al hacer el amor aumenta de una forma increíble. Pero hay otro problema: se hace el amor con demasiada frecuencia, se ha convertido casi en algo rutinario. Las autoridades médicas han propagado la idea de que el sexo es muy importante para la salud, que si no haces el amor todos los días algo empezará a ir mal. Ahora dicen que incluso puede darte un ataque al corazón si no haces el amor lo suficiente. Y no paran de decir cosas por el estilo.
          La gente ha vivido años enteros sin hacer el amor. El amor no es realmente una necesidad, sino un lujo, y así debería utilizarse, como un lujo. Debería ser una rareza, una fiesta. No debería convertirse en una rutina, en el pan de todos los días. Debería conservarse para ciertas ocasiones, en las que realmente estás liberado, cuando existe un momento diferente.  Habría que conservarlo para momentos excepcionales, porque sino la vida resulta muy aburrida. Todos los días comes, bebes y te duchas. De igual modo, haces el amor. Entonces resulta aburrido, y todo es igual.
          El amor debe ser algo especial, y hay que esperar el momento adecuado. Casi siempre se elige el peor momento. He observado que siempre que una pareja se pelea, a continuación hace el amor. En primer lugar se enfadan, se pelean, y después empiezan a sentirse culpables, por hacerse una cosa así. Después se odian a sí mismos por portarse indebidamente, y para compensarlo hacen el amor. Es prácticamente una rutina que las parejas se peleen y después hagan el amor. No existe peor situación para hacer el amor: ¿cómo puede resultar satisfactorio?
          Esperad el momento adecuado. Existen unos cuantos momentos que surgen sin que nadie pueda prepararlos. A veces surgen, y son regalos divinos. Un día, de repente notas que estás fluyendo, que no pesas, como si volaras. Un día notas que te gustaría darle todo lo posible a tu mujer: ese es el momento adecuado. Medita, baila, canta, y deja que el amor se dé en medio de la danza, el canto, la meditación, la oración. Entonces adquirirá un carácter distinto, el carácter de lo sagrado.
          El amor también puede tener un carácter demoníaco, y así ocurre en el mundo entero, en el 99% de los casos. El amor puede tener el carácter de lo divino, y a menos que sea así, no te proporcionará satisfacción. Puedes hacer el amor durante más o menos tiempo, pero eso no significa nada. Cuando el amor se convierte en algo sagrado, sencillamente desbordas satisfacción, tranquilidad".

Osho, El libro del sexo. Del sexo a la superconsciencia
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