24 dic. 2016

Los tiempos de crisis son tremendamente significativos para las almas atrevidas a las que nunca les ha preocupado la respetabilidad social ni los honores sociales; para los que nunca se han preocupado por lo que los demás piensen de ellos, y sólo han hecho lo que les parecía justo hacer, los que de alguna forma han sido rebeldes, individualistas.

Pregunta:

Amado Osho,
A medida que la presión social sobre la mente de la gente empieza a desintegrarse en tiempos de crisis social como estos, parece haber una tendencia a que la gente caiga por debajo del nivel mental y se vuelva loca. Al mismo tiempo, ¿es cierto que esto tiene un paralelo en la tendencia de la gente a buscar la posibilidad de ir más allá de la mente, hacia la iluminación?

Respuesta de Osho:

"Los momentos de crisis son al mismo tiempo peligrosos e inmensamente importantes, peligrosos para los que no tienen el valor de explorar las nuevas dimensiones de la vida. Están obligados a desintegrarse en diversos tipos de locura, porque su mentalidad fue creada por la sociedad. Ahora que la sociedad se está desintegrando, la mentalidad no puede permanecer: sus raíces están en la sociedad. La mente se nutre constantemente de la sociedad y ahora ese alimento está desapareciendo.

Como la sociedad se está desintegrando, en los individuos surgirá una gran sospecha, una duda que nunca antes había estado presente. Y si sólo son gente obediente, gente que nunca ha traspasado ningún límite impuesto por la sociedad, que siempre han sido ciudadanos honrados y respetables  --en otras palabras, mediocres--, inmediatamente se volverán locos...

En momentos de crisis, el peligro se presenta para los que han disfrutado de los tiempos en los que la sociedad estaba asentada, cuando no había problemas, todo era fácil, y ellos eran honrados y respetados. Éstas son las personas que han disfrutado de la obediencia mental, y ahora serán los sufridores...

Pero los tiempos de crisis son tremendamente significativos para las almas atrevidas a las que nunca les ha preocupado la respetabilidad social ni los honores sociales; para los que nunca se han preocupado por lo que los demás piensen de ellos, y sólo han hecho lo que les parecía justo hacer, los que de alguna forma han sido rebeldes, individualistas. Para estas personas, los tiempos de crisis son tiempos dorados, porque la sociedad se está desintegrando...

El individuo atrevido puede utilizar esta oportunidad para ir más allá de la mente, porque ahora la sociedad no puede impedírselo, no puede ponerle trabas. Ahora es libre.

Es casi como la situación en una cárcel...; se han abierto las puertas y los guardas han desaparecido, el carcelero no está por ninguna parte. La gente que tiene algún sentido, alguna inteligencia, utilizará la situación para liberarse. Pero los que están tan esclavizados que no pueden pensar en la libertad  --la prisión se ha convertido en su hogar--, simplemente sentirán pánico: "¿Qué va a ocurrir hoy? ¿No hay guardas? ¿No está el carcelero? ¡Las puertas están abiertas! ¿Quién cuidará de nosotros? ¿Quién nos dará de comer?

Hay gente a la que la esclavitud le ha penetrado en el alma; esta gente se volverá loca. Pero la gente que siempre ha estado esperando el momento de escapar de la cárcel se sentirá inmensamente feliz. Éste es el momento que han estado esperando y por el que tanto han rezado. Escaparán de la prisión a cielo abierto. Ir más allá de la mente es ir a un cielo abierto, lleno de estrellas, la luna, el sol, la inmensidad de todo ello... Se vuelve tuyo; toda la existencia se vuelve tuya.

La mente es una pequeña jaula.

Por eso los momentos de crisis son ambas cosas... y esto es lo que está pasando en todo el mundo. Nunca ha habido una búsqueda tan intensa del crecimiento espiritual, de la meditación. Pero nunca ha habida tanta locura tampoco. Ambas cosas están ocurriendo porque el estatus quo ya no es tan poderoso; ha perdido el control...

Es un tiempo precioso. La sujeción social se ha soltado...

...la gente que vaya más allá de la mente creará al hombre nuevo, la nueva mente. Y lo esencial que debe recordarse sobre la nueva mente es que nunca se convertirá en una tradición...

La nueva mente tiene que renovarse constantemente, ser nueva cada día, preparada para aceptar experiencias inesperadas, cualquier verdad inesperada...; simplemente estar disponible, vulnerable. Será tremendamente emocionante, un gran éxtasis, un enorme desafío.

Por eso no creo que la crisis sea mala; es buena...

Si la nueva mente prevalece, entonces la vida podrá convertirse en un proceso iluminador. Y la iluminación no será algo raro que le ocurre de vez en cuando a alguien muy especial; será una experiencia humana muy ordinaria que sólo se perderá de vez en cuando algún idiota".

Osho, Más allá de la psicología
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