15 may. 2017

Tienes que experimentar la respiración con mayor y mayor profundidad, escudriñarla, observarla, vigilarla, analizarla.

"La respiración es una de las cosas a las que hay que prestar atención, ya que es una de las cosas más importantes. Si no respiras plenamente no puedes vivir plenamente. Entonces, en casi todo estarás reteniendo algo, incluso en el amor. Incluso al hablar estarás reteniendo. No comunicarás completamente, siempre habrá algo incompleto.

Cuando la respiración es perfecta todo lo demás se alinea. La respiración es vida. Pero la gente lo ignora, no se preocupa en absoluto de ella, nadie le presta ninguna atención. Y todo cambio que vaya a ocurrir, ocurrirá a través del cambio en tu respiración...

Todo el mundo respira mal porque la sociedad en su conjunto está basada en condiciones, nociones y actitudes completamente erróneas. Por ejemplo: un niño pequeño está lloroso y la madre le dice que no llore. ¿Qué hará el niño? --porque el llanto acude y la madre le dice que no llore--: comienza a retener su respiración porque esa es la única manera de detenerlo. Si retienes la respiración todo se detiene: el llanto, las lágrimas, todo. Con el tiempo eso se convierte en algo fijo: no te enfades, no llores, no hagas esto, no hagas aquello...

La respiración cambia continuamente con las emociones. Cuando estás enfadado tu respiración es arrítmica, asimétrica. Cuando estás lleno de pasión sexual tu respiración es casi como la de un demente. Cuando estás tranquilo y en calma, lleno de júbilo, tu respiración tiene una cualidad musical, tu respiración es casi una canción. Cuando en medio de la existencia te sientes en casa, cuando no tienes deseos y te sientes satisfecho, de repente tu respiración cesa casi por completo. Cuando estás en un estado reverencial, de asombro, la respiración se detiene por un instante. Y esos son los más grandes momentos de la vida, porque sólo en esos momentos en los que la respiración casi se detiene estás en completa sintonía con la existencia: tú estás en Dios y Dios está en ti.

Tienes que experimentar la respiración con mayor y mayor profundidad, escudriñarla, observarla, vigilarla, analizarla..."

Osho, De la medicación a la meditación