18 jun. 2008

Un padre muere insatisfecho, pero espera que al menos su hijo logre alcanzar la meta

     "Cuando nace un niño que es amado por sus padres, estos no tratarán de imponerse, porque al menos sabrán una cosa: que ellos han sido sendos fracasos, así que ¿por qué imponerles la misma pauta a sus hijos? ¿Por qué volver a destruir otra vida? Pero fijaros en la estupidez. Querrán que el hijo siga su camino. Y no llegarán a ninguna parte, porque en su interior saben que están vacíos, huecos, pero de nuevo tratan de forzar al niño para que siga por el mismo camino, para que al final acabe llegando a la misma vacuidad. ¿Por qué? Pues porque al ego le sienta bien saber que "mi hijo sigue mis pasos"...
     ¿Qué le ha sucedido al hombre? ¿Qué es lo que el hombre le ha hecho al hombre para que nadie florezca? Y recordadlo bien: si el Buda florece no es por vosotros, sino a pesar de vosotros. A pesar del padre y la madre del Buda, a pesar de sus maestros.
     "En una ocasión vino a verme uno de mis profesores de universidad. Me dijo: “Seguramente recordarás que fui tu profesor”.
     Así que le respondí: “Desde luego que me acuerdo. ¿Cómo podría olvidarlo? A pesar suyo soy lo que soy. No tuvo éxito conmigo. Lo intentó y siempre me sentiré agradecido con usted por haber fallado. ¡No tuvo éxito!
     Me quería mucho e hizo todo lo que pudo para forzarme a permanecer en el mundo académico. Me quería tanto y se preocupaba por mí que siempre que había exámenes venía a recogerme con su coche para llevarme al aula, porque temía que fuese a quedarme meditando. Antes de los exámenes me decía: “Lee esto, lee esto, lee esto. Eso va a salir… porque los he puesto yo”. Y no hacía más que recordarme: “¿Has leído eso o no? Entérate: yo soy el que ha puesto el examen y eso es lo que va a caer”. Siempre tenía miedo de que no lo escuchase.
     Me quería. Vuestros padres también os quieren, vuestros maestros también os quieren, pero son inconscientes, no saben qué es lo que están haciendo. Aunque os quieran, hay algo que no acaba de funcionar, y ese algo es porque tratan de daros algo de acuerdo con ellos mismos. Este profesor quería que yo me convirtiese en un gran profesor universitario, en alguna universidad importante, que fuese jefe de algún departamento o decano, o vicerrector.
     Él siempre se imaginaba algo así y yo siempre me reía y le preguntaba: “¿Y usted que ganará con ello? ¿Qué es lo que usted ha obtenido? Es usted jefe de departamento, un decano con muchos títulos –doctor Honoris Causa en Literatura, y cosas por el estilo- ¿pero qué ha ganado con ello?”.
     Y él siempre me sonreía astutamente y decía: “Tú espera y haz lo que yo te diga”. Pero frente a esa pregunta, a la pregunta de: “¿Pero qué ha ganado con ello?”, siempre se sentía algo perplejo, confuso. ¿Qué podía responder?
     No había ganado nada y se acercaba a la muerte. Le hubiese gustado que su ambición continuase a través de mí. Le hubiese gustado que yo siguiese cargando con su ambición.
     Un padre muere insatisfecho, pero espera que al menos su hijo logre alcanzar la meta. Y eso es lo que ocurre continuamente, también se necesita ser consciente. Si el amor carece de conciencia, se convierte en una reclusión, pero si se tiene conciencia se transforma en libertad. Te ayuda a ser tú mismo".

Osho, Cuando el calzado es cómodo... te olvidas del pie
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