14 abr. 2010

Cuando digo que seáis creativos, no me refiero a que todos debáis ser grandes pintores y grandes poetas

"Una persona santa es una persona ordinaria que ama la vida ordinaria. Cortar madera, llevar agua del pozo, cocinar, limpiar... Todo lo que toca se convierte en santo. No es que haga cosas importantes, sino que todo lo que hace, lo hace con importancia.

La importancia no está en la cosa en sí. La importancia, la grandeza, está en la consciencia que tú aportas al hacerlo. Inténtalo. Toca una piedra con mucho amor; se convierte en un Kohinoor, en un gran diamante. Sonríe, y de repente eres un rey o una reina. Risa, deleite. Todos los momentos de tu vida han de ser transformados por tu amor meditativo.

Cuando digo que seáis creativos, no me refiero a que todos debáis ser grandes pintores y grandes poetas. Simplemente quiero decir que permitáis que vuestra vida sea una pintura, que dejéis que vuestra vida sea poesía".

Osho, Nirvana, la última pesadilla. Charlas sobre el zen