8 abr. 2010

Nirvana es vivir la vida ordinaria tan atento, tan lleno de consciencia, tan lleno de luz, que todo se torna luminoso

"Nunca permitas en ti esa tendencia de ser importante, famoso, alguien más grande de lo esperado. De tamaño natural es perfecto. Ser de tamaño natural, ordinario, es perfecto. Pero vive esa ordinariez de manera extraordinaria. Eso es precisamente una consciencia nirvánica.

A continuación, deja que te diga una última cosa. Si el nirvana se convierte en una gran meta que alcanzar, entonces te meterás en una pesadilla. Entonces el nirvana se convertirá en la última y en la mayor de las pesadillas. Pero si el nirvana está en las cosas pequeñas -en la manera en que la vives, en la manera en que transformas cada pequeña actividad en un acto sagrado, en una devoción-, entonces tu casa se convierte en un templo, tu cuerpo pasa a ser la morada de la divinidad. Y todo lo que mires, todo lo que toques, será tremendamente hermoso, santo. Entonces nirvana es felicidad.

Nirvana es vivir la vida ordinaria tan atento, tan lleno de consciencia, tan lleno de luz, que todo se torna luminoso.

Es posible. Y lo digo porque así lo he vivido yo, así lo vivo. Cuando lo digo, lo digo con autoridad. Cuando lo digo, no estoy citando a Buddha o a Jesús. Cuando lo digo me estoy citando a mí mismo.

Ha sido posible para mí; puede ser posible para ti. No eches de menos al ego. Ama la vida, confía en la vida, y la vida te proporcionará todo lo que necesites. La vida se convertirá en una bendición, en una bienaventuranza".

Osho, Nirvana, la última pesadilla. Charlas sobre el zen