7 sept. 2011

Deja que la mitad de tu libro esté abierto; abierto a todos, al alcance de todos. Y deja que la otra mitad de tu libro sea tan secreto que sólo unos pocos invitados puedan verlo

Osho,
¿Cuál es la necesidad de mantener el secreto en la relación maestro-discípulo, y también en las relaciones humanas cotidianas?

El ser tiene dos lados: el adentro y el afuera.El afuera puede ser público, pero no el adentro. Si haces público el adentro, perderás tu alma, perderás tu rostro original. Entonces vivirás como si no tuvieras un ser interior. La vida se volverá gris e inútil. Esto le sucede a las personas que llevan una vida pública: los políticos, los actores de cine. Se convierten en personajes públicos, pierden su ser interior por completo; no saben quiénes son, sino lo que el público dice acerca de ellos. Dependen de la opinión ajena, no tienen su propio sentido del ser...

Todo lo bello es interior y lo interior significa privacidad. ¿Has visto a las mujeres cuando hacen el amor? Siempre cierran los ojos. Ellas saben algo. Un hombre hace el amor con los ojos abiertos: sigue siendo un observador, está totalmente inmerso en el acto. Sigue siendo un mirón... Ella siempre cierra los ojos. Entonces el amor tiene una fragancia totalmente diferente...

Así como las semillas necesitan oscuridad y privacidad en la tierra, todas las relaciones que sean íntimas y profundas permanecen en el interior. Necesitan privacidad, necesitan un lugar donde sólo existan dos personas. Llega un momento en que incluso los dos se disuelven y sólo existe uno. Dos amantes en una sintonía profunda se disuelven el uno en el otro. Sólo existe uno. Respiran juntos, están juntos, existe una unión conjunta. Esto no sería posible si hubiera observadores. No podrían entregarse si los demás los estuvieran viendo. Los ojos ajenos se convertirían en un obstáculo. Así que todo lo que es bello, todo lo que es profundo, sucede en la oscuridad.

La privacidad es necesaria en las relaciones humanas cotidianas. Y cuando preguntas por la relación entre un maestro y un discípulo, se necesita una mayor privacidad, porque se trata de una transmisión de la energía más elevada posible para el hombre...

El secreto tiene su propia razón de estar ahí. Recuerda siempre que tú te comportarás de una manera muy tonta en la vida si te vuelves completamente público. Es como si alguien te sacara los bolsillos de adentro hacia afuera. Esa será tu forma: unos bolsillos al revés. No hay nada de malo en estar afuera, pero recuerda que es sólo una parte de la vida y que no debería convertirse en el todo.

No estoy diciendo que siempre te mantengas en la oscuridad. La luz tiene su propia belleza y su propia razón de ser. Si la semilla se mantiene en la oscuridad por los siglos de los siglos y nunca recibe el sol de la mañana, morirá. Tiene que internarse en la oscuridad para germinar, para reunir fuerzas, para ser vital, para renacer, y luego tiene que salir y enfrentar el mundo y la luz y la tormenta y las lluvias. Tiene que aceptar el reto del mundo exterior. Pero ese desafío sólo puede aceptarse si está profundamente arraigada en tu interior.

No estoy diciendo que haya que ser escapista, no estoy afirmando que cierres los ojos, que te vayas adentro y no salgas nunca. Simplemente estoy diciendo que vayas adentro para que puedas salir con energía, con amor, con compasión...

Establece relaciones exteriores, pero también interiores. Obviamente, estarán destinadas a ser relaciones exteriores: si estás en el mundo, tendrás relaciones de negocios, pero no sólo estas deben existir. Jugarán un papel, pero debe haber algo absolutamente secreto y privado, algo que puedas llamar tuyo. Eso es lo que no tenía Marylin Monroe. Ella era una mujer pública y exitosa; sin embargo, fracasó por completo. Se suicidó cuando estaba en la cima del éxito y la fama. La causa de su suicidio sigue siendo un enigma. Ella lo tenía todo para vivir, no se puede pensar en más fama, en más éxito, en más carisma, en más belleza, en más salud. Todo estaba allí, no había nada que pudiera mejorarse y, sin embargo, le faltaba algo. Su interior, lo de adentro, estaba vacío. Así, el suicidio era el único camino.

Es probable que no seas lo suficientemente osado para suicidarte como Marylin Monroe. Puedes ser muy cobarde y suicidarte muy lentamente; podrías tardar setenta años en hacerlo. Pero aún así será un suicidio. A menos que haya algo dentro de ti que no dependa de nada exterior, que sea sólo tuyo --un mundo, un espacio propio donde puedas cerrar los ojos y moverte, y donde puedas olvidar que existe cualquier otra cosa--, estarías cometiendo un suicidio.

La vida surge de esa fuente interior y se propaga al cielo exterior. Tiene que haber un equilibrio, siempre estoy a favor del equilibrio. Así que no diré, como Mahatma Gandhi, que tu vida debe ser un libro abierto: no. Está bien unos pocos capítulos abiertos. Y unos cuantos capítulos completamente cerrados, que sean un misterio absoluto. Si es un libro abierto, serás una prostituta, estarás desnudo en el mercado...

Si todo el libro está abierto, sólo serás el día y no la noche, sólo el verano y no el invierno. Entonces, ¿dónde descansarás y dónde te centrarás a ti mismo y dónde te refugiarás? ¿A dónde irás cuando el mundo se canse de ti? ¿Dónde vas a rezar y meditar? No, la perfección está en mitad de una cosa y mitad de otra. Deja que la mitad de tu libro esté abierto; abierto a todos, al alcance de todos. Y deja que la otra mitad de tu libro sea tan secreto que sólo unos pocos invitados puedan verlo, que en muy raras ocasiones alguien pueda entrar en tu templo. Debe ser así. Si entran y salen multitudes, entonces el templo ya no será un templo. Podría ser una sala de espera de un aeropuerto, pero no podrá ser un templo. Permite que únicamente en raras ocasiones, muy rara vez, alguien entre a tu ser. Eso es lo que es el amor".

Osho, Palabras de fuego. Reflexiones sobre Jesús de Nazaret
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