5 nov. 2011

La infelicidad no se aferra a ti,... tú te aferras a ella

"Cuando eres realmente infeliz, totalmente infeliz  --cuando no hay siquiera un rayo de esperanza--, renuncias de súbito a toda la infelicidad.  ¿Por qué?  ¿Por qué sucede esto? Porque la infelicidad no se aferra a ti,  sino porque tú te aferras a ella.  Y cuando sientes una angustia total,  renuncias a ella,  no hay nadie que la cargue por ti.

Nunca la habías sentido tan intensamente; siempre lo has hecho a medias.  Sientes un poco de tristeza, pero siempre hay una esperanza en el futuro: mañana llegará la felicidad; un pequeño desierto, pero el oasis está cada vez más cerca.  Y gracias a la esperanza, la infelicidad sigue ahí.

Todo mi esfuerzo es para matar la esperanza, para sumirte en una oscuridad tal que ya no puedas permitir ningún sueño.  Y cuando esta intensidad alcanza el centésimo grado, tú te evaporas y ya no podrás seguirla cargando.  De repente,  y sin importar cómo la llames  --la infelicidad, el ego, la ignorancia, el desconocimiento, o lo que sea--, desaparece".

Osho, Palabras de fuego. Reflexiones sobre Jesús de Nazaret
http://osho-maestro.blogspot.com/