24 oct. 2013

Permanece en la inseguridad; ésa es la cualidad misma de la vida. No se puede hacer nada al respecto. ¡Y esto es hermoso!

     "... si estás demasiado preocupado por la seguridad y la certidumbre, entonces permanece atado.  En realidad, la prisión es el sitio más seguro. Nadie puede hacerte daño ahí. Nadie fuera de la prisión está tan seguro, tan protegido, como los prisioneros. No puedes matar, no puedes asesinar a un prisionero. Es difícil. Está más protegido que un rey. Puedes asesinar a un presidente o a un rey; no es tan difícil. Los matan a diario. Pero no puedes matar a un prisionero.  Está tan seguro que, en realidad, los que quieran sentirse seguros deben estar en prisiones, no deben vivir fuera. Vivir fuera de una prisión es peligroso, está lleno de peligros. Puede suceder cualquier cosa. Así es que hemos creado prisiones mentales en torno a nosotros, prisiones psicológicas en torno a nosotros, y llevamos esas prisiones con nosotros, son portátiles. No necesitas quedarte con ellas; ellas van contigo. Vayas donde vayas, tu prisión va contigo...
     Si eres demasiado cauteloso, la vida no puede ser una aventura. Si estás protegiéndote demasiado, anhelando demasiado la seguridad, ya estás muerto.
     Así  que recuerda una ley básica: la vida es inseguridad. Y sólo estarás vivo si estás dispuesto a vivir en la inseguridad. La inseguridad es libertad. Si estás dispuesto a estar inseguro, constantemente inseguro, serás libre. Y la libertad es la puerta a lo divino.
     Asustado, creas una prisión: te vas quedando cada vez más muerto. Y entonces dices: "¿Dónde está Dios?". Y entonces cuestionas: "¿Dónde está la vida? ¿Qué significa la vida? ¿Dónde está la dicha?".  La vida está ahí, esperándote, pero tienes que unirte a ella según sus propias condiciones. Tú no puedes tener tus propias condiciones; la vida tiene sus propias condiciones. Y la condición básica es: permanece inseguro. No se puede hacer nada al respecto...
     Si te enamoras, te asustas de que esta mujer pueda dejarte o de que este hombre pueda dejarte. El miedo surge inmediatamente. No tenías miedo cuando no estabas enamorado. Ahora estás enamorado: la vida ha entrado y la inseguridad ha entrado con ella... En el momento en que amas a alguien, ha entrado la inseguridad porque ha entrado la vida. Y con la vida, ha entrado la muerte. En el momento en que amas, te asustas: ¡esta persona puede morir, esta persona puede irse, esta persona puede amar a otro!  Ahora para asegurar las cosas, debes hacer algo: debes casarte. De modo que se crea una sujeción legal para que ahora a esta persona le resulte difícil dejarte. Ahora la sociedad te protegerá, la ley te protegerá, la policía, el juez, todos te protegerán... Ahora has creado seguridad en torno a ti.
     Pero en el momento en que estás casado, estás muerto. La relación no está viva. Ahora se ha vuelto una ley, no una relación. Ahora es un fenómeno legal, no algo vivo... Ahora el matrimonio es algo que está muerto. Puede ser definido; el amor no puede ser definido...
     Pero el fenómeno ya está muerto. En el momento en que quisiste que fuera seguro, en el momento en que quisiste contenerlo para que no le sucediera nada nuevo, quedaste aprisionado en él. Entonces sufrirás. Entonces dirás que esta mujer se ha vuelto una atadura para ti... Y entonces lucharéis, porque cada uno se ha vuelto un encarcelamiento para el otro. Ahora os peleáis. Ahora el amor ha desaparecido; sólo hay conflicto. Eso es lo que sucede debido al anhelo de seguridad.
     Y esto ha sucedido en todo. Recuérdalo como algo básico: la vida es insegura. Ésta es su naturaleza misma. Así es que cuando haya amor, padece el miedo de que tu amada pueda dejarte, pero no crees seguridad. Entonces el amor crecerá...
     La muerte existe y la vida es tan sólo como una gota de rocío sobre una hoja trémula. En cualquier momento llegará la brisa y la gota de rocío caerá y desaparecerá. La vida es tan sólo una fluctuación. Debido a esa fluctuación, debido a ese movimiento, la muerte está siempre presente. Le da intensidad al amor. El amor sólo es posible debido a que hay muerte. El amor se vuelve intenso porque hay muerte. Piensa... si sabes que la persona a la que amas va a morir al momento siguiente, toda la mezquindad desaparecerá, todo el conflicto desaparecerá. Y este único momento se convertirá en la eternidad. Y habrá tanto amor que todo tu ser entrará a raudales en él. Pero si sabes que la persona a la que amas va a vivir, no hay prisa. Puedes pelearte y puedes posponer el amor para después. Si la vida es eterna, si el cuerpo es inmortal, no puedes amar...
     La vida existe aquí en la Tierra, donde existe la muerte. Cuando haces que algo sea seguro, la vida desaparece. Permanece en la inseguridad; ésa es la cualidad misma de la vida. No se puede hacer nada al respecto. ¡Y esto es hermoso!".

Osho, El Libro de los Secretos
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