2 mar. 2017

Cuando comprendan que la vida jamás estará confinada ni orientada a un objetivo, entonces fluirán sin temor en todas las direcciones. Como no hay fracaso, tampoco hay éxito...ni frustración.

"Si se sienten frustrados es por el objetivo mental que han impuesto sobre la vida. Cuando han alcanzado dicho objetivo, la vida la ha abandonado... de los ideales y objetivos sólo queda un caparazón vacío y de nuevo se ven frustrados. La frustración la crean ustedes.

Cuando comprendan que la vida jamás estará confinada ni orientada a un objetivo, entonces fluirán sin temor en todas las direcciones. Como no hay fracaso, tampoco hay éxito...ni frustración. Cada momento se convierte en un momento intrínseco en sí mismo; no conduce a ninguna parte, no ha de ser empleado como un medio para alcanzar un fin... posee un valor intrínseco.

Cada momento es un diamante, y pasan de un diamante a otro...pero nada tiene un final. La vida permanece viva...no hay muerte. El final significa muerte, la perfección significa muerte, alcanzar un objetivo significa muerte. La vida no conoce la muerte...no deja de cambiar de formas. Es un infinito, pero sin objetivo".

Osho, Día a día. 365 meditaciones para el aquí y el ahora