1 mar. 2017

Si el amor no viene de vuelta a ti, no te sentirás herido, porque sólo una persona que se ha convertido en amor puede amar.

"En el momento en que entiendes lo que es el amor, tu experiencia de lo que es el amor, te conviertes en amor. Entonces no queda en ti la necesidad de ser amado y tampoco hay necesidad de ti de amar. Amar será para ti una experiencia simple y espontánea, como respirar. No puedes hacer nada más; simplemente amas.

Si el amor no viene de vuelta a ti, no te sentirás herido, porque sólo una persona que se ha convertido en amor puede amar. Sólo puedes dar lo que tienes. Pedir a la gente que te quiera, a gente que no tiene amor en su vida, a gente que no ha llegado al origen de su ser donde el amor tiene su altar, ¿cómo pueden amarte? Pueden aparentar. Pueden decirlo, pueden incluso creerlo, pero antes o después estas cosas van a...; se va a saber que sólo es una apariencia, que sólo es una actuación, que es hipocresía...

Desde el principio habéis sido dos mendigos mendigando uno al otro, y lo único que ambos tenéis son cuencos de mendigar vacíos.

Ambos aparentan que pueden dar, pero su deseo básico es recibir. No puedes dar lo que no tienes.

Y los que lo tienen  --esto hay que comprenderlo muy claramente--, los que han encontrado la fuente del amor dentro de sí mismos ya no necesitan ser amados. Sin embargo, serán amados.

Amarán por la simple razón de que tienen demasiado; de la misma forma que una nube de lluvia quiere llover, de la misma forma que una flor quiere liberar su fragancia, sin deseo de conseguir nada. La recompensa del amor está en amar, no en recibir amor.

Y estos son los misterios de la vida: si una persona se siente compensada sólo con amar a los demás, los demás le amarán. Porque estando en contacto con ella, poco a poco empezarán a encontrar la fuente del amor dentro de sí mismos. Ahora conocen al menos a una persona que derrama amor y ese amor no surge de la necesidad. Y cuanto más comparte y derrama su amor, más crece la otra persona...

una vez que estés libre del deseo de amar y de ser amado, amarás; pero no será un deseo, será un rebosar de energía. Y serás amado, pero no será una expectativa, será una sorpresa".

Osho, Más allá de la psicología