18 abr. 2017

Una persona demasiado obsesionada con el pensar, lentamente va olvidándose de que también tiene un corazón.

“Kabir lo llama la divina melodía.

Para alcanzarla has de recordar estos cuatro pasos. El primero: mantente aquí y ahora porque el amor solamente es posible aquí-ahora. No puedes amar en el pasado. Mucha gente lo hace así, pero no puedes amar realmente en el pasado. Muchos simplemente viven en sus recuerdos: en el pasado amaron. Y otros aman en el futuro. Y eso tampoco puede ser. Ésas son maneras de evitar el amor; pasado y futuro son sistemas para evitar amar. De modo que tratas de amar en el pasado o en el futuro... y el amor solamente es posible en el presente porque solamente en este instante vida y muerte se encuentran... en el oscuro intervalo de tu interior. Ese oscuro intervalo está siempre presente, siempre presente, siempre presente. Nunca es pasado ni nunca es futuro.

Si piensas demasiado  -y el pensar siempre es parte del pasado y del futuro-  tus energías se apartarán del sentir.  Sentir es aquí-ahora. Si tu energía se desplaza hacia el pensar entonces no dispondrás de energía suficiente para adentrarte en el sentir y el amor no será posible.

Así que el primer paso es estar aquí-ahora. Futuro y pasado implican pensar y el pensar destruye el sentir. Una persona demasiado obsesionada con el pensar, lentamente va olvidándose de que también tiene un corazón. Un hombre que piensa demasiado empieza, poco a poco, a vivir de manera que los sentimientos tienen poco que decir. Y al no escuchar a los sentimientos, el sentir se va alejando lentamente de él. Hay millones de personas en ese estado: no saben lo que significa 'corazón'. Creen que el corazón es una bomba. Viven concentrados exclusivamente en su cabeza. La cabeza es un extremo: es necesaria, es un buen instrumento, pero ha de ser utilizada como esclavo. No ha de ser el amo. Una vez la cabeza se convierte en el amo y el corazón es dejado atrás, vives y mueres, pero nunca sabes qué es Dios porque no sabes lo que es el amor.

Cuando ese mismo intervalo es contactado por primera vez, se parece al amor... y cuando te pierdes en él por completo, se convierte en Dios. El amor es el comienzo de Dios... Dios es la cumbre última del amor.

Osho