16 oct. 2011

¡Así es como uno debe vivir!

¿Merece un pecador Iluminarse?

"¿Quién si no? El santo ya está Iluminado. Sólo quedan los pecadores por Iluminarse.

Pero las religiones te han enseñado algo que es la génesis del problema: te han condenado como pecador. ¿Cómo vas entonces a poder Iluminarte?

"Pecar" es simplemente errar. En esa palabra no hay condena alguna. ¡Sólo es errar!  Y los que yerran aprenden. Todos los santos han sido pecadores... Ha caminado, ha errado, se ha descarriado, se ha derrumbado un millón de veces... y se ha levantado de nuevo. Y ha Llegado. Durante todo el viaje ha sido un pecador. Ahora ha aprendido y los errores han desaparecido. Se ha vuelto sabio pecando, errando...

Encontrarás dos tipos de santos en el mundo. Uno, aquel que es santo por miedo, por miedo al infierno, por miedo a las consecuencias. Nunca ha pecado. Casi parece un santo de arcilla; no es real. No ha Alcanzado nada. Y no será sabio, porque ¿de dónde va a obtener su sabiduría.  Si nunca anduvo descaminado, ¿cómo va a madurar?... No será dañino, pero no podrás aprender nada de él. A lo sumo, podrá enseñarte su estupidez, su cobardía.

Luego hay otro tipo de santo... y serás afortunado si puedes encontrar a uno de este otro tipo, porque de cada cien santos, noventa y nueve son tontos... Ésa es la proporción entre estupidez e inteligencia...

Si tienes suerte de encontrar a alguien que haya vivido  --vivido peligrosamente-- y haya explorado en todas direcciones sin miedo, aprendiendo a través de la experiencia a trascender el pecado... no alguien que no haya pecado nunca, sino alguien que haya pecado, tan total e intensamente que por ello haya trascendido el pecar, conociéndolo en todas sus dimensiones, viendo su absurdo, trascendiéndolo...,  si puedes encontrar a un santo así, sólo a través de él discurre el camino, el sendero...

La moralidad ordinaria vive basándose en reglas, mientras que un santo vive basándose en su conciencia, no en normas. Las normas son para los cobardes. Un santo vive según su disciplina interna; no cree en ninguna otra disciplina. Su propia conciencia es su única ley. Y él la sigue. Dondequiera que lo lleve, él está listo para seguirla. Si lo lleva al infierno, irá al infierno. Porque ésa es su manera de averiguar la verdad: siguiendo a su propio ser. No permite que nadie le obligue a nada. Se rebela. Los santos ordinarios son inofensivos, pero los santos como Jesús son peligrosos... para la sociedad, para la cultura, para los sistemas de vida fijos, para el statu quo, para lo establecido.

Jesús debió de ser como un hippie: rebelde, rompiendo todas las reglas. ¡Así es como uno debe vivir!  Porque a menos que vivas totalmente libre, a menos que sufras debido a lo que tú eliges, no trascenderás nada. Seguirás siendo un santo de barro.

Me preguntas: "¿Merece un pecador Iluminarse?"  Y yo te contesto: "¿Quién si no?"  Se lo ha ganado. Ha sufrido pecando. A través del pecado ha madurado. Pero no te estoy diciendo que simplemente pecando vaya a Llegar. Si así fuera, ¡todos habríamos Llegado!  Pecado más conciencia; ésa ha de ser la fórmula. Pecado más conciencia. Entonces ve dondequiera y haz lo que te guste. Esa conciencia te traerá de regreso, ésa conciencia será siempre la escalera con la cual podrás trascender cualquier experiencia...

De manera que no condeno el pecado. Sólo te aconsejo: "Peca, pero peca conscientemente, con atención, con una mente atenta". Haz lo que quieras hacer. Si quieres beber vino, bébelo... pero permanece alerta. Pronto descubrirás que simultanear las dos cosas es imposible. Cuando bebes vino,  pierdes la conciencia.  Y cuando pierdes la conciencia, beber se convierte en pecado. Entonces no contiene ninguna posibilidad de santidad. Si sabes beber y permanecer consciente, bebe tanto como quieras. Sólo será agua; nada más.

Se dice que Jesús convirtió el agua en vino. Yo te enseño el otro truco: cómo convertir el vino en agua. Siendo consciente. Entonces obrarás un milagro mayor que el realizado por Jesús. Sé consciente y el vino se transformará en agua. Sé consciente y el sexo se convertirá en amor. Sé consciente y el amor se convertirá en oración. Sé consciente y la oración se convertirá en meditación.

Sólo has de recordar una cosa: haz lo que te guste,  pero hazlo siendo plenamente consciente. Entonces no te perderás".

Osho, Tao Los tres tesoros, Volumen III
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