14 oct. 2012

Cuando hayas encontrado una alegría que perdure aunque las circunstancias cambien, es señal de que estás acercándote al estado búdico

     "En la vida ordinaria, te alegras cuando hay un motivo: te has encontrado con una mujer hermosa, has conseguido el dinero que siempre quisiste o has comprado una casa con un jardín precioso.  Pero estas alegrías no pueden durar mucho; son momentáneas, no pueden permanecer de forma continua e ininterrumpida.
     Si tu alegría está causada por algo, desaparecerá, será momentánea, pronto te dejará sumido en una profunda tristeza. Estas alegrías acaban dejándote sumido en una profunda tristeza.  Pero hay una clase distinta de alegría que es un signo de confirmación: de pronto estás contento sin ninguna razón. No puedes decir por qué.  Si alguien te pregunta "¿Por qué estás tan alegre?", no tienes respuesta.
     No puedo explicar por qué estoy alegre. No hay razón. Simplemente es así. Esta alegría no puede ser perturbada. Pase lo que pase, continuará. Está allí,  día tras día. Seas joven o viejo, estés vivo o estés muriéndote, siempre está ahí.  Cuando hayas encontrado una alegría que perdure aunque las circunstancias cambien, es señal de que estás acercándote al estado búdico".

Osho, Meditación. La primera y última libertad
http://osho-maestro.blogspot.com/