11 oct. 2012

Tu propia experiencia del sexo te liberará de él

Pregunta:
¿Cuánto tiempo tarda en desaparecer esta estúpida obsesión con el sexo? Estoy a punto de cumplir sesenta años y ahí sigue.

     "El sexo no tiene nada que ver con la edad: puedes llegar a cumplir cien años y ahí seguirá. Guarda relación con la consciencia activa, no con la edad. Hay que recordar que envejecer no equivale a crecer. Puedes tener sesenta años fisiológicamente y doce, trece o catorce como máximo psicológicamente: por eso se produce el estancamiento. Una persona que tiene psicológicamente catorce años se sentirá obsesionada con el sexo, y la gente suele quedarse estancada a los trece o catorce años de edad...
     ¿Por qué lo llamas estupidez? Estás enfadado. El sexo no es una estupidez; ¡a lo mejor eres tú el estúpido! El sexo es sencillamente sexo. Tú puedes ser estúpido respecto al sexo, o inteligente, pero eso no tiene nada que ver con el sexo, sino contigo. Y si lo denigras, si lo condenas, persistirá. No habrá ninguna diferencia si tienes sesenta, setenta u ochenta años. De hecho, cuanto más se debilite tu cuerpo, más estallará en tu consciencia la sexualidad reprimida...
     Acéptalo. Es un deseo natural, una energía natural, la fuente misma de la vida. Sí, existen cosas bellas más allá, espacios bellos más allá. El sexo proporciona alegría, pero también pena. Las dos cosas están mezcladas en el sexo porque el sexo a su vez es una mezcla de cielo y tierra, de cuerpo y alma, y por eso conlleva ambas cosas: en un momento te da alas y al momento siguiente te las corta. En un momento alcanzas el éxtasis y en otro momento te sumes en la desesperación. En un momento te encuentras en la cima iluminada por el sol y en otro gimes en un valle tenebroso. El sexo conlleva los dos estados.
     Pero hay que aprender a conocer las cimas y los valles, y hay que aprenderlo a costa de la propia experiencia, no por lo que dicen los demás, no por lo que digo yo. Tu propia experiencia del sexo te liberará de él. No digo que te libres de él, y no intentes hacerlo, porque entonces nunca te verás libre.
     Lo que digo es sencillamente que liberarse del sexo es una consecuencia, un derivado. No puedes conseguirlo directamente, sino de una forma indirecta. Vívelo con espíritu de juego, con meditación, como un regalo de Dios, y poco a poco, al ver las cimas y los valles una y otra vez, en tu ser surgirá un tercer punto: el testigo que presencia la cima y el valle... Ese acto de presenciar es el brahmacharya, ese presenciar produce el verdadero celibato, que no es contrario al sexo, sino que lo supera.
     Si no, seguirá obsesionándote hasta el último momento. Estarás en el lecho de muerte y no pensarás en Dios, sino en el sexo...
     En el soleado México vivía una anciana con sus cuatro sobrinas muy guapas.
     Un día, Pancho Villa y su panda de revolucionarios irrumpieron en la casa. Las acorralaron en el patio y el forajido dijo:
     - Esta casa es nuestra y os tenemos en nuestro poder.
     - ¡Estamos perdidas, y nos rendimos, pero por favor, dejad a nuestra anciana tía -exclamó una de las chicas.
     - ¡Tú a callar!  -espetó la anciana-. ¡La guerra es la guerra!
     No tiene nada que ver con la edad, pero sí con lograr una atención vigilante más profunda.
     Hazte testigo, observa, y no tildes el sexo de estupidez. Sé inteligente: mira, observa...
     No digas que es una estupidez, por favor. Adéntrate en él con cariño, con actitud meditativa y juguetona. Intenta comprender, porque la liberación sobreviene mediante la comprensión, y por ningún otro camino".

Osho, El libro del sexo. Del sexo a la superconsciencia
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