6 oct. 2012

Si eres desgraciado, tú eres el responsable. Si estás tenso, tú eres el responsable. Si no estás relajado, tú eres el responsable. Si estás sufriendo, tú eres la causa

     "Mi opinión es que cuanto más responsable sea el hombre de su propio crecimiento, más difícil le resultará posponerlo por más tiempo. Porque significa que si eres desgraciado, eres el responsable. Si estás tenso, eres el responsable. Si no estás relajado, eres el responsable. Si estás sufriendo, eres la causa. No hay un Dios, no hay un sacerdocio al que puedas acudir y pedir un ritual. Te quedas a solas con tu desgracia, y nadie quiere ser desgraciado...
     Si no hay sacerdocio, tienes que entender que, seas lo que seas, tú eres el responsable, nadie más. Y la sensación de que "soy el responsable de mi desgracia", abre la puerta. Entonces empiezas a buscar métodos y maneras de salir de ese estado desgraciado.
     Y eso es la meditación. Es simplemente el estado opuesto a la desgracia, al sufrimiento, a la angustia, a la ansiedad. Es un estado de un florecimiento pacífico y extático del ser, tan silencioso y tan intemporal que te es imposible concebir algo mejor.  Y no hay nada mejor que el estado en el que se encuentra una mente meditativa".

Osho, Autobiografía de un místico espiritualmente incorrecto