10 abr. 2014

Canta tu canción, baila tu baile y regocíjate en tu ser sea cual sea su naturaleza.

          "Me pronuncio por la cualidad de único del hombre. Sí, cada persona debería recibir la misma oportunidad de ser ella misma; en otras palabras, recibir la misma oportunidad de ser desigual, única. Las oportunidades pueden darse, pero el matemático habrá de convertirse en matemático y el músico en músico.
          Sin embargo, hasta ahora no hay sociedad que otorgue libertad al individuo. Piensas que eres libre pero estás viviendo una ilusión.  La humanidad sólo será libre cuando no haya complejo de inferioridad en los niños; de otra manera, la libertad es sólo hipocresía. Los demás tratan de convertirse en marioneta.
          Las intenciones de los padres no son malas, tampoco las de los maestros. Nunca sospeché de ellas, sino de su inteligencia, de su entendimiento de la naturaleza humana, de su crecimiento y de sus posibilidades.
          Si tú estás tranquilo por dentro, sin complejo de inferioridad, entonces ¿a quién le importa lo que la gente espera de ti? Tú nunca has satisfecho las expectativas de nadie. Simplemente has vivido tu vida de acuerdo con tu perspicacia, intuición e inteligencia. Y así debe ser. Un ser humano sano no tendrá complejo de inferioridad.
          Y, por otra parte, si no tienes complejo de inferioridad, nunca tratarás de ser superior. No necesitas ser superior a alguien, dominarlo y controlarlo; nunca te convertirás en político. Únicamente la persona que sufre un complejo de inferioridad se siente atraída por la política...
         Ser es tan importante que te hace irreemplazable. Tú eres sólo tú mismo. Has algo que salga de ti, no para imponerte, sino para expresarte. Canta tu canción, baila tu baile y regocíjate en tu ser sea cual sea su naturaleza.
          Si podemos destruir el complejo de inferioridad, entonces todo es muy simple: maestros y parientes sólo deben ser conscientes de no imponerse a los niños desvalidos...
          La gente expresará su creatividad. Habrá músicos, bailarines, pintores y carpinteros; todo tipo de creatividad alrededor del mundo.  Y nadie competirá con otros; simplemente hará lo mejor. Su alegría no está en competir, en llegar primero; está en hacerlo... Es mi imagen de una nueva humanidad. Trabajaremos, pero ese trabajo será nuestra vida, nuestra alma misma, sin importar lo que hagamos...
          No importa qué haces sino cómo lo haces, con tu voluntad, visión y amor propio. Así, lo que toques se vuelve oro".

OSHO, El libro de la comprensión. Trazando tu propio camino hacia la libertad
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